La Bienal Bi-City de Urbanismo\Arquitectura (UABB) es un evento cultural bienal establecido en colaboración por Shenzhen y Hong Kong. La 10.ª edición de la UABB contará con una subsede en Huaqiangbei, cuya inauguración está programada para diciembre de 2025. Huaqiangbei, conocida mundialmente como "la calle de la electrónica número uno de China", albergará exposiciones bajo la temática "Ciudad del Futuro x Tecnología x Arte" durante la 10.ª UABB. Con este fin, invitamos a personas y organizaciones de todo el mundo a presentar propuestas e ideas creativas que dinamicen la innovación espacial de Huaqiangbei. Esta convocatoria de propuestas se divide en dos categorías principales: "Propuestas de renovación creativa" y envío de "Documentos de archivo".
https://www.archdaily.cl/es/1141588/convocatoria-internacional-de-ideas-creativas-y-documentos-de-archivo-para-la-sub-sede-huaqiangbei-de-la-10a-uabb韩爽 - HAN Shuang
Bratislava, la capital de Eslovaquia en rápido desarrollo —situada en el corazón de Europa—, continúa consolidando su presencia en el mapa arquitectónico europeo. Como un creciente núcleo de diseño contemporáneo —que ya alberga proyectos de Zaha Hadid Architects, Massimiliano & Doriana Fuksas, Stefano Boeri, Studio Egret West y Snøhetta—, la ciudad ha alcanzado ahora otro hito importante: se ha anunciado un concurso internacional de arquitectura y diseño urbano para definir el futuro de Zváračák, una de las últimas grandes zonas industriales en desuso cerca del centro de la ciudad.
Residencia privada en Varese / Franzetti Primi Architetti Associati
Las matemáticas nos muestran cómo, a partir de solo unos pocos elementos, podemos generar combinaciones casi infinitas y cómo cada nueva disposición puede transformar por completo el conjunto original. Teorías como el caos y la complejidad apuntan en la misma dirección: pequeñas variaciones iniciales, como una elección, una desviación o un elemento nuevo, pueden desencadenar cambios profundos e inesperados. En la arquitectura, esto se manifiesta de manera concreta en el trabajo diario en el ámbito del diseño. La elección de los materiales y la forma en que se combinan puede parecer una decisión meramente estética o funcional, pero tiene el poder de redefinir el lenguaje de un edificio, el rumbo que tomará un proyecto y su relación con el entorno y sus habitantes.
A diferencia de un libro o una pieza musical, que pueden dejarse de lado fácilmente si no despiertan nuestro interés, la arquitectura tiene una naturaleza distinta. Un edificio perdura por décadas, modelando el paisaje e influyendo en la vida de sus ocupantes durante los años venideros. Esta permanencia conlleva un conjunto único de desafíos: los y las arquitectos/as deben diseñar espacios que impacten la vida colectiva, a menudo bajo plazos estrictos, presupuestos limitados y una presión considerable. Además de navegar por normativas complejas y coordinar la construcción, quienes ejercen la arquitectura se enfrentan a la falsa creencia de que el diseño es sencillo, o que cualquiera podría hacerlo. El constante acto de equilibrio entre calidad, costo y rapidez suele traducirse en sacrificios, ya sea de tiempo, salud o de la propia integridad del proyecto. Este ciclo no solo desgasta a la profesión, sino que también debilita la comprensión que tiene la sociedad sobre el verdadero valor del diseño.
El conocido triángulo de "bueno, rápido y barato" rara vez se resuelve sin que el o la arquitecto/a sacrifique su propio tiempo, su salud o incluso la calidad del proyecto. Repetida durante décadas, esta ecuación alimenta un ciclo de desgaste que no solo debilita a la profesión, sino que desvaloriza el diseño ante la sociedad, mermando incluso el rol de una disciplina tan hermosa e importante.
