Jardín Botánico Guangzhou Yunxi / AECOM + Architectural Design & Research Institute of SCUT + Guangzhou Landscape Architectural Design & Research Institute . Imagen cortesía de AECOM
ArchDaily se enorgullece en anunciar a las oficinas ganadoras de los Next Practices Awards 2026, un reconocimiento a 20 prácticas emergentes y de vanguardia que expanden las posibilidades de la arquitectura hoy en día.
En su sexta edición, Next Practices continúa mirando más allá de las definiciones convencionales de la profesión para identificar a las personas, ideas y metodologías que impulsan la disciplina. La edición de 2026 es la más sólida y con mayor representación global hasta la fecha, reuniendo diversos enfoques, escalas y contextos que amplían nuestra comprensión de cómo y por quién se ejerce la arquitectura contemporánea.
Desde climas extremos hasta comunidades rurales, urbes informales y territorios afectados por el desplazamiento y la vulnerabilidad ambiental, la selección de este año aborda una amplia gama de realidades. Nutriéndose de la ingeniería, la ecología, la fabricación digital, la investigación de materiales, el conocimiento vernáculo e indígena, el activismo y la investigación crítica, estas prácticas reflejan lo que está por venir: la capacidad de responder a condiciones específicas y moldear activamente el mundo que las rodea.
El Pabellón de Turquía ha anunciado "Spolia Futures" como su exposición oficial para la 20ª Exposición Internacional de Arquitectura de La Biennale di Venezia, que se llevará a cabo del 8 de mayo al 21 de noviembre de 2027. Comisionada por la Fundación de Estambul para la Cultura y las Artes (İKSV), la exposición contará con la curaduría de ba-be commons, un colectivo de investigación integrado por Başak Eren, Asya Ece Uzmay, Beril Sarısakal Erkent y Ece Yetim. La propuesta fue seleccionada mediante una convocatoria abierta y un proceso de evaluación en dos etapas para representar a Turquía en la edición de 2027 de la Bienal de Arquitectura de Venecia. El proyecto examina los spolia, entendidos tradicionalmente como la reutilización de elementos arquitectónicos, como un método de diseño en evolución y no únicamente como una práctica histórica.
MVRDV ha ganado el concurso internacional de diseño organizado por la empresa social Shift para diseñar la Embajada de Shift (Shift Embassy), un nuevo destino cultural planificado para el distrito en desarrollo de Waterkant en Rotterdam. Concebida como un híbrido entre arquitectura y paisaje, la propuesta, titulada Rotterdam ROCKS!, combina espacios de exhibición, hotelería, educación, equipamiento público e infraestructura ecológica dentro de un edificio de acceso público destinado a apoyar la misión de Shift de involucrar a los visitantes con los desafíos ambientales y sociales. El proyecto formará parte de Waterkant, un desarrollo urbano a gran escala en la ribera sur del río Mosa, planificado para incluir 3,750 viviendas junto con escuelas, espacios de trabajo, recintos culturales y espacios públicos.
Barcelona es la primera ciudad en la historia del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA en albergar el evento en dos ocasiones. La edición de 1996, Presente y futuros: arquitectura en las ciudades, llegó en un momento de gran efervescencia, cuando la urbe posolímpica consolidaba un modelo urbano que se convertiría en uno de los más estudiados y cuestionados del urbanismo contemporáneo, y cuando la arquitectura aprendía a pensarse a través de la gran metrópoli como su principal espacio de indagación. Treinta años después, la misma ciudad vuelve a plantear la pregunta bajo una condición muy distinta: una en la que el entorno construido ya no puede entenderse como un objeto autónomo, sino únicamente a través de los sistemas ecológicos, materiales y políticos más amplios que lo sostienen. El tema del Congreso de 2026 —Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición— no abandona las preocupaciones urbanas de 1996, sino que las replantea desde una escala planetaria.
