La arquitectura es, por naturaleza, una práctica basada en el lugar. La cantidad de conocimiento local necesario para diseñar un edificio ha significado que los arquitectos/as, incluso muchos de aquellos con obras ampliamente distribuidas, han tenido concentraciones de proyectos construidos en ciudades individuales. Giovanni "Gio" Ponti, nacido y criado en la ciudad italiana de Milán, es uno de esos arquitectos. Sus proyectos fuera de Milán incluyen el Museo de Arte de Denver en EE.UU. y la Villa Planchart en Caracas, Venezuela, así como edificios universitarios en Padua y Roma, y la Catedral de Taranto. Sin embargo, sus obras en su ciudad natal, como la Torre Pirelli, rastrean mejor el desarrollo de su arquitectura y su contribución al diseño de productos y la publicación.
Buildner ha anunciado los resultados de su concurso Last Nuclear Bomb Memorial No.5. Este certamen se celebra anualmente para apoyar la prohibición universal de las armas nucleares. En 2017, en el marco del 75.º aniversario de los bombardeos de Nagasaki e Hiroshima de 1945 —que cobraron la vida de más de 100,000 personas—, las Naciones Unidas adoptaron el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.
En consonancia con este tratado, Buildner convoca a presentar propuestas conceptuales para un memorial situado en cualquier sitio conocido de pruebas de armas nucleares que haya sido desmantelado. Este memorial conceptual busca reflexionar sobre la historia y la amenaza latente de las armas nucleares, con el objetivo de promover la concienciación pública sobre el desarme nuclear.
El desafío tiene como propósito visibilizar la historia y los peligros de las armas nucleares. Los/las participantes tienen la tarea de diseñar un espacio que conmemore a las víctimas de la guerra nuclear y transmita la necesidad de un futuro libre de armas nucleares. Al tratarse de un concurso "silencioso", las propuestas entregadas no pueden incluir ningún tipo de texto, títulos ni anotaciones.
La próxima edición de este concurso, Last Nuclear Bomb Memorial No. 6, ya está abierta y cuenta con un plazo de inscripción anticipada hasta el 12 de junio de 2025.
A finales del milenio, el mundo entero vivía bajo la sombra del error del milenio (Y2K), un fallo potencial de los sistemas informáticos que amenazaba con paralizar desde la banca hasta la aviación. A medida que se acercaba la medianoche del 31 de diciembre de 1999, la gente retiraba sus ahorros, las grandes corporaciones emitían advertencias y los gobiernos se apresuraban a evitar la histeria colectiva. Sin embargo, con el amanecer del 1 de enero de 2000, el temido fallo no tuvo un impacto real y la crisis se disipó tan rápido como había surgido. No obstante, esta época dejó su huella en lugares inesperados, especialmente en la arquitectura. En medio de la ansiedad en torno a la tecnología digital, nació una de las salas de conciertos más emblemáticas de nuestro tiempo, la Casa da Música en Oporto. Diseñada por OMA (Office for Metropolitan Architecture), sus orígenes se remontan a un proyecto mucho menor: la Casa Y2K. Lo que comenzó como una exploración de la domesticidad privada durante la psicosis digital evolucionó hasta convertirse en una imponente estructura pública: una transición arquitectónica del hogar a una sala de conciertos.
Sin espacios dedicados a la concentración privada —un elemento crucial para una colaboración eficaz—, incluso la idea más brillante se apaga. En efecto, la oficina debe equilibrar la conectividad con el espacio personal de forma óptima, permitiendo que el personal transite entre tareas sin fricciones. Cabinas como hushFree.XS, hushFree.S.Hybrid y hushFree.S son parte de esto, y juntas forman un trío de cabinas individuales que resuelven la mayor parte de las necesidades de espacios de trabajo individuales en la oficina.
HushFree.XS, hushFree.S.Hybrid y hushFree.S funcionan como un sistema completo que garantiza que los/las colaboradores/as cuenten con las condiciones adecuadas para un trabajo individual productivo a lo largo del día, demostrando ser herramientas invaluables para los/las arquitectos/as al momento de diseñar espacios que respondan plenamente a las diversas necesidades del personal. Este tipo de cabinas se convierten en refugios de primer nivel para llamadas que requieren concentración, espacios sumamente inmersivos para videoconferencias y burbujas de enfoque profundo.