El coliving en Asia Oriental ha ido en aumento desde 2020, expandiéndose rápidamente a pesar de encontrarse aún en sus etapas iniciales. Paralelamente, continúa respondiendo a una demanda significativa de jóvenes profesionales que trabajan en las principales urbes. Un estudio de 2020 realizado por la firma de servicios inmobiliarios JLL destacó la creciente demanda de coliving en China y Singapur, señalando ventajas clave como la accesibilidad económica en comparación con los departamentos tipo estudio privados, así como un estilo de vida urbano contemporáneo que fomenta la apertura y las experiencias compartidas. Al igual que en otros sectores donde la propiedad ha perdido relevancia —como los servicios de streaming de música, cine y televisión, o las soluciones de movilidad como el uso compartido de autos y bicicletas—, el coliving resulta atractivo para un perfil demográfico similar que valora la flexibilidad y el acceso por encima de los compromisos a largo plazo.
A diferencia de las iniciativas de coliving en España, que suelen centrarse en espacios compartidos multigeneracionales, el coliving en Asia Oriental se dirige principalmente a jóvenes profesionales con trayectorias laborales dinámicas. Al verse en la necesidad de mudarse cada pocos años, estas personas priorizan la practicidad y la adaptabilidad frente a la inversión en una vivienda permanente. En su caso, comprometerse con una residencia a largo plazo puede no resultar práctico, lo que convierte a los espacios de coliving —completamente amoblados, administrados por profesionales y dotados de servicios integrados y de limpieza— en una opción sumamente atractiva. Estos entornos responden a estilos de vida urbanos acelerados, donde el desarrollo de redes de contactos en eventos profesionales suele anteponerse al tiempo de descanso en solitario en el hogar.
En toda América Latina, la renovación ha dejado de ser una mera tarea de preservación para convertirse en una respuesta a las cambiantes formas de habitar. En lugar de congelar los edificios en el tiempo, numerosos proyectos contemporáneos intervienen sobre las estructuras preexistentes para adaptarlas a nuevas rutinas domésticas, dinámicas sociales y necesidades espaciales. Mediante cambios estratégicos en los materiales, la composición, el color y la luz, estas intervenciones reinterpretan el espacio cotidiano sin perder el vínculo con su contexto original.
En este proceso, las casas y departamentos se convierten en escenarios de transformación donde se reconsideran minuciosamente las circulaciones, la continuidad y los espacios compartidos. La renovación opera así como una herramienta arquitectónica de precisión que prioriza la luz natural, la apertura y la flexibilidad para acompañar la evolución de la vida diaria. Lejos de imponer nuevas formas, estos proyectos resignifican lo preexistente, alineando las decisiones espaciales con los hábitos y rituales de quienes los habitan.
El entorno construido de la India ha ganado visibilidad en los últimos años a través de un número creciente de proyectos arquitectónicos y de infraestructura transformadores. Las ciudades y los pueblos crecen a un ritmo cada vez más acelerado año tras año, a pesar de las crecientes preocupaciones en torno a la volatilidad climática y económica. La nación ha demostrado resiliencia al equilibrar la rápida urbanización con la escasez de recursos; una hazaña nada desdeñable. Las prácticas arquitectónicas de la India rara vez se basan únicamente en la novedad; por el contrario, se cimientan en sistemas que han existido durante siglos. A través de Building for Billions de ArchDaily, diversas historias recurrentes han destacado la inteligencia social y la capacidad de adaptación implícitas en estas prácticas, revelando una arquitectura que funciona menos como una forma aislada y más como una infraestructura.
"La plaza pública y la infraestructura cívica son la primera línea de defensa contra este tipo de ataques", proclamó el entonces presidente del Instituto Americano de Arquitectos (AIA), Thomas Vonier. Las décadas transcurridas desde el 11 de septiembre y la violencia armada masiva han presionado a las ciudades, tanto en los Estados Unidos como a nivel global, a reconsiderar el significado de la "seguridad". ¿Se trata de barreras, bolardos y vigilancia? ¿O tiene que ver con la confianza, la visibilidad, la evidencia y la resiliencia? Diversos proyectos confrontan estas interrogantes a distintas escalas para demostrar cómo la arquitectura y el pensamiento forense pueden, de manera colectiva, proteger a las comunidades y la vida cívica.