El equipo curatorial detrás de esta edición, integrado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, aborda la arquitectura como una herramienta crítica y transformadora arraigada en el territorio, con una labor que abarca la práctica profesional, la investigación y la docencia. Su programa estructura el Congreso en torno a seis líneas temáticas interconectadas (Devenir más que humano, Devenir circular, Devenir encarnado, Devenir interdependiente, Devenir hiperconsciente y Devenir sintonizado) y lo distribuye en tres sedes de carácter muy diverso —Les Tres Xemeneies del Besòs, el Disseny Hub en Glòries y el CCIB—, cada una elegida tanto por su carga simbólica como por su capacidad de aforo.
"Para 2050, casi todos los niños y niñas del mundo —cerca de 2.200 millones— estarán expuestos a olas de calor frecuentes". La advertencia de UNICEF suele leerse como un pronóstico de salud pública, pero también representa un desafío para la arquitectura y la forma en que se construyen las ciudades. A medida que el calor extremo se intensifica en Asia, Europa y más allá, el confort térmico no debería reducirse a un simple servicio interior provisto por máquinas. El aire acondicionado se ha convertido en un sistema de soporte vital para muchas ciudades, especialmente en regiones densas, húmedas y en rápido proceso de urbanización. No obstante, depender de él como respuesta predeterminada equivale a tratar el calor como algo que simplemente se puede trasladar a otra parte (generando calor adicional en el proceso): expulsado de los interiores hacia las calles, los callejones de servicio, las redes de energía y la atmósfera. Su expansión incrementa la demanda energética, produce calor residual y refuerza la desigualdad en el acceso al confort.
El calor, sin embargo, no se limita al cuerpo humano. Reorganiza el ecosistema urbano en su totalidad: los árboles luchan contra el suelo compactado y los pavimentos radiantes; las aves y los insectos pierden su hábitat cuando la vegetación se reduce a un elemento decorativo; los sistemas acuáticos se calientan, la vida microbiana se altera y los materiales absorben y liberan calor mucho después del atardecer. El calor no es meramente un problema climático del que se deba huir hacia los interiores. Es un agente urbano que redefine el espacio público, el trabajo, la movilidad, la vegetación, la elección de materiales y las frágiles relaciones entre la vida humana y la no humana.
En América Latina, el suelo rara vez es una simple superficie sobre la cual construir. Puede ser la orilla de un río, una pendiente pronunciada, el suelo húmedo de un bosque, un paisaje inundable o un territorio bajo presión ecológica y, en muchos casos, alberga una historia de comunidades que ya sabían cómo responder a él, construyendo sobre pilotes, plataformas o sobre el agua, mucho antes de que la arquitectura contemporánea se planteara las mismas preguntas.
Estos proyectos continúan esa conversación. Se relacionan con condiciones dinámicas que fluyen, absorben, erosionan y crecen, en lugar de tratar al suelo como algo que se debe nivelar o controlar. La elevación permite que la arquitectura se adapte sin imponerse por completo: el agua puede pasar por debajo, la vegetación puede permanecer y las pendientes pueden conservar su estado original. En cada caso, la decisión de elevarse está vinculada a un factor específico: el agua, la humedad, la topografía, la vegetación o la restauración ecológica, sumado al conocimiento de cómo construir dentro del entorno y no en su contra.
Costa Rica es un país pequeño en Centroamérica, reconocido internacionalmente por su turismo, biodiversidad y clima tropical. En este contexto, si bien las estrategias de diseño tropical para el diseño hotelero suelen ser las más estudiadas, los proyectos de cabañas residenciales pueden representar una aproximación más quirúrgica para comprender el paisaje. Con frecuencia ubicadas en zonas remotas de bosque o selva, estas cabañas —más allá de las estrategias habituales de diseño tropical— deben priorizar la durabilidad a largo plazo y los bajos costos de mantenimiento, sobre todo en regiones donde el acceso para reparaciones resulta logísticamente complejo. Esto exige una filosofía de diseño que privilegie la resiliencia tanto estructural como climática.
