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Arquitectos: richter architectes et associés
- Área: 2676 m²
- Año: 2026


El Lawson Centre for Sustainability de Mecanoo es el primer edificio nuevo del Trinity College desde 1979. Uno de los proyectos más esperados de 2026, fue diseñado para ser uno de los edificios residenciales y académicos más avanzados de Canadá en materia de sostenibilidad. Mecanoo trabajó en colaboración con la firma de arquitectura de Toronto RDHA para proyectar una comunidad sostenible y un "laboratorio vivo", partiendo de las tradiciones del College en torno a las comidas compartidas y los encuentros comunitarios. En lugar de la torre de catorce pisos prevista originalmente por la institución, el equipo diseñó un edificio transitable que enmarca el campus existente y genera nuevos paisajes para la producción de alimentos y la interacción social. La visión más amplia del campus incluyó la alimentación, la naturaleza, el trabajo con materiales locales y el aprendizaje práctico sobre la vida sostenible.

Asmara, la capital de Eritrea, se sitúa a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar, en una meseta al borde del escarpe del Gran Valle del Rift. A pesar de encontrarse en un país que no destaca por recibir un gran volumen de visitantes, la ciudad ha ganado notoriedad gracias a su singular arquitectura. En julio de 2017, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación de "Asmara: una ciudad modernista de África", convirtiéndose en el primer sitio urbano modernista del mundo en ser catalogado en su totalidad, así como en el primer sitio de patrimonio mundial explícitamente modernista de África. Su valor patrimonial surge a raíz de una compleja convergencia entre dos vertientes de la historia de Eritrea: por un lado, un intenso período de construcción colonial derivado de las ambiciones imperiales de Italia en África; por el otro, un prolongado aislamiento relativo que protegió a la ciudad de proyectos de reurbanización.










La historia del brutalismo se ha escrito, en gran medida, desde una perspectiva occidental. Brutalist Asia, de Blue Crow Media, ofrece una perspectiva diferente al examinar cómo los/las arquitectos/as de toda Asia adoptaron, cuestionaron y transformaron el lenguaje arquitectónico asociado con el movimiento en respuesta a condiciones políticas, climáticas y culturales radicalmente distintas. Abarcando 28 países, desde Japón y el Sudeste Asiático hasta Asia Meridional y Central, pasando por Oriente Medio, Irán y el Líbano, el libro reúne 140 obras arquitectónicas y más de 150 fotografías. De este modo, sitúa obras reconocidas internacionalmente de arquitectos/as como Kenzo Tange, Paul Rudolph, Balkrishna V. Doshi, Raj Rewal, Charles Correa, Kim Swoo Geun, Leandro V. Locsin y Le Corbusier junto a trabajos de gran relevancia pero menos conocidos que amplían nuestra comprensión de la arquitectura de posguerra en todo el continente. Dentro de esta geografía más amplia, se desarrolla una historia particular en el Líbano, donde las ambiciones del modernismo se volvieron inseparables de un país en medio de una profunda transformación social, política y urbana. A continuación, presentamos un extracto del capítulo escrito por la editora en jefe de ArchDaily, Christele Harrouk, en el libro Brutalist Asia, el cual rastrea el auge del brutalismo en el Líbano, los/las arquitectos/as y edificios que le dieron una expresión local particular, y la ruptura que dejó inacabado este proyecto modernista.


La arquitectura de esta semana se centra en la pregunta de qué puede hacer posible el entorno construido y qué exige a cambio. Los debates en torno a la democracia y el espacio público analizan cómo la arquitectura puede fomentar la participación, la equidad y la vida colectiva, al mismo tiempo que nuevos proyectos de vivienda y de carácter cultural exploran la manera en que los edificios responden a las cambiantes necesidades sociales mediante la adaptabilidad, el espacio compartido y la reutilización de estructuras existentes. Estas inquietudes se trasladan al ámbito de las exposiciones, donde la Bienal de Arquitectura de Tallin examina los costos menos visibles de la construcción y la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires analiza las diversas formas en que la arquitectura define el habitar. En estos diferentes contextos, la arquitectura surge como un medio para negociar el acceso, los recursos, la comunidad y el valor a largo plazo del entorno construido.


Un equipo integrado por ZHA, A&O TEC, Prior + Partners, Homa, Buro Happold, Systematica y Fichtner presentó recientemente su propuesta conceptual para el "Plan de la Ciudad de la Próxima Generación" (Next Generation City Plan) para Bengasi, Libia. El proyecto busca conjugar los rasgos identitarios de esta histórica ciudad portuaria con las tecnologías de planificación necesarias para guiar su desarrollo hacia el año 2050, en un contexto de rápida urbanización. La propuesta, desarrollada para A&O TEC, incluye una "Visión y Estrategia Espacial" (Vision and Spatial Strategy) —que consiste en una interpretación del carácter y la memoria colectiva de la ciudad traducida en un marco de desarrollo adaptable— y un "Centro de Planificación Digital" (Digital Planning Hub), un modelo basado en evidencia que mapea la urbe para identificar su potencial y los fenómenos que configuran su crecimiento.

Cada tarde, al volver a casa, llevamos a cabo un pequeño rito sin ceremonia alguna. Llegamos a una puerta, la abrimos y cruzamos hacia un espacio que nos pertenece como ningún otro. Se trata de un acto tan cotidiano que rara vez reparamos en que posee una estructura; sin embargo, filósofos y antropólogos han escrito libros enteros para describir estas configuraciones psicológicas. Curiosamente, obras visuales como los mundos animados de Studio Ghibli parecen reflejar esta dinámica para dar forma a universos cuyas arquitecturas y distribuciones ofrecen una vía de escape, apelando a nuestros recuerdos de una forma tan legible como encantadora.