
La tipología constructiva de los andamios de bambú —temporal, ágil y profundamente arraigada en la tradición— y, en particular, la técnica de construcción de teatros temporales de bambú, está reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial en Hong Kong. Al caminar por la ciudad, sobre todo en los distritos urbanos más concurridos, resulta casi imposible no toparse con un andamio de bambú en un radio de cinco minutos. El andamio de bambú es, sin duda, el material de construcción más icónico de Hong Kong, valorado por su abundancia, sostenibilidad, flexibilidad, adaptabilidad y, sobre todo, su escalabilidad. Estas cualidades han propiciado su uso generalizado en la construcción temporal, desde el mantenimiento y la renovación de edificios hasta escenarios de festivales y eventos deportivos.
No obstante, esta característica, en su momento omnipresente en el paisaje urbano, podría estar desapareciendo gradualmente de la vista. La disminución de mano de obra joven y calificada, sumada a la evolución de las regulaciones de construcción, ha contribuido a su declive. El 17 de marzo, la Oficina de Desarrollo anunció planes para "promover una mayor adopción de andamios metálicos en las obras públicas". En la práctica, esto significa que el Departamento de Servicios Arquitectónicos (ArchSD) pronto exigirá que al menos el 50% de sus proyectos de obras capitales utilicen andamios metálicos. Aunque no se trata de una prohibición formal, la medida señala lo que en el medio se percibe como el inicio de una eliminación gradual de los andamios de bambú en la construcción del sector público.

