En la alegoría de la caverna de Platón, la luz simboliza el conocimiento: es aquello que guía al ser humano fuera de las sombras de la ignorancia y hacia la verdad. En muchas religiones, la luz también se asocia con la divinidad, como una manifestación de lo sagrado. Con el tiempo, dejó de ser un mero símbolo de la razón para convertirse en un instrumento de la sensibilidad, un material vivo capaz de modelar atmósferas, influir en la percepción y revelar significados.
La luz se utiliza magistralmente en los espacios silenciosos de Tadao Ando, por ejemplo, donde se filtra como una sustancia sagrada entre muros de hormigón. En las obras de Alvar Aalto, se modula con delicadeza para dialogar con el cielo nórdico. En las instalaciones inmersivas de James Turrell, se convierte en cuerpo, color y experiencia. Sin embargo, la luz también se manifiesta en los gestos más cotidianos: en cada ventana orientada con precisión o en cada sombra dibujada minuciosamente para revelar aquello que no resulta evidente a primera vista. Al igual que un director frente a la partitura y la orquesta, el/la arquitecto/a puede componer con la luz para acentuar volúmenes, suavizar límites y otorgar ritmo e intensidad a los espacios que habitamos.
Areal am Kronenrain / MONO Architekten. Imagen cortesía de Gregor Schmidt
Marginados del discurso arquitectónico y a menudo descartados como meros elementos funcionales, los edificios de estacionamiento siguen estando entre las estructuras más ubicuas del paisaje urbano. Diseñados para satisfacer las necesidades de los vehículos privados, ocupan ubicaciones centrales, definen los horizontes urbanos y consumen recursos considerables; sin embargo, rara vez reciben la misma atención —o cuidado arquitectónico— que las instituciones culturales, las escuelas o la vivienda. A pesar de su omnipresencia, estos edificios tienden a desvanecerse en el fondo de la vida cotidiana, tratados como necesidades de infraestructura en lugar de como oportunidades de diseño.
Esto está empezando a cambiar. A medida que la movilidad urbana experimenta profundas transformaciones —desde la disminución de la propiedad de automóviles hasta el auge de los vehículos eléctricos y los sistemas de transporte compartido—, el papel de la infraestructura de estacionamiento se está redefiniendo. Arquitectos/as y planificadores/as están reimaginando los estacionamientos como estructuras adaptables que integran el espacio público, las funciones ecológicas y programas de uso mixto. Estos nuevos enfoques desafían la percepción de los estacionamientos como una tipología residual y, en su lugar, los posicionan como estructuras cívicas con el potencial de sustentar modelos urbanos más inclusivos, flexibles y sostenibles.
Con motivo de la edición del 5.º aniversario del "Monaco Smart & Sustainable Marina Rendezvous", M3 Monaco devela el nuevo tema de su concurso internacional de arquitectura anual. Se convoca a estudiantes, jóvenes arquitectos/as y profesionales a imaginar una nueva visión o a replantear el desarrollo de la infraestructura de la isla de la Certosa en Venecia, entablando un diálogo singular que incorpore el turismo regenerativo, la travesía marítima, la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y el contexto de "La Serenissima".
La arquitectura de jardines de infantes se ha distinguido desde hace tiempo por ser un ámbito donde convergen el diseño y la imaginación. A diferencia de la mayoría de las tipologías de edificios, estos espacios se conciben no solo para brindar refugio y funcionalidad, sino también para dar forma a las primeras experiencias de curiosidad, juego e interacción social. A lo largo de la historia, el diseño de estos centros ha evolucionado a la par de los cambios pedagógicos, transitando desde inicios modestos y utilitarios hacia entornos sumamente intencionados que estimulan tanto el aprendizaje como el asombro. En este contexto, la arquitectura se convierte en algo más que un simple telón de fondo: pasa a ser un educador silencioso, capaz de potenciar el desarrollo emocional, cognitivo y físico.
