Este artículo es parte de nuestra nueva sección de Opinión, un formato de ensayos argumentativos sobre las preguntas cruciales que definen nuestro campo profesional.
Las instituciones culturales representan un campo activo de exploración arquitectónica no construida, lo que refleja cómo los/las arquitectos/as continúan cuestionando el papel de los edificios públicos en la configuración de la vida urbana. En esta edición de Arquitectura no construida, enviada por la comunidad de ArchDaily, las propuestas seleccionadas reúnen una serie de proyectos que abordan museos, centros de exposiciones y edificios diplomáticos como espacios de encuentro público. En lugar de tratar estos programas como tipologías fijas, estas propuestas los plantean como entornos espaciales en evolución a través de los cuales las ciudades se relacionan con la historia, el conocimiento y la representación.
A lo largo de geografías diversas, desde Wenzhou y Helsinki hasta Belgrado, Debrecen, la Ciudad de México y Núremberg, las propuestas exploran distintas respuestas a la arquitectura cultural contemporánea. Estas van desde la reutilización adaptativa de estructuras industriales e ideológicas hasta nuevos edificios integrados en frentes marítimos, parques y barrios residenciales. Mientras algunas enfatizan la continuidad con los contextos históricos, otras experimentan con estructuras más ligeras, estrategias ambientales o nuevas relaciones entre los programas interiores y el espacio público. En conjunto, ofrecen una instantánea de cómo se están reimaginando las instituciones culturales en diversas condiciones urbanas.
Como interfaz principal entre los espacios interiores y el entorno exterior, las fachadas desempeñan un papel fundamental tanto en el rendimiento como en la expresión arquitectónica de los edificios. Cada vez más, dejan de ser vistas como envolventes estáticas para entenderse como mediadoras activas entre el clima, la energía, el uso y la estética. Sin embargo, en contextos urbanos densos, están adquiriendo relevancia por otro motivo: mientras que las superficies de las azoteas suelen ser limitadas, fragmentadas o estar ya ocupadas por instalaciones técnicas, las envolventes verticales continúan estando desaprovechadas en lo que respecta a la generación de energía.
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Tradicionalmente, la visita a un museo es un acontecimiento programado con una secuencia claramente pautada. La llegada se celebra de forma ceremonial —a través de grandes escalinatas o umbrales, taquillas y mostradores de información, una audioguía y un conciso prefacio institucional sobre su misión e historia. Ese carácter deliberado de "ocasión especial" deriva de cómo se concibieron los museos durante mucho tiempo: intencionadamente excepcionales, rigurosamente curados y organizados en torno a un arco narrativo específico. En este modelo, el museo asume una voz de autoridad —con un conocimiento profundo, validado y digno de respeto antes que de cuestionamiento—, mientras que la arquitectura y la coreografía del espacio refuerzan una manera unívoca de ingresar, aprender y recordar.
En 1743, se instaló en un patio del Palacio de Versalles una pequeña cabina suspendida por cuerdas para el uso privado del rey Luis XV. Operada manualmente por sirvientes ocultos a la vista, la llamada "silla voladora" permitía el desplazamiento entre pisos sin necesidad de escaleras y, sin saberlo, planteó una de las preguntas fundamentales de la arquitectura moderna: cómo trasladar a las personas verticalmente de manera eficiente, segura e integrada al edificio.
La mecanización de este principio, con la introducción del ascensor de seguridad a principios de la década de 1850, allanó el camino para una transformación urbana sin precedentes. Sin el ascensor, los rascacielos de Chicago y Nueva York de la década de 1880 habrían sido inviables, no por limitaciones estructurales, sino por cuestiones de acceso. El ascensor no solo hizo posible construir a mayor altura, sino que también definió la lógica operativa de estos edificios: dónde se ubicarían sus núcleos, cómo se organizarían sus vestíbulos y quién podría acceder a qué espacios.
Mediante el uso de planchas de acero masivas, a menudo de varios centímetros de espesor y con un peso de toneladas, las esculturas de Richard Serra transmiten una sensación de ligereza casi inverosímil. Este efecto no proviene de una reducción de la masa, sino de cómo se organiza dicha masa: grandes superficies curvas se inclinan, pasajes estrechos comprimen el cuerpo y elementos aparentemente inestables crean una sensación constante de desequilibrio. Serra transforma el peso en una experiencia espacial dinámica.