La 19ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia abrió oficialmente sus puertas al público el pasado 10 de mayo, convirtiéndose en un gran escenario internacional para conocer la actualidad de la arquitectura mundial y abrir conversaciones en torno a los desafíos que enfrenta hoy la disciplina, tanto los compartidos como los específicos de cada territorio. Bajo el lema de este año, "Intelligens. Natural. Artificial. Collective", la propuesta del curador general, el arquitecto italiano Carlo Ratti, invita a reflexionar sobre la interconexión de la arquitectura con otras disciplinas, como el arte, la inteligencia artificial y la tecnología, haciendo hincapié también en los territorios, los paisajes y, sobre todo, en las personas que habitamos y conformamos de manera colectiva nuestro entorno construido.
Una casa ancestral en el pueblo rural de Willendorf in der Wachau custodia un huerto de árboles frutales. Estos árboles han permanecido en pie durante generaciones y, hasta el día de hoy, proveen la fruta que sirve de base para el negocio familiar. Delimitados por un lado por el río Danubio y por el otro por el borde del valle, tanto la casa como el huerto han sido testigos de incontables estaciones juntos. Con cada transición entre la oscuridad y la luz, del invierno al verano, se hace evidente la inevitabilidad del cambio.
En Venecia, ante una abrumadora abundancia de belleza arquitectónica —la majestuosidad de hitos como la Basílica de San Marcos, la Plaza de San Marcos y el Puente de Rialto, por mencionar solo algunos— resulta fácil dejarse llevar por la imaginería icónica y la imponencia espacial de la ciudad. Así, se podrían perder de vista aquellos momentos más sutiles, pero igualmente magistrales, que se encuentran en la ejecución de los detalles en todo su tejido edificado. Más allá de la monumentalidad, la ciudad ofrece una gran riqueza en sus callejones sinuosos, canales estrechos y una vibrante vida urbana; elementos que contribuyen al tapiz cultural que hace que Venecia sea tan singular. Sin embargo, entre estos célebres componentes yacen detalles arquitectónicos sutiles pero extraordinarios que a menudo pasan desapercibidos. Estos merecen una observación y una reflexión más profundas, ya que ofrecen su propio tipo de maestría: una cimentada en la precisión material, el oficio artesanal y los ritmos cotidianos de la ciudad.
A pocos pasos de la emblemática Plaza de San Marcos, se entabla un silencioso diálogo arquitectónico entre dos figuras célebres. A apenas un minuto de distancia a pie, coexisten en estrecha proximidad dos proyectos ejecutados con meticuloso esmero: el Showroom de Olivetti de Carlo Scarpa —un sitio de peregrinación largamente venerado por profesionales de la arquitectura y el diseño— y las recientemente reabiertas Procuratie Vecchie, restauradas por David Chipperfield Architects. Una mirada atenta a los detalles arquitectónicos integrados en cada obra revela un intercambio fascinante a través del tiempo, el cual se despliega mediante el lenguaje de los materiales, la precisión espacial y un compromiso inquebrantable con el oficio.
A medida que la inteligencia artificial (IA) se integra cada vez más en la sociedad, es esencial pausar ocasionalmente para reflexionar sobre los fundamentos que la sustentan y las dimensiones a las que se extiende. En el corazón del aprendizaje de la IA están los conjuntos de datos, cuya estructura y contenido moldean cómo estos sistemas interpretan y responden al mundo que los rodea. Esta dependencia crea una profunda interdependencia, una que no solo informa las capacidades de la IA sino que también define posibles puntos ciegos. A la luz de esto, debemos hacer una pregunta crucial: ¿Qué formas de comprensión podría excluir este proceso, particularmente aquellas que no se capturan fácilmente en forma digital?
Desde nuevos desarrollos a escala urbana hasta propuestas de reutilización adaptativa, esta edición de Architecture Now destaca una selección de proyectos recientemente anunciados en todo el mundo. Foster + Partners lidera el reinicio de Amaravati, una ciudad capital planificada en la India; Safdie Architects propone una nueva torre en el histórico puerto viejo de Portland; y SOM inicia las obras de un pabellón cultural y académico en la Universidad de Temple. Otras novedades incluyen un plan de preservación para un puente histórico en Praga, un desarrollo hotelero costero en Abu Dabi y un proyecto de vivienda a gran escala en Brooklyn diseñado por TenBerke. En su conjunto, estos proyectos reflejan las prioridades en constante evolución en torno a la vivienda, la sostenibilidad, el patrimonio y el espacio público en diversos contextos globales.