Los egresados y egresadas de SCI-Arc continúan dejando una huella indeleble en el panorama del diseño global, liderando nuevos enfoques en arquitectura, tecnología y prácticas interdisciplinarias. Con una sólida reputación en el fomento de la experimentación radical, la escuela ha formado a profesionales cuyo trabajo desafía las convenciones y redefine las posibilidades espaciales. Los logros recientes de su comunidad de exalumnos/as subrayan el papel de SCI-Arc en la formación de la próxima generación de arquitectos, arquitectas y pensadores creativos.
Los concursos de arquitectura han sido durante mucho tiempo un medio para que las naciones definan su identidad, sus paisajes culturales y su entorno construido. Ofrecen una plataforma para que los/las arquitectos/as internacionales contribuyan a proyectos nacionales, reflejando a menudo ambiciones más amplias de modernización y reconocimiento global. En 1976, Baréin lanzó el que podría considerarse el primer gran concurso de arquitectura de la región: una convocatoria de diseños para un Centro Cultural Nacional, que atrajo a algunos/as de los/las arquitectos/as más destacados/as del mundo al emergente debate arquitectónico del Golfo. Aunque el diseño ganador de Timo Penttilä nunca se construyó, el concurso sigue siendo un hito clave en la historia de Baréin, ya que ilustra los desafíos de traducir visiones externas en realidades locales.
La historia de los electrodomésticos refleja de cerca la transformación del hogar moderno y de la vida doméstica a lo largo del siglo XX. Con sus raíces en los avances técnicos de la Revolución Industrial e impulsados por la electrificación urbana, estos dispositivos se crearon para mecanizar tareas cotidianas como cocinar, limpiar y conservar alimentos. Un hito fundamental en esta evolución fue la Cocina de Fráncfort (Frankfurt Kitchen), diseñada en 1926 por la arquitecta austriaca Margarete Schütte-Lihotzky. Considerada la precursora de la cocina moderna, incorporó principios de eficiencia inspirados en la organización científica del trabajo, con espacios optimizados y equipamiento integrado para agilizar las tareas del hogar. Desarrollada para la vivienda social en Fráncfort, esta cocina encarna el espíritu funcionalista de la Bauhaus y establece una conexión directa con las innovaciones del diseño alemán, un contexto en el que Gaggenau también consolidaría su identidad, combinando precisión técnica y sofisticación estética.
Las chimeneas figuran entre los elementos más silenciosamente persistentes de la historia de la arquitectura. No obstante, su presencia perdura en prácticamente todos los contextos culturales y climáticos, funcionando tanto como recurso técnico como dispositivo espacial, atmosférico y simbólico. Puebla por igual los densos perfiles urbanos y ancla los horizontes rurales; su silueta vertical resulta tan cotidiana como una ventana o el marco de una puerta. Esta aparente cotidianeidad es engañosa. La chimenea es uno de los pocos componentes arquitectónicos que vincula la escala íntima de la vida interior con las fuerzas expansivas del entorno. Para profesionales de la arquitectura y el diseño, la necesidad de la chimenea plantea una elección: dejar que se desvanece discretamente en el tejido funcional del edificio o potenciarla como un elemento central y expresivo que defina la identidad del proyecto.
La configuración de la mezquita, el lugar de culto para la comunidad musulmana, remonta sus orígenes al patio del fundador de esta religión. En consecuencia, las primeras mezquitas eran simples espacios abiertos destinados a la oración ritual. Con el paso de los años y los siglos, fueron adquiriendo múltiples características funcionales estandarizadas, como el mihrab, un nicho que indica la dirección de la oración, y el minbar, un púlpito para que quien predica imparta el sermón. También se popularizaron otros elementos, como las cúpulas y los minaretes, utilizados históricamente para el llamado a la oración. Estos tenían el propósito adicional de señalar la función del edificio como mezquita, y eran empleados por gobernantes y benefactores para realzar su majestuosidad.
En la actualidad, las mezquitas no están exentas del debate arquitectónico. Se cuestionan tanto los elementos que carecen de función religiosa como la relación entre la mezquita y su contexto. La discusión es especialmente intensa en regiones del mundo con comunidades musulmanas relativamente nuevas, donde ciertos sectores de la teoría defienden la eliminación de los elementos simbólicos bajo el argumento de que constituyen un "pastiche", mientras que otras posturas añoran la carga sentimental asociada a las formas históricas. No obstante, el diseño contemporáneo ha logrado elevar la arquitectura de las mezquitas, cumpliendo de manera creativa con sus requisitos funcionales y permitiendo que sea el contexto del edificio el que determine su forma.