Construir en este contexto exige respuestas de diseño precisas frente a dos factores de estrés ambiental principales: las precipitaciones extremas y la alta humedad. El clima tropical de Costa Rica, aunque varía según la altitud, registra por lo general una precipitación media mensual superior a los 150 mm en muchas de sus regiones. Esta carga constante de agua puede generar un efecto de "bulbo húmedo", donde el aire estancado y saturado acelera el deterioro de los materiales en el interior y provoca incomodidad fisiológica en sus habitantes. Para diseñar de manera eficaz bajo estas condiciones, la arquitectura contemporánea de cabañas emplea una triple estrategia: mínima invasión del terreno, creación de gradientes térmicos y mitigación climática pasiva.
En un mundo que enfrenta agotamiento ecológico y saturación espacial, el acto de construir ha llegado a representar tanto creación como consumo. Durante décadas, el progreso arquitectónico se midió por lo nuevo: nuevos materiales, nuevas tecnologías, nuevos monumentos de ambición. Sin embargo, hoy en día, la disciplina está cada vez más moldeada por otra forma de inteligencia, una que valora lo que ya existe. Los arquitectos y arquitectas están aprendiendo que hacer menos puede significar diseñar más, y este cambio marca la aparición de lo que podría llamarse una arquitectura de contención: una práctica definida por el cuidado, el mantenimiento y la elección deliberada de no construir.
El principio reconoce que el edificio más sostenible es a menudo el que ya existe, y que la transformación puede ocurrir a través de la preservación, la reparación o incluso la ausencia. Elegir no construir se convierte en un acto político y creativo, una respuesta a los límites materiales del planeta y a los límites éticos del crecimiento infinito. Esa arquitectura va más allá de la producción de nuevas formas para abrazar la continuidad, extendiendo la vida de las estructuras, los materiales y los recuerdos que ya habitan el mundo.
La segunda edición del Premio de Arquitectura Ammodo ha reconocido a 26 galardonados por sus contribuciones al diseño social y ecológicamente responsable. Seleccionados entre 168 postulaciones de más de 60 países, los ganadores representan una amplia gama de prácticas, desde oficinas consolidadas hasta colectivos emergentes e iniciativas dirigidas por la comunidad. Cada uno recibe una subvención que varía entre €10,000 y €150,000 para apoyar el desarrollo continuo de sus proyectos. Más allá del reconocimiento y el apoyo financiero, la iniciativa de Arquitectura Ammodo también funciona como una plataforma de conocimiento, conectando a los premiados a través de regiones y facilitando el intercambio de ideas sobre temas clave identificados por el comité asesor.
Immersive Resilience Garden / Changyeob Lee + Studio ReBuild. Imagen Cortesía de Studio ReBuild
El cañón de hormigón de la calle Degraves en Melbourne fue una vez un austero corredor de servicio en la obscuridad funcional. Hoy, el estrecho pasaje palpita con vida más allá de su famoso café. Las gramíneas nativas caen en cascada de jardineras cuidadosamente ubicadas, mientras que pequeños arbustos crean microclimas frescos. Desafiando los modelos tradicionales de diseño ecológico, enfoques comunitarios sobre la biodiversidad invitan a repensar cómo arquitectos, planificadores y comunidades colaboran para desarrollar futuros urbanos biodiversos.
Cada mes de junio, la ciudad española de Logroño se transforma en un espacio de diálogo arquitectónico, abriendo sus calles, plazas, riberas e islas de tráfico a estructuras temporales que redefinen cómo se habita en las ciudades. Durante diez ediciones, Concéntrico ha trabajado no como una feria especializada o una bienal de arquitectura, sino como un museo portátil — un gesto curatorial que lleva una colección dispersa de arquitectura contemporánea al espacio público. Ubicado en una ciudad suspendida entre llanuras áridas y montañas distantes, lejos de los circuitos de las capitales y las instituciones culturales, Concéntrico se presenta como una promesa temporal. Es un recordatorio de que incluso las ciudades que a menudo son pasadas por alto pueden albergar una arquitectura que es actual, diversa y especulativa. En este sentido, el festival trata menos sobre celebración y más sobre activación.