En La poética del espacio, el filósofo francés Gaston Bachelard propone interpretar la arquitectura como una experiencia vivida, donde cada ambiente posee una carga emocional y simbólica. Al reflexionar sobre la casa, otorga especial importancia a los umbrales (ventanas, puertas, escaleras, desvanes, sótanos) como zonas de transición y ruptura entre lo íntimo y lo abierto, lo conocido y lo desconocido. Para él, la ventana no es una mera apertura funcional, sino un punto de ensoñación y contemplación: a través de ella, quien habita se proyecta hacia el mundo. Esta perspectiva inspira una aproximación sensible al quehacer arquitectónico, en la cual los límites no se reducen a la separación, sino que articulan la imaginación, la memoria y el deseo.
La propuesta de los arquitectos argentinos Marco Zampieron y Juan Manuel Pachué para el Pabellón Argentino de la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia 2025, es clara desde el inicio: al ingresar a Siestario, el visitante se sumerge en un espacio de luz tenue y sonidos evocadores, encontrándose —en el centro, extendida por la sala y como protagonista indiscutida— con una gran bolsa rosada inflada que invita automáticamente a recostarse sobre ella. Se trata de una silo bolsa, un elemento utilizado en el campo argentino para almacenar granos y símbolo de la economía de exportación nacional. En este contexto, la silo bolsa no es solo un gesto espacial, sino también temporal: una invitación a pausar y reflexionar en medio del recorrido de la Bienal.
Cuando hablamos de inteligencia en la Bienal de Venecia 2025, la exhibición principal la categoriza ampliamente en tres dominios: natural, artificial y colectiva. Si bien se ha prestado mucha atención a las performances robóticas, los experimentos materiales orientados hacia el futuro—como los ladrillos de estiércol de elefante de Boonserm Premthada o la exhibición de picoplancton hipnotizante de Canadá—una forma de inteligencia colectiva, a menudo pasada por alto pero crítica, radica en el acto de archivar.
Varios pabellones nacionales muestran esta inteligencia colectiva a través de exposiciones bellamente curadas: el ingenioso juego de escalas del Pabellón Español, por ejemplo, presenta modelos meticulosamente elaborados que invitan a una lectura atenta y al deleite. Estas colecciones curadas ofrecen una instantánea del presente y, en algunos casos, gestos hacia el futuro. Pero sin involucrarse críticamente con el pasado, sin documentar y dar sentido a nuestro conocimiento espacial y arquitectónico compartido, el potencial de la inteligencia colectiva permanece incompleto. Archivar no es simplemente un acto de preservación; es una herramienta generativa para proyectar nuevos futuros.
Las perspectivas internacionales se representan a través de enfoques en países como Brasil (arriba) o Italia (abajo). Fotos: Cortesía de Bell'Arte (arriba) y Gaspare Asaro SRL (abajo)
ICFF regresa al Javits Center de Nueva York del 18 al 20 de mayo con un renovado sentido de propósito y una perspectiva global. Bajo su lema para 2025, "Designing in Harmony" (Diseñar en armonía), la feria se propone explorar cómo el diseño puede tender puentes ante las divisiones: entre materiales y métodos, culturas y climas, pasado y futuro.
En una época en que el equilibrio parece esquivo, la ICFF busca generarlo mediante una selección curada de mobiliario, iluminación, objetos y diálogos en torno a la regeneración, la resiliencia y la colaboración, planteadas como marcos de trabajo prácticos. Architonic conversó con las directoras de marca de la ICFF, Odile Hainaut y Claire Pijoulat, antes del evento para profundizar en este eje conductor y anticipar qué más cabe esperar.
Porcelanatos inspiradas en piedra. Image Cortesía de GILSA
En su búsqueda constante por crear espacios funcionales que también establezcan una conexión visual y emocional con quienes los habitan, la arquitectura ha encontrado en la naturaleza una fuente de inspiración. Desde la proporción áurea, presente en estructuras biológicas, hasta el uso de materiales propios del contexto, el entorno natural ofrece una lección de formas y texturas que nutren el pensamiento arquitectónico. Un ejemplo emblemático es la Casa de la Cascada, donde la piedra actúa como elemento de integración entre la construcción y su entorno. Si bien esta obra evidencia el potencial de la piedra, su presencia y carácter ha evolucionado a nuevos formatos, como los porcelanatos, ampliando las alternativas en el diseño y consolidando la importancia de las texturas y tonalidades pétreas en proyectos contemporáneos.
