
Las sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno suelen diseñarse como espacios cerrados con cubierta, una práctica que brinda un ambiente cálido al público. Sin embargo, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018 quiso intentar algo diferente: todas las personas invitadas presenciarán la ceremonia de inauguración de tres horas en el estadio olímpico principal sin techo de Pyeongchang.
Pyeongchang, ubicada cerca de la frontera con Corea del Norte, es una ciudad conocida por sus inviernos gélidos. Se prevé que las temperaturas alcancen los 7 grados bajo cero, bajo la influencia de vientos fuertes y helados provenientes de Siberia y de las llanuras del noreste de China. Al tratarse de un estadio principal sin cubierta, esta edición podría convertirse en la más fría desde los Juegos Olímpicos de Lillehammer 1994 en Noruega, dejando a cerca de 35,000 espectadores y espectadoras completamente expuestos a la intemperie.



























