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Arquitectos: STUDIO MAKS
- Área: 1500 m²
- Año: 2026
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Proveedores: Guardian Glass, Sika, Schueco, Zumtobel


En el Día Internacional de la Democracia, este año las Naciones Unidas retoman una idea tradicional dentro del concepto: la amplia participación ciudadana en la toma de decisiones gubernamentales. En esta ocasión, el organismo internacional invita a reflexionar sobre cómo la participación y la inclusión de voces diversas en las decisiones de gobierno pueden ayudar a construir una sociedad más equitativa. Desde una perspectiva espacial, la reflexión sobre la democracia puede ir más allá de este enfoque vertical y, en su lugar, entenderse a través del encuentro. ¿Qué significa que un espacio sea democrático? ¿Cómo puede la arquitectura contribuir a alcanzar los principios históricamente asociados con la democracia? En el contexto actual de crisis en los sistemas de organización política a nivel mundial, este día sirve como plataforma para cuestionar la individualización y el autoritarismo a través de las herramientas socioespaciales que tenemos a nuestro alcance.

Oslo es la capital de Noruega, además de su ciudad más grande, y funciona como el centro político, económico y cultural del país. Ubicada al fondo del fiordo de Oslo y rodeada de colinas boscosas, alberga a cerca de 700.000 personas en el área urbana, con más de un millón de habitantes en su área metropolitana. Fundada hace aproximadamente mil años, Oslo tiene una larga historia como puesto comercial y sede administrativa. Sin embargo, gran parte de su carácter moderno se configuró después de que un gran incendio en el siglo XVII llevara a una reconstrucción total bajo el dominio danés, época en la que fue rebautizada temporalmente como Christiania. Hoy en día, se sitúa de manera constante entre las ciudades con mejor calidad de vida del mundo, valorada por su equilibrio entre el dinamismo urbano y el fácil acceso a la naturaleza.

La identidad arquitectónica de Nairobi se transformó tras la independencia de Kenia en 1963. A medida que la nueva nación buscaba definirse a sí misma, la ciudad se convirtió en un campo de pruebas para una arquitectura moderna capaz de encarnar el progreso y, al mismo tiempo, responder a la cultura africana, el clima y las condiciones locales. Esto dio paso a un período de experimentación arquitectónica, en el cual surgieron diversos enfoques para abordar la relación entre modernidad, identidad y lugar.
El Centro Internacional de Convenciones Kenyatta es quizás la expresión más clara de este momento. Su arquitectura conjugó los principios modernistas con referencias a las formas africanas, estableciendo una respuesta singular a las aspiraciones de una nación recién independizada. A su alrededor, arquitectas y arquitectos de Kenia e internacionales desarrollaron otras interpretaciones del modernismo —desde las fachadas con protección solar de Reinsurance Plaza hasta la silueta escultórica de Nation Centre—, junto con proyectos religiosos, educativos y cívicos que ampliaron el vocabulario arquitectónico de la ciudad.

El Lucas Museum of Narrative Art ha confirmado que abrirá al público el 22 de septiembre de 2026, tras dar a conocer nuevas imágenes de su edificio ya finalizado. Esta fecha coincide con el anuncio realizado por la institución hace casi un año. El museo se aloja en un edificio de silueta escultórica y curva diseñado por Ma Yansong, de MAD Architects, con arquitectura de paisaje a cargo de Mia Lehrer, de Studio-MLA, y con Stantec como arquitecto ejecutivo. El proyecto fue aprobado en 2017 y su construcción comenzó al año siguiente; la inauguración estaba prevista originalmente para 2025. El museo se ubica en un terreno de 4.5 hectáreas (11 acres) en el Exposition Park de Los Ángeles y consta de una estructura de 27,900 metros cuadrados (300,000 pies cuadrados) que alberga galerías, dos teatros, una tienda, una biblioteca, una cafetería, un restaurante y espacios para eventos.

Una exposición que recorre la visión detrás de diez proyectos seleccionados de Herzog & de Meuron en China se inaugurará el 12 de septiembre de 2026 en el Museo M+ de Hong Kong. La muestra conmemora el quinto aniversario del museo; desde su apertura, M+ ha conformado su colección en torno al arte visual, el diseño y la arquitectura, la imagen en movimiento y la cultura visual de Hong Kong de los siglos XX y XXI. El edificio del museo, diseñado por Herzog & de Meuron entre 2012 y 2021, se sitúa en el Distrito Cultural de West Kowloon (WestK) de la ciudad, un polo cultural de cuarenta hectáreas a lo largo del puerto de Victoria. "Herzog & de Meuron: In Focus" cuenta con la curaduría de Ikko Yokoyama e Iris Ng, y examina proyectos que abarcan desde 2002 hasta 2021, entre ellos Tai Kwun en Hong Kong (2006–2018) y el Estadio Nacional de Pekín (2002–2008).

ZHA ha sido seleccionada para diseñar un nuevo distrito urbano de 198 hectáreas en Bakú, Azerbaiyán. El proyecto rodea el actual recinto de eventos Baku Expo Center, en una zona de bosque de pinos que se planea preservar. El plan responde al crecimiento demográfico de la ciudad durante la última década con un plan maestro diseñado para organizar la oferta de una amplia variedad de viviendas. Este es el segundo proyecto de la firma en Bakú, después del centro cultural Heydar Aliyev, terminado en 2013. A una escala diferente, las edificaciones del nuevo distrito parecen seguir el estilo geométrico heredado de Zaha Hadid, mediante una serie de estructuras blancas con bordes redondeados que transmiten una idea de arquitectura fluida.