https://www.archdaily.cl/es/1029686/entre-la-piedra-y-el-diseno-4-texturas-y-tonos-que-conectan-con-el-entorno-naturalEnrique Tovar
Comprender el gradiente de temperatura en un edificio es esencial en climas fríos o templados, donde se utilizan cerramientos herméticos y aislamiento continuo para prevenir la pérdida de calor. Sin embargo, este enfoque no es adecuado para áreas tropicales como América Central, donde el clima se caracteriza por una alternancia constante entre temporadas húmedas y secas en lugar de cuatro distintas. Factores como la proximidad al mar, la elevación y la topografía local influyen en los microclimas a lo largo de distancias cortas, pero la alta humedad sigue siendo un desafío común. Las paredes selladas, herméticas y sin ventilación pueden convertirse rápidamente en criaderos de moho, lo que hace que las estrategias térmicas convencionales sean problemáticas. En respuesta, los diseñadores locales han desarrollado enfoques alternativos que abrazan, en lugar de resistir, el entorno exterior, permitiendo el flujo de aire y la evaporación para gestionar el confort interior.
Con cada una de las más de 23,000 respiraciones que realizamos al día, el aire viaja a través del sistema respiratorio hacia los pulmones, donde ocurre un intercambio de gases vital: se absorbe oxígeno y se expulsa dióxido de carbono. Este acto involuntario y esencial desencadena además otro proceso, menos visible pero profundamente impactante—nuestra percepción del olfato. A medida que el aire pasa por la cavidad nasal, las moléculas de olor entran en contacto con los receptores olfativos ubicados en el epitelio olfativo. Estos receptores envían señales directamente al bulbo olfativo, que forma parte del sistema límbico—el área del cerebro vinculada a la memoria y las emociones—. Lejos de ser un sentido secundario, el olfato actúa como un puente directo entre el entorno y nuestras respuestas emocionales más profundas. Los aromas poseen un poder único para evocar recuerdos vívidos, provocar confort o una aversión inmediata, e influir en nuestro estado de ánimo de manera casi instantánea.
Los días 23 y 24 de abril de 2025, en el Campus ACCIONA, la segunda edición de la cumbre NEXT IN Summit, organizada por ACCIONA Living & Culture, reunió a líderes globales de la museología, la arquitectura y el arte. Inaugurado con la presencia del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el evento destacó las mejores prácticas en el diseño, la gestión y la innovación de espacios culturales. Destacadas figuras como el arquitecto David Chipperfield, Glenn D. Lowry, director del MoMA, el artista digital Rafael Lozano-Hemmer y Mariët Westermann, directora y CEO del Museo Solomon R. Guggenheim, lideraron los debates sobre el futuro de las instituciones culturales.
Japón, uno de los lugares conocidos por su alta longevidad, enfrenta críticamente un cambio demográfico. A medida que la población envejecida sigue creciendo, también lo hace la demanda de espacios pensados y bien diseñados que apoyen el cuidado de los ancianos. Tradicionalmente, el cuidado estaba entretejido en la estructura de la vida familiar, a menudo recayendo en las mujeres en una sociedad patriarcal. Sin embargo, a medida que la estructura familiar tradicional de grandes familias se disuelve en gran medida y la familia nuclear se convierte en la norma, el cuidado de los ancianos depende cada vez más de los servicios de bienestar social y de instalaciones especializadas.
Esta situación presenta un desafío arquitectónico profundo y creciente: ¿Cómo pueden los entornos de cuidado no solo acomodar las necesidades médicas y de enfermería, sino también fomentar la dignidad individual, el confort y las interacciones humanas y no humanas? El diseño ideal de las instalaciones de cuidado de ancianos equilibra la funcionalidad clínica con las sutilezas de la vida diaria—para los ancianos mismos, para aquellos que enfrentan desafíos y dificultades como la demencia, para sus familias y para los cuidadores que los apoyan.
Existe un interés renovado en la forma en que se producen los alimentos y en cómo su creación afecta el bienestar tanto de la tierra como de las comunidades que la sustentan. Un cambio similar está ocurriendo en la arquitectura, donde la cultura material surge como la columna vertebral de la innovación en el diseño. LEVER Architecture ejemplifica este movimiento con su pionero modelo "del bosque a la estructura" (forest-to-frame), un enfoque que reimagina la arquitectura no como un proceso extractivo, sino como una fuerza regenerativa con impactos positivos que se extienden mucho más allá de los límites de cualquier obra en particular.
