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Arquitectos: Studio McW
- Área: 183 m²
- Año: 2024
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Proveedores: Farrow and Ball, McClark Joinery, Perla


La reutilización adaptativa está pasando de la simple preservación a la revitalización activa, un proceso de rescate estructural y reprogramación de tipologías arquitectónicas cuyas funciones originales ya no son relevantes. La obsolescencia de los espacios arquitectónicos ocurre por diversas razones: cambios sociológicos, dejando espacios deshabitados; avances tecnológicos, eliminando maquinaria específica; y cambios económicos, haciendo que las funciones centralizadas sean necesarias. La estrategia de reutilización se centra en lograr longevidad espacial y funcional a través de intervenciones mínimas, permitiendo que la estructura original sirva como el ancla de memoria del proyecto.
Esta ola de reutilización adaptativa trata la estructura histórica como un recurso limitado, priorizando la permanencia estructural sobre la estética superficial. Los diseñadores están participando en una especie de proceso arqueológico al exponer la esencia estructural original: la madera pesada, el concreto crudo o la mampostería monumental. Las intervenciones se limitan a satisfacer nuevas necesidades programáticas, apareciendo a menudo como una inserción independiente dentro de la envolvente antigua. Este contraste redefine la vida útil del edificio no como una narrativa singular, sino como una historia en capas de eventos continuos.



La rica historia de Italia, evidente en sus monumentos y ciudades, ha creado un contexto único para la renovación arquitectónica. Los/las arquitectos/as italianos/as suelen abrazar este patrimonio entablando un diálogo entre lo antiguo y lo nuevo, en lugar de aspirar a una transformación total. Este enfoque evita deliberadamente el estilo imitativo; en su lugar, se utilizan materiales contemporáneos como el acero, el vidrio y la madera nueva para enmarcar y destacar la piedra y el ladrillo históricos preexistentes. Esta yuxtaposición transforma los materiales originales, que dejan de ser simples elementos estructurales para convertirse en piezas decorativas y narrativas de primer plano. El resultado es una experiencia estratificada donde la historia del espacio permanece visible, garantizando su preservación en lugar de su eliminación a causa de la reforma.



En una época de colapso ecológico y creciente inseguridad alimentaria, la arquitectura se ve cada vez más llamada a comprometerse no solo con los paisajes, sino también con los sistemas que los sostienen y regeneran. Entre estos sistemas, la agricultura ocupa un papel paradójico, al ser tanto uno de los principales factores de la degradación ambiental como un agente potencial de recuperación ecológica. La agricultura industrial ha agotado los suelos, fragmentado los hábitats y acelerado el cambio climático a través de los monocultivos, la dependencia de los combustibles fósiles y la estandarización territorial. Como respuesta, la agroecología ha surgido como una práctica alternativa arraigada en la biodiversidad, los saberes locales y los ritmos cíclicos de la naturaleza. Esta disciplina redefine la agricultura no como una actividad extractiva, sino como la regeneración de los ecosistemas, las comunidades y el suelo mismo.
Esta nueva perspectiva abre un espacio para que la arquitectura realice una contribución significativa. Alinearse con la agroecología no significa únicamente apoyar la producción de alimentos, sino también comprometerse con las condiciones culturales, espaciales y ecológicas más amplias que la sostienen. Esto implica diseñar considerando las variaciones estacionales, fomentar el uso compartido y construir de manera que se respete tanto a la tierra como a quienes la trabajan. Así, la arquitectura va más allá del simple cerramiento: se convierte en un mediador del cultivo, la reciprocidad y la coexistencia.

El Royal Institute of British Architects (RIBA) ha anunciado los 20 ganadores de los RIBA National Awards 2025, reconociendo las contribuciones más significativas a la arquitectura en todo el Reino Unido. Presentados anualmente desde 1966, los premios celebran la excelencia en el diseño y ofrecen una valiosa perspectiva de las cambiantes tendencias arquitectónicas, culturales y sociales. Los proyectos ganadores de este año se extienden a lo largo y ancho del país, desde la Isla de Wight hasta Escocia e Irlanda del Norte, y representan una amplia gama de tipologías y escalas, desde grandes edificios institucionales hasta intervenciones residenciales de pequeña escala y enfocadas en la comunidad.





Las puertas se encuentran entre los elementos arquitectónicos más utilizados en cualquier edificio habitado, funcionando como umbrales móviles que median entre el ámbito privado y los espacios públicos. Facilitan tanto la conexión como la separación entre quienes cohabitan el lugar. Sin embargo, a pesar de su papel fundamental, suelen ser uno de los elementos de diseño más ignorados, sobre todo por parte de la clientela. Al conversar con profesionales del sector sobre diversos proyectos de interiorismo, surge un consenso común: se suele prestar poca atención a los tipos y detalles de las puertas, siempre que el sentido de apertura coincida con sus expectativas. No obstante, el diseño de puertas es un campo complejo que ofrece un amplio abanico de posibilidades en acabados, métodos de instalación y sistemas de funcionamiento; cada uno de los cuales puede transformar significativamente la experiencia espacial, mucho más allá del simple sentido de giro.
La elección del tipo de puerta y sus detalles puede definir o redefinir un espacio por completo. Algunas puertas ofrecen un aislamiento acústico superior, mientras que otras permanecen abiertas para conectar ambientes, potenciando la fluidez espacial de manera continua. Ciertos diseños requieren una instalación minuciosa y un mantenimiento constante, mientras que otros prácticamente no presentan complicaciones. Asimismo, el tipo de puerta seleccionado —y de manera muy particular el de las bisagras— influye tanto en la construcción de los muros como en las capas y transiciones del piso, sumando complejidad al proceso de diseño.

