
Los edificios deben transformarse a un ritmo más rápido que aquel para el que fueron construidos. Las cambiantes necesidades de los/las inquilinos/as, el endurecimiento de las políticas climáticas y la creciente desocupación de oficinas dejan al descubierto el costo de un parque inmobiliario estático: residuos, ruido, tiempos de inactividad y, en el peor de los casos, activos improductivos. La consecuencia es clara: los edificios de todas las tipologías deben diseñarse para adaptarse a lo largo del tiempo. La edición inaugural de la Adaptable Building Conference (ABC), que se llevará a cabo el 22 de enero de 2026 en el Nieuwe Instituut en Róterdam, reúne al sector para transformar la adaptabilidad de un principio a una práctica concreta.
A medida que los patrones de trabajo, las tecnologías y las normativas evolucionan, muchos edificios luchan por mantenerse al día. Los espacios concebidos para funciones fijas enfrentan hoy un cambio continuo: desde el trabajo híbrido y ciclos de planificación más cortos hasta la creciente desocupación y el aumento de los costos energéticos. Asimismo, las normativas climáticas y de divulgación de información ambiental se están volviendo más estrictas, lo que dificulta justificar las remodelaciones basadas en la demolición. En conjunto, estas fuerzas están redefiniendo cuánto tiempo puede un edificio seguir siendo relevante y rentable.