Pero más allá de su lógica curatorial, Concéntrico opera como una estructura política. En el sentido antiguo de polis, invita a ciudadanos, arquitectos e instituciones a reevaluar lo que puede ser el espacio público. Las intervenciones ofrecen propuestas especulativas para la vida urbana que revelan lo que falta, lo que es posible y lo que debería ser cuestionado. Una piscina temporal sobre una fuente, una casa de baños en una rotonda, o una comida compartida en una avenida principal no son solo gestos espaciales — son declaraciones políticas, preguntando cómo podría redirigirse la infraestructura urbana de control a cuidado, de eficiencia a encuentro. De esa manera, el festival se convierte no solo en un reflejo de la ciudad, sino en un instrumento para su transformación.
En asociación con el Centro Cultural Europeo (ECC), ArchDaily ha lanzado su exposición inaugural como parte de la séptima edición de Time Space Existence, una vitrina arquitectónica que ocurre simultáneamente con la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia. Abierta del 10 de mayo al 23 de noviembre de 2025, en varias ubicaciones de Venecia, esta edición se centra en el tema de "Reparar, Regenerar y Reutilizar", promoviendo enfoques innovadores y sostenibles en la arquitectura. La contribución de ArchDaily se ubica en el Palazzo Mora, complementando otros espacios como el Palazzo Bembo, los Jardines de Marinaressa y el Palazzo Michiel.
La sostenibilidad en la arquitectura a menudo se enmarca como un desafío universal, llevando a soluciones estandarizadas que priorizan la eficiencia sobre el contexto. Sin embargo, la arquitectura está inherentemente ligada a su entorno: los edificios interactúan con el clima, la topografía y la historia cultural de maneras que exigen especificidad. En lugar de depender de listas de verificación de sostenibilidad estandarizadas, ¿cómo puede la arquitectura abrazar soluciones específicas para cada sitio? Esta conversación está profundamente conectada al concepto de Genius Loci, o el espíritu de un lugar, introducido por Christian Norberg-Schulz y abrazado por arquitectos/as que abogan por diseños que resuenen con su entorno. Sugiere que la arquitectura no debe imponerse sobre un sitio, sino más bien emerger de él, informada por sus materiales, clima y significado cultural. Esta filosofía desafía la aplicación generalizada de tecnologías sostenibles genéricas, proponiendo en cambio que la sostenibilidad debe estar inherentemente ligada a la ubicación en la que opera.
SO-IL (Solid Objectives – Idenburg Liu) es una firma de diseño arquitectónico con sede en Brooklyn, Nueva York, fundada en 2008 por Florian Idenburg y Jing Liu. Conocido por una arquitectura profundamente comprometida con los contextos sociales, culturales y ambientales, el estudio se centra en explorar materiales innovadores, crear experiencias espaciales fluidas y priorizar la sostenibilidad ecológica. El trabajo de SO-IL abarca diversas escalas y tipos de programas, reflejando su enfoque versátil hacia el diseño. En 2024, su proyecto de vivienda 450 Warren en Brooklyn fue seleccionado como Edificio del Año de ArchDaily por el público en la categoría de vivienda.
En su último libro, In Depth: Urban Domesticities Today, SO-IL explora el concepto en evolución de hogar en contextos urbanos contemporáneos, transformándolo "de una fuente de vulnerabilidad en una herramienta para el empoderamiento". El libro redefine la domesticidad como una experiencia activa y compartida, y examina cómo los arquitectos/as pueden abordar desafíos urbanos urgentes como la asequibilidad, la densidad y la sostenibilidad. El trabajo de SO-IL aboga por viviendas flexibles y resilientes que fomenten la comunidad mientras integran dimensiones ecológicas y sociales. ArchDaily habló con los arquitectos sobre las soluciones e ideas innovadoras presentadas en el libro, profundizando en cómo sus proyectos desafían sistemas convencionales y visualizan un futuro donde la arquitectura es una herramienta para el empoderamiento.