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Arquitectos: h3o architects
- Área: 55 m²
- Año: 2023



Al recorrer el frente marítimo de Barcelona, el litoral da la impresión de haber estado allí desde siempre: arena, palmeras, un largo paseo, restaurantes, tiendas y hoteles modernos; sin embargo, la realidad es que no siempre ha sido así. Hasta la década de 1980, la fachada marítima de Barcelona era una barrera activa de vías ferroviarias, fábricas y viviendas informales, y las aguas residuales desembocaban directamente en el Mediterráneo. A partir de 1987, Barcelona comenzó a crear de manera continua grandes paseos y corredores entre la ciudad y el mar, configurando un entorno que hoy en día muchos podrían interpretar como un espacio previamente vacío, pero que en realidad es el resultado de décadas de infraestructura y complejidad social, junto con un esfuerzo municipal por transformar el territorio de la ciudad y su relación con el agua. Analizar esta transformación plantea tres preguntas que estructuran este artículo: ¿quién fue desplazado para abrir el frente marítimo, quién lo gobierna hoy y quién lo mantiene en pie?

Creado por surfistas de California que querían trasladar las líneas del surf al asfalto, el skate pronto superó su rol de simple alternativa para los días sin olas. Se consolidó como una práctica que lee la ciudad desde otra lógica, reinterpretando escalones, pasamanos, muros y espacios intersticiales como posibles trayectorias, desafíos y oportunidades. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en una cultura urbana global, una forma de habitar y transformar el espacio público a través del movimiento. Lo que antes era marginal se ha transformado en un catalizador para la construcción de comunidad y la generación de nuevos usos en espacios olvidados. En su esencia, el skate revela cuántas ciudades coexisten dentro de una misma ciudad, según quién se desplace por ella y cómo cada persona sea capaz de reinterpretar su entorno.


En Europa, las ciudades se enfrentan al desafío de adaptar las condiciones urbanas existentes a un clima cambiante y a veranos cada vez más calurosos, al tiempo que mejoran el acceso a la naturaleza, a espacios públicos de calidad y a los recursos de las rutinas cotidianas. ReGreeneration, una iniciativa de Horizonte Europa que trabaja en nueve ciudades europeas, aborda este reto a través de la renaturalización urbana a escala de barrio. Al combinar estrategias de barrios completos, espacios comunitarios y soluciones basadas en la naturaleza para las ciudades, el proyecto de Barcelona examina cómo se integra la adaptación climática en los espacios residuales y periféricos de la vida diaria. Como parte de una serie que sigue la trayectoria de ReGreeneration a través de las ciudades participantes, este artículo se centra en Barcelona, donde el proyecto trabaja en el barrio de Trinitat Nova para explorar cómo los espacios urbanos pequeños, a menudo ignorados, contribuyen a modelos de regeneración más amplios.

AIxGaudi: Un nuevo formato que integra formación avanzada en IA y concurso internacional de arquitectura



Esta semana, la relación entre la arquitectura y la cultura cobró protagonismo a través de exposiciones, proyectos públicos y nuevas infraestructuras culturales que expanden el discurso arquitectónico más allá del propio edificio. Mientras importantes exposiciones en Australia, Shanghái, Barcelona y Copenhague analizaron temas de vivienda, paisaje y lugar a través de la investigación y el diseño, proyectos recientemente presentados en China e Italia demuestran cómo los museos, los centros de artes escénicas y los desarrollos de usos mixtos se conciben cada vez más como paisajes públicos abiertos en lugar de instituciones aisladas. Asimismo, nuevas exposiciones e hitos de construcción reflejan una experimentación continua en reutilización adaptativa, diseño sensible al contexto y entornos urbanos flexibles.

