Concepto de baño Waterway por Haihua Zhang y la colección de baño AXOR Archivio por Barber Osgerby. Imagen cortesía de AXOR
El agua siempre ha ocupado una posición singular en la arquitectura: elemental pero elusiva, funcional pero simbólica. Es tanto un material como un medio que da forma a las ciudades, estructura los rituales e influye en cómo se percibe el espacio. En las distintas culturas, el agua se entiende no solo como una fuente de vida, sino como portadora de significados asociados con la purificación, la renovación y la continuidad. Su presencia en el entorno construido suele ir más allá de la utilidad, convirtiéndose en un recurso mediante el cual la arquitectura apela a los sentidos y construye atmósfera.
Cortesía de Tom Welsh para el Premio Pritzker de Arquitectura
El arquitecto chileno Smiljan Radić Clarke ha sido anunciado como el galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura 2026, considerado uno de los máximos honores en el campo de la arquitectura. El galardón reconoce a Radić por una obra que explora la arquitectura a través de la experimentación material, la percepción espacial y un diálogo atento con el paisaje y el contexto. Nacido en Santiago, Chile, donde sigue viviendo y trabajando, Radić dirige la oficina Smiljan Radić Clarke, fundada en 1995. Al convertirse en el segundo chileno en recibir este premio, después de Alejandro Aravena en 2016, se une a una distinguida lista de galardonados previos, que incluye a Liu Jiakun en 2025, Riken Yamamoto en 2024, David Chipperfield en 2023 y Diébédo Francis Kéré en 2022.
La arquitectura de Radić opera en un territorio donde la experiencia fenomenológica del espacio precede a la explicación. Sus edificios suelen mostrarse silenciosos, elementales y reacios a una interpretación verbal sencilla, propiciando que quienes los recorren los experimenten a través del movimiento, la atmósfera y la percepción, en lugar de recurrir a la expresión formal.