En la arquitectura, la ligereza ha ocupado un rol central al menos desde el período moderno. Mientras que las tradiciones anteriores, como la arquitectura griega y romana, estaban estrechamente asociadas con la estabilidad, y las grandes iglesias con la monumentalidad, el siglo XX introdujo un cambio decisivo en la forma de abordar la materia, sobre todo a través de la separación entre estructura y cerramiento.
WORKac es una firma con sede en Nueva York fundada en 2003 por Amale Andraos y Dan Wood. La oficina siempre ha creído en "el poder de la arquitectura y el diseño para abordar las inquietudes ambientales y sociales, y para crear nuevas posibilidades para el futuro". Bajo esta premisa, sus directores/as definen su enfoque de la arquitectura como una evolución constante. Para ellos/as, se trata de un proceso continuo de aprendizaje, cuestionamiento y reaprendizaje, el cual se nutre de la inserción de la firma en la cultura, los climas y las historias locales, así como del discurso en los campos de la ecología, el paisaje y el urbanismo. De este modo, logran integrar estos temas con un enfoque en proyectos públicos, culturales y cívicos que buscan reinventar cómo las personas viven, trabajan y experimentan el mundo.
La arquitectura de gran altura sigue siendo una herramienta fundamental para albergar la densidad en entornos urbanos en rápida evolución. Definida tradicionalmente por la eficiencia y la repetición, la torre se reexamina cada vez más como un sistema espacial y organizativo más complejo. En diversas geografías, los/las arquitectos/as están probando cómo las estructuras verticales pueden ir más allá de las funciones únicas para incorporar programas superpuestos, estrategias ambientales y nuevas formas de ocupación.
La siguiente selección reúne proyectos no construidosenviados por la comunidad de ArchDaily, destacando una variedad de enfoques para la torre contemporánea. Desde desarrollos de uso mixto y rascacielos residenciales hasta propuestas ecológicas especulativas, estas obras reflejan un cambio continuo en la forma en que se concibe la arquitectura vertical. Estas torres abordan cuestiones más amplias de privacidad, convivencia, adaptabilidad e integración urbana.
La arquitectura siempre ha dependido de sistemas de representación para hacer visibles las ideas antes de que existan. Sin embargo, mientras que la perspectiva lineal de Filippo Brunelleschi en el siglo XV organizaba el espacio de acuerdo con la percepción humana, hoy en día los/las arquitectos/as se enfrentan a una saturación de imágenes sin precedentes. La IA genera atmósferas en cuestión de segundos y los proyectos circulan de manera continua mucho antes de que comience su construcción. Sin embargo, esta abundancia de imágenes no produce necesariamente una mayor claridad y, a medida que los flujos de trabajo en la arquitectura se vuelven más rápidos y fragmentados, el material visual circula en ocasiones desvinculado de las decisiones, limitaciones e intenciones que lo generaron. El valor real de la visualización moderna ya no radica únicamente en generar un render final, sino en cómo el diseño y la comunicación visual se entienden colectivamente a lo largo de todo el proceso.
La figura de Titono en la mitología griega ofrece una reflexión sobre la paradoja de la permanencia. Al suplicar a Zeus la inmortalidad, olvidó pedir la juventud eterna, lo que dio lugar a una vida de envejecimiento interminable. Con el tiempo, su cuerpo se deteriora, convirtiendo la inmortalidad misma en una carga. La narración sugiere una contradicción fundamental: la permanencia, cuando se desprende de la capacidad de cambio, deja de ser una cualidad deseable. En lugar de estabilidad, produce un deterioro acumulado sin adaptación.
Históricamente, la arquitectura ha caído a menudo en la "trampa de Titono". Los materiales se especifican para resistir el paso del tiempo, los sistemas se detallan para evitar el cambio y los edificios se conciben como imágenes fijas. Sin embargo, esta búsqueda de lo estático rara vez sobrevive a la realidad de la intemperie. Entre el momento del diseño—frecuentemente asociado a representaciones precisas y controladas—y la vida útil de un edificio, las superficies inevitablemente se desgastan, cambian de apariencia y pierden su acabado inicial. El envejecimiento suele interpretarse como una pérdida, en lugar de entenderse como parte del lenguaje arquitectónico.