En 2021, la colaboración entre el estudio de arquitectura italiano Mario Cucinella Architects y la empresa italiana de impresión 3D WASP dio como resultado el desarrollo de TECLA: una vivienda impresa en 3D completamente con tierra cruda. Cinco años después, la tecnología detrás de este proyecto ha evolucionado, extendiéndose de manera silenciosa por diversos continentes y prácticas de diseño. Al controlar la velocidad, el ángulo y la trayectoria de la boquilla de extrusión, los/las arquitectos/as pueden crear mucho más que simples muros. Con el paso de los años, han experimentado con formas de moldear el material impreso en 3D para generar motivos superficiales detallados, reincorporando el relieve, la textura y patrones complejos directamente en la estructura. De este modo, buscan tender un puente entre las tradiciones de construcción con tierra y la computación digital, en una época en la que el código comienza a influir directamente en la forma y en la expresión material de la arquitectura.

El centro de una planta nunca es simplemente un espacio vacío. Una vez que las habitaciones y los recorridos comienzan a organizarse a su alrededor, el centro empieza a estructurar la totalidad del diseño. Puede albergar un patio, una escalera, un jardín o una habitación compartida. También puede preservar algo preexistente en el sitio o dar soporte a un proceso que la arquitectura no controla por completo. Lo que ocupa esta posición determina cómo se distribuyen, conectan y utilizan los espacios circundantes.
En Un lenguaje de patrones, de Christopher Alexander, Sara Ishikawa y Murray Silverstein, se describe que los espacios compartidos son más eficaces cuando se sitúan en el centro de gravedad de la vida cotidiana y permanecen conectados con las rutas que las personas transitan con mayor frecuencia. Su argumento sugiere que un centro es relevante no por ocupar el medio geométrico, sino porque las habitaciones, los senderos y las actividades circundantes le otorgan peso espacial. Los proyectos incluidos aquí extienden esa idea más allá del espacio comunitario, mostrando cómo el centro puede organizar la circulación, el uso colectivo, los sistemas ambientales y la relación entre la arquitectura y lo preexistente en el sitio.

Las recientemente inauguradas David Geffen Galleries en el LACMA son el resultado de más de una década de esfuerzos en múltiples frentes: la ciudad, el condado, el público, el arquitecto, los equipos de ingeniería, la empresa contratista general y los diversos agentes de la construcción involucrados en plasmar un diseño ambicioso y visionario en una obra construida. El proyecto también ha estado sujeto a un escrutinio inusualmente intenso, con reacciones que van desde la admiración por su meticulosa construcción y ambición arquitectónica hasta críticas sobre su escala, costo, masa de concreto y complejidad de ingeniería en una ciudad propensa a sismos como Los Ángeles. Más allá de las posturas, el edificio sigue siendo un caso de estudio excepcionalmente sofisticado sobre cómo se negocia la arquitectura a través de la construcción.
Esta conversación aborda las David Geffen Galleries desde la perspectiva de Clark Construction, la empresa contratista general encargada de ayudar a materializar el diseño de Peter Zumthor. Carlos González, presidente de grupo en Clark Construction, supervisó el proceso de construcción y compartió con ArchDaily algunos de los desafíos técnicos, materiales y logísticos del edificio. Estos abarcan desde su monolítica estructura de concreto y su extenso sistema de postensado hasta los 56 aisladores sísmicos que permiten que el edificio se mueva durante un terremoto; desde las impredecibles condiciones del suelo cerca de los pozos de alquitrán de La Brea hasta la fabricación de parteluces de bronce macizo y la integración de sistemas mecánicos dentro de la estructura de concreto de doble losa del edificio.


Las imágenes de las bancas en el parque High Line de Nueva York se difundieron por todo el mundo cuando el proyecto se inauguró en 2009. Surgiendo en diagonal a partir de la misma materialidad y modulación del pavimento, estas piezas pasan de manera fluida del concreto a la madera, evocando las vías del tren que alguna vez ocuparon el lugar. Para resistir décadas de exposición a la intemperie, el proyecto requería una especie de madera de durabilidad excepcional, por lo que se seleccionó el ipé, proveniente de la Amazonia brasileña. Su lento crecimiento produce una madera dura, densa y de baja porosidad, naturalmente resistente al desgaste, la humedad y el deterioro biológico. Sin embargo, la elección desató controversia en su momento debido a las preocupaciones sobre la certificación del manejo forestal de la madera. Esta perspectiva más amplia transforma nuestra manera de pensar sobre los materiales: su origen sigue siendo importante, pero también lo es qué ocurre una vez que la vida útil del edificio llega a su fin.




La historia arquitectónica de Londres es un rico tapiz que teje estilos de diversos periodos e influencias. En la posguerra, la ciudad experimentó un auge de la arquitectura moderna, convirtiéndose en un lienzo para la experimentación. Los nuevos movimientos estilísticos vieron plasmada su expresión a través de edificios como el Lloyd’s Building de Richard Rogers, uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura High-Tech, o el Barbican Estate, un complejo de viviendas a gran escala que se convirtió en la estructura icónica de la arquitectura brutalista.
El panorama arquitectónico contemporáneo de Londres sigue evolucionando, en parte gracias a las obras de arquitectos/as de prestigio internacional como Norman Foster, Zaha Hadid y Thomas Heatherwick. Esta variada mezcla de estilos y formas de expresión refleja la capacidad de la ciudad para acoger movimientos arquitectónicos de trascendencia mundial. Como centro de innovación, Londres sigue atrayendo a arquitectos/as consagrados y emergentes que perfilan su horizonte y contribuyen al discurso arquitectónico internacional, donde cada nuevo edificio ofrece una mirada a la naturaleza cambiante del tejido urbano londinense.