Como parte del programa oficial de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura UNESCO-UIA, el Jardí Botànic de Barcelona presenta "Parlour Gardens: Dreams from the Rooftop", una muestra de instalaciones cerámicas que propone un viaje a través de la arquitectura del paisaje. Con la curaduría de Marina Cervera (Bienal Internacional de Paisaje de Barcelona, Directora General de NablaBCN), James Hayter (expresidente de la IFLA, Oxigen) y José Luis Cortés (expresidente de la UIA), la exposición conmemora un siglo de la invención en 1926 de los jardinets de saló (jardines de salón), mundos paisajísticos en miniatura de cerámica creados originalmente por Nicolau M. Rubió i Tudurí, Llorenç Artigas y Raoul Dufy. Hasta el 4 de octubre de 2026, las instalaciones de 14 arquitectos/as del paisaje de todo el mundo se distribuirán por el recinto botánico, agrupadas por zonas homoclimáticas para emparejar cada diseño con la flora regional correspondiente.
Para Gamboa, el modelo organizativo de Lacol es indisociable de su labor arquitectónica. Constituida como una cooperativa de trabajo, la oficina se estructuró deliberadamente en torno a la toma de decisiones colectiva, en lugar de las jerarquías de los despachos convencionales. Hoy en día, su actividad abarca desde el apoyo a cooperativas de vivienda y el diseño de edificios hasta la gestión de obras y la investigación de estrategias para la transición ambiental, lo que refleja una visión en la que la arquitectura opera en múltiples escalas, desde la política pública hasta el uso cotidiano.
En el Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026 en Barcelona, el lema Devenir. Arquitecturas para un planeta en transición planteó la arquitectura como una disciplina que opera dentro de las transformaciones ambientales, políticas y sociales, en lugar de hacerlo al margen de ellas. Entre quienes participaron como ponentes en esta edición se encontró el arquitecto Andrés Jaque, fundador de la Office for Political Innovation y decano de la Escuela Graduada de Arquitectura, Planificación y Preservación de la Universidad de Columbia (GSAPP). Durante el Congreso, ArchDaily conversó con Jaque sobre la capacidad de la arquitectura para generar alternativas, el papel de la experimentación en la educación y por qué la transición debe entenderse como una condición y no como un destino.

Construction of the Temple Expiatori de la Sagrada Família began in 1882, more than a century ago. The temple is still under construction, with completion expected in 2026. It is perhaps the best known structure of Catalan Modernisme, drawing over three million visitors annually. Architect Antoni Gaudi worked on the project until his death in 1926, in full anticipation he would not live to see it finished.


Barcelona es la primera ciudad en la historia del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA en albergar el evento en dos ocasiones. La edición de 1996, Presente y futuros: arquitectura en las ciudades, llegó en un momento de gran efervescencia, cuando la urbe posolímpica consolidaba un modelo urbano que se convertiría en uno de los más estudiados y cuestionados del urbanismo contemporáneo, y cuando la arquitectura aprendía a pensarse a través de la gran metrópoli como su principal espacio de indagación. Treinta años después, la misma ciudad vuelve a plantear la pregunta bajo una condición muy distinta: una en la que el entorno construido ya no puede entenderse como un objeto autónomo, sino únicamente a través de los sistemas ecológicos, materiales y políticos más amplios que lo sostienen. El tema del Congreso de 2026 —Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición— no abandona las preocupaciones urbanas de 1996, sino que las replantea desde una escala planetaria.
El equipo curatorial detrás de esta edición, integrado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, aborda la arquitectura como una herramienta crítica y transformadora arraigada en el territorio, con una labor que abarca la práctica profesional, la investigación y la docencia. Su programa estructura el Congreso en torno a seis líneas temáticas interconectadas (Devenir más que humano, Devenir circular, Devenir encarnado, Devenir interdependiente, Devenir hiperconsciente y Devenir sintonizado) y lo distribuye en tres sedes de carácter muy diverso —Les Tres Xemeneies del Besòs, el Disseny Hub en Glòries y el CCIB—, cada una elegida tanto por su carga simbólica como por su capacidad de aforo.