Casa Carbonero (1998). Melipilla, Chile. Imagen cortesía de Smiljan Radić
El arquitecto chileno Smiljan Radić Clarke ha desarrollado una obra que se resiste a las categorizaciones sencillas. Sus edificios a menudo parecen tanto antiguos como provisionales, portando una presencia monumental al tiempo que conservan una inesperada sensación de fragilidad. Piedra, hormigón, madera, tela y fibra de vidrio se combinan de maneras imprevistas, produciendo arquitecturas que oscilan entre la permanencia y lo efímero. En lugar de buscar un lenguaje formal estable, el galardonado con el Premio Pritzker 2026 aborda la arquitectura como un campo abierto de experimentación, donde el comportamiento material y la percepción estructural se ponen a prueba constantemente.
Te invitamos a participar en los Premios Obra del Año 2026 de ArchDaily China. Te pedimos reconocer y premiar los proyectos que, a tu criterio, están generando el mayor impacto en el entorno construido, seleccionados de entre aquellos que ArchDaily China publicó en su base de datos de proyectos durante 2025. Al nominar y votar, formas parte de una red interdependiente, imparcial y distribuida de jurados y colegas que nos ha ayudado constantemente a celebrar la arquitectura de cualquier escala, propósito y condición, en países grandes y pequeños, de la mano de arquitectos y arquitectas de todo tipo. Durante las próximas semanas, tus votos servirán para filtrar un total de 455 proyectos hasta quedar solo 15. Las 15 obras con mayor número de nominaciones pasarán a la ronda de votación.
https://www.archdaily.cl/es/1093176/ultimos-dias-para-nominar-en-los-premios-al-edificio-del-ano-2026-de-archdaily-china韩爽 - HAN Shuang
El cielorraso es una de las superficies continuas más grandes de un espacio; sin embargo, ¿por qué es tan raro que sea el primer elemento arquitectónico en el que la gente repara? Percibido a menudo como el plano que oculta la estructura y las instalaciones del edificio, pasa discretamente a un segundo plano mientras las fachadas, los materiales, los sistemas estructurales y el mobiliario definen la identidad arquitectónica de una obra. No obstante, pocos elementos influyen de manera tan constante en la experiencia de un espacio como este. El cielorraso define la propagación del sonido, la reflexión de la luz, la circulación del aire y, en última instancia, cómo se experimenta la arquitectura, conjugando el rendimiento técnico y la expresión formal en una sola superficie continua.
El teórico de la arquitectura danés Steen Eiler Rasmussen observó en su libro La experiencia de la arquitectura que los cielorrasos definen el carácter de una habitación mediante el ritmo, la proporción, la luz y la atmósfera. Lejos de limitarse a cerrar el espacio, ayudan a organizarlo, delimitando áreas y guiando la circulación sin necesidad de tabiques adicionales. A medida que los edificios se volvieron más grandes, abiertos y dependientes de instalaciones integradas, la arquitectura empezó a exigirle más a esta superficie relegada. El cielorraso pasó gradualmente de ser un componente constructivo oculto a convertirse en un sistema arquitectónico activo en el que la acústica, la iluminación, la ventilación, el confort térmico y la infraestructura técnica convergen en un mismo plano.
Durante la última década, la definición de los espacios para las artes escénicas ha cambiado notablemente. Lejos de ser destinos con un propósito único, hoy se espera que los centros culturales funcionen como ecosistemas flexibles, capaces de generar ingresos y de centrarse en la comunidad. Esta evolución ha desafiado a arquitectos/as, operadores/as y propietarios/as a replantearse no solo cómo se diseñan estos recintos, sino también cómo funcionan a lo largo del tiempo.
Ganador del primer premio: Living on Groundwater. Imagen cortesía de Buildner
En colaboración con el fabricante de materiales de construcción Kingspan, Buildner ha lanzado MICROHOME 2026, la undécima edición de su concurso anual, que ofrece una bolsa de premios de €100,000. Esta convocatoria global invita a profesionales de la arquitectura y el diseño, así como a mentes creativas de todo el mundo, a redefinir el concepto de microvivienda y a desarrollar soluciones sostenibles y de vanguardia para el habitar compacto.