Cuando hablamos de la inteligencia futura de la arquitectura, gran parte del esfuerzo histórico se ha centrado en desafiar los límites: cuestionar normas, explorar alternativas y proyectar visiones audaces de lo que la arquitectura podría llegar a ser. El advenimiento del modernismo ejemplificó este enfoque: materiales y métodos constructivos radicalmente nuevos dieron paso a un futuro arquitectónico profundamente reimaginado. Este impulso continúa hoy en día, con instituciones de investigación y oficinas líderes que exploran constantemente técnicas innovadoras, materiales y sistemas de fabricación.
Sin embargo, a menudo se pasa por alto un método para imaginar los futuros de la arquitectura: el acto de revisar críticamente el pasado. Aprender de las prácticas espaciales y comunitarias menos conocidas, así como descubrirlas y documentarlas, resulta igual de esencial. Estas formas más silenciosas de conocimiento —cómo se han usado, adaptado y habitado los espacios— pueden revelar ideas perdurables que den forma a futuros más fundamentados y con mayor resonancia cultural. En lugar de perseguir la novedad por la novedad misma, quizás un camino igualmente significativo consista en construir un archivo arquitectónico cohesivo que tienda un puente entre el pasado y el futuro.
El desarrollo de edificios tradicionales sigue un modelo arriesgado: diseñar, construir a gran escala y esperar que todo funcione como se planeó. Los prototipos de vivienda sostenible invierten este guion creando micro-versiones funcionales de visiones más grandes. Este enfoque metódico permite a los diseñadores experimentar con nuevos materiales, tecnologías y sistemas sin los enormes riesgos financieros y ambientales asociados con el desarrollo a gran escala. Los prototipos de construcción sostenible sirven como laboratorios compactos donde se pueden probar teorías antes de una implementación más amplia.
Paradójicamente, el baño suele ser tanto el espacio más compacto de la vivienda como el de mayor complejidad técnica: allí convergen la electricidad, las redes de agua fría y caliente, el alcantarillado, la ventilación y, a menudo, el gas. Por ende, su diseño debe optimizarse para albergar tuberías, válvulas, desagües y conexiones sin comprometer la estética ni la funcionalidad. La distribución estratégica de los puntos de plomería, accesorios, armarios e iluminación debe orientarse a lograr un espacio eficiente y funcional, transformando idealmente estas áreas típicamente reducidas en santuarios cómodos y visualmente atractivos. Cada decisión cuenta —desde la selección del producto hasta la altura de instalación del plato de ducha—.
El Global Award for Sustainable Architecture (Premio Global de Arquitectura Sostenible), creado en 2006 por la arquitecta y académica Jana Revedin, reconoce anualmente a cinco arquitectos/as —u oficinas— de todo el mundo cuyas prácticas se fundamentan en los principios del desarrollo sostenible, el diseño participativo y un enfoque orientado a la comunidad. Este reconocimiento responde a la urgencia global que rodea a las problemáticas más apremiantes de la actualidad: la crisis ecológica y climática, así como los desafíos sociales, culturales y económicos. Al reconocer el papel fundamental de la arquitectura en la configuración del entorno construido, el premio busca destacar el trabajo de creadores y creadoras que abordan estos retos mediante soluciones innovadoras y creativas.
Los hoteles se conciben cada vez más como algo más que simples lugares de alojamiento. A medida que las expectativas en torno a los viajes se transforman, los/las arquitectos/as abordan los proyectos de hospitalidad como oportunidades para explorar nociones de contexto, experiencia e identidad. Ya sea integrándose en paisajes remotos o insertándose en entornos urbanos densos, estas propuestas examinan cómo la arquitectura puede moldear la experiencia de los/las huéspedes a través de la organización espacial, la selección de materiales y la conexión con el lugar. Así, el hotel se convierte en una estructura no solo para el descanso, sino también para la interacción con el entorno, con los demás y con el diseño mismo.
Cada mes, el equipo editorial de ArchDaily cura una selección de proyectos no construidos bajo una tipología o temática común. Presentadas por firmas de todas las escalas y de diversas partes del mundo, estas propuestas representan la diversidad de enfoques dentro de nuestra comunidad global de arquitectura. La selección de este mes se centra en hoteles, que van desde las escultóricas Pistachio Villas en Ubud, hasta el modular Dubai Edition Hotel y Terra Dionysia en Santorini, arraigado en sus viñedos. En conjunto, reflejan un amplio espectro de pensamiento arquitectónico en torno a la hospitalidad, desde la integración paisajística y las referencias culturales hasta cuestionamientos sobre la densidad y el espacio público. Las postulaciones están abiertas para todos/as.