Buildner ha anunciado los resultados de su concurso, Last Nuclear Bomb Memorial No.6. Este certamen se organiza anualmente en apoyo a la prohibición universal de las armas nucleares. En 2017, al cumplirse el 75.º aniversario de los bombardeos de Nagasaki e Hiroshima en 1945 —que cobraron la vida de más de 100,000 personas—, las Naciones Unidas adoptaron el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.
Surgida en ciudades portuarias y barrios de clase trabajadora a lo largo del siglo XIX, la casa shotgun se convirtió en una respuesta duradera a la densidad, el clima y los terrenos urbanos acotados, consolidándose como una de las formas domésticas definitorias del sur de los Estados Unidos. Su planta estrecha, distribución secuencial y porches profundamente sombreados produjeron una lógica espacial económica y sensible al medio ambiente mucho antes de que ambos términos se volvieran fundamentales en el discurso arquitectónico. Desde Nueva Orleans y Mobile hasta Houston y Louisville, las casas shotgun conformaron el tejido físico de vecindarios moldeados por la migración, el trabajo, la comunidad y la vida cultural. Aunque a menudo se les desestimó como construcciones vernáculas ordinarias, esta tipología de vivienda ha encarnado durante mucho tiempo ideas sofisticadas sobre adaptación climática, adyacencia social y crecimiento urbano incremental, convirtiéndose en una de las formas domésticas más influyentes en la historia de la ciudad estadounidense.
Cortesía de [applied] Foreign Affairs, Instituto de Arquitectura, Universidad de Artes Aplicadas de Viena
Mucho antes de que la arquitectura tomara la forma de muros, techos o ciudades, esta ya reunía a las personas en torno al fuego. El simple fogón fue uno de los primeros dispositivos espaciales de la humanidad: un lugar para el calor, la comida, las historias y el ritual. A su alrededor, el espacio cobraba forma a través de la proximidad y no del cerramiento; mediante la presencia compartida en lugar de un uso prescrito. El fuego organizaba los cuerpos en círculo, fomentaba alianzas y transformaba la supervivencia en vida colectiva. Hoy en día, esta lógica ancestral persiste: la arquitectura tiene el potencial de reunir a las personas, no dictando cómo deben encontrarse, sino creando las condiciones que hacen posible el encuentro.
Este mes, ArchDaily explora El encuentro y la creación de lugar, un tema que examina la arquitectura como un marco para la inclusión, el cuidado y la pertenencia. Esta temática se alinea con la primera edición de los ArchDaily Student Project Awards, los cuales abordan el cuidado desde una perspectiva colectiva, enfocándose en espacios que fomentan mejores formas de convivencia. Más allá de los espacios de reunión emblemáticos, nuestra cobertura analiza los entornos cotidianos, desde mercados de alimentos y mesas comunitarias hasta plazas de barrio, terceros lugares, ámbitos domésticos y entornos digitales o híbridos de encuentro a distancia. En lugar de tratar el encuentro como un programa rígido, se plantea cómo el diseño espacial puede potenciar la apertura, la diversidad y la vida colectiva sin imponer formas fijas de reunión.
Una celosía perforada suele considerarse un elemento secundario; algo que se aplica para matizar la luz, decorar una fachada o añadir textura allí donde un muro, de otro modo, resultaría plano. Se fotografía como una superficie, se dibuja como un patrón y se analiza como una artesanía. Sin embargo, en muchos edificios del subcontinente indio y el mundo islámico, la celosía nunca fue un mero añadido. Era el muro en sí. Si se elimina, el edificio no solo cambia de aspecto, sino que pierde su capacidad para regular el calor, hacer circular el aire y mediar entre el interior y el exterior.
Esta interpretación errónea revela más sobre los hábitos contemporáneos que sobre la propia celosía. Desde hace tiempo, el pensamiento arquitectónico ha separado la estructura de la envolvente, y el desempeño de la expresión. Dentro de ese marco, elementos como el jaali o la mashrabiya resultan fáciles de catalogar como ornamentales: visualmente ricos, pero técnicamente secundarios. No obstante, estas celosías fueron concebidas como sistemas integrados en los que la geometría, el material y el clima funcionan en conjunto. Su inteligencia radica en lo que hacen.
En un equilibrio entre estética, rendimiento y versatilidad, HIMACS se consolida como la opción de superficie sólida de preferencia para profesionales de la arquitectura y el diseño. Dando un paso más allá, toda la gama de fregaderos y lavabos estándar de HIMACS cuenta ahora con la certificación oficial de SCS, con un mínimo del 8% de contenido reciclado preconsumo. Esta certificación potencia el atractivo técnico y visual del material al ofrecer una opción más sostenible sin comprometer la calidad ni la funcionalidad.
Desde encimeras de baño con lavabos integrados hasta islas de cocina con fregaderos instalados al ras, las formas de HIMACS ofrecen un equilibrio perfecto entre estilo y funcionalidad. Cada componente se integra sin esfuerzo con la superficie de HIMACS circundante, creando un acabado continuo y sin juntas que resulta tan elegante como fácil de mantener.
Puerta de seguridad pivotante Di.Big. Imagen cortesía de Porte Blindate
¿Qué transforma un espacio habitable en un hogar? Más allá de la propiedad o del refugio, un hogar está ligado a una certeza más silenciosa: la sensación de que es posible retirarse, descansar y distanciarse momentáneamente de la imprevisibilidad del mundo. Los hogares son el lugar donde se acumulan las rutinas, donde los recuerdos se asientan en espacios y objetos, y donde la identidad personal cobra forma física a través de la habitabilidad y los rituales cotidianos. Sin embargo, este sentido de pertenencia depende de otra condición que a menudo pasa desapercibida hasta que se ve alterada: la seguridad. Sentirse "en casa" implica una condición de confort y de estabilidad. Cuando los entornos domésticos no logran proporcionar esto, los espacios diseñados para el descanso se convierten en fuentes de inquietud, afectando sutilmente las rutinas y el bienestar.
Propuestas destacadas: Espacios comunes. Imagen cortesía de Buildner
Buildner, en colaboración con la Ciudad y el Condado de Denver y el AIA Colorado, ha anunciado los proyectos ganadores del Denver Affordable Housing Challenge, un concurso internacional de ideas que explora cómo la asequibilidad y la excelencia en el diseño pueden reforzarse mutuamente dentro del contexto urbano, social y ambiental específico de Denver.
En su decimonovena edición, este certamen perteneciente a la serie de desafíos de vivienda asequible de Buildner invitó a profesionales de la arquitectura y el diseño de todo el mundo a responder a la crisis habitacional de Denver a través de propuestas a escala arquitectónica, urbana y sistémica. Las bases del concurso no prescribían un sitio o tipología específicos, sino que promovían estrategias flexibles capaces de abordar la asequibilidad, la resiliencia climática y el impacto comunitario, aportando al mismo tiempo de manera positiva a la identidad urbana de Denver.
ArchDaily China cumple 11 años este año. El diseño fundamentado en la cultura y el territorio de China se ha consolidado como una parte esencial del intercambio global de diseño arquitectónico, adquiriendo gran relevancia dentro de la ola de desarrollo de la arquitectura y el diseño a nivel mundial. ArchDaily China no solo acerca la información y el análisis global sobre arquitectura y diseño a los/las lectores/as chinos/as, sino que también proyecta la arquitectura y el diseño de China hacia el resto del mundo. Fieles a nuestro propósito inicial, nos consolidamos como una plataforma abierta en beneficio del público, contribuyendo a que la industria de la arquitectura y el diseño sea más inclusiva y equitativa.
Este año, extendemos una vez más nuestra invitación a los/las lectores/as en China para participar en la selección de los Premios Obra del Año 2026 en China. Mediante un sistema de votación imparcial y sin fronteras geográficas, cada participante se convierte en miembro del jurado para elegir los proyectos de arquitectura y diseño más representativos del país. Durante las próximas tres semanas, el proceso de selección se dividirá en dos etapas: en la primera fase, se votará entre 455 proyectos publicados durante el último año, de los cuales los 15 más nominados pasarán a la lista de finalistas; en la segunda fase, se volverá a votar por estos 15 proyectos destacados para definir al ganador o ganadora, el segundo y el tercer lugar del año.
La edición 2026 de los Premios Obra del Año en China es posible gracias al apoyo de Dornbracht, firma reconocida por sus diseños líderes en arquitectura, presentes a nivel internacional en baños y cocinas.