Como solía sostener el recordado urbanista Jaime Lerner, el futuro de la arquitectura no radica en construir nuevas ciudades, sino en actualizar las que ya existen. En un mundo donde los recursos son finitos y el espacio urbano está cada vez más saturado, su afirmación resulta más urgente que nunca. Es un llamado a que quienes ejercen la arquitectura miren hacia adentro, replanteen lo que realmente necesita construirse y reconozcan el potencial creativo de lo que ya existe. Dentro de las limitaciones de las estructuras existentes se esconde una oportunidad para diseñar de manera diferente: reparar, adaptar y reutilizar. O, como diría el poeta francés Louis Aragon, reinventar el pasado para ver la belleza del futuro.
Este mes, ArchDaily exploraConstruir menos: replantear, reutilizar, renovar, reconvertir, un tema que examina la creciente tendencia en la arquitectura de trabajar con lo preexistente. A medida que los espacios urbanos se densifican y el suelo escasea, quienes ejercen la arquitectura están replanteando el impulso de construir desde cero. En su lugar, prolongan la vida útil de las estructuras existentes, adoptando la renovación y la reutilización adaptativa como estrategias de sostenibilidad y creatividad. La pregunta que guía esta exploración es sencilla pero urgente: ¿cómo puede la arquitectura redefinir los futuros urbanos construyendo menos?
Desde los pabellones de Osaka y Venecia, hasta las mesas redondas de Belém, un año más llega a su fin. Diciembre nos invita a hacer una pausa y repasar los momentos que definieron la arquitectura y las ciudades en 2025. La reflexión no es solo un acto de memoria, sino de prospectiva: una forma de entender dónde hemos estado para imaginar hacia dónde podemos dirigirnos. Desde narrativas culturales en constante cambio hasta avances materiales y tecnológicos, este último año subrayó la importancia de la experimentación y la adaptación en todo el entorno construido.
Este mes, ArchDaily explora el Resumen del Año, un espacio que reúne las historias, ideas y voces más destacadas del año. Esta cobertura revisita los proyectos, entrevistas y ensayos que dieron forma a la conversación, al tiempo que reconoce a los/las arquitectos/as y pensadores/as que dejaron un impacto duradero en la disciplina. Asimismo, proyecta su mirada hacia el futuro al identificar los proyectos y temas más anticipados de 2026, junto con las direcciones emergentes que estos sugieren.
A menudo se hace referencia a la arquitectura vernácula como una fuente de lecciones para la creación de edificaciones de bajo consumo de energía y para la lucha contra el cambio climático. No obstante, a medida que los patrones climáticos cambian, existen casos en los que las propias técnicas de construcción tradicional empiezan a correr peligro. Además de las variaciones de temperatura, diversas regiones se enfrentan a un clima cada vez más húmedo o seco, experimentando un mayor riesgo de sequías, inundaciones, tormentas y alteraciones en la flora local. Las casas pintadas de Tiébélé en Burkina Faso, reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son un claro ejemplo de ello.
Dos estudiantes se sientan a un pupitre de distancia. Uno/a sobresale en ciencias; el/la otro/a tiene dificultades. Quien tiene éxito recibe elogios; quien se queda atrás, críticas. Mientras un/a estudiante gana confianza, el/la otro/a, poco a poco, la pierde. Es fácil asumir que la diferencia radica en el esfuerzo, la crianza o la capacidad innata. Sin embargo, ¿y si el verdadero factor determinante fuera el aula misma? Imagine que el/la estudiante que se retrasó en el aprendizaje se sentaba, día tras día, en un pupitre afectado por el deslumbramiento de ventanas mal ubicadas. Al tener asignado un asiento fijo, no podía moverse. Con el tiempo, esa pequeña pero constante distracción se convirtió en desinterés, y la apatía terminó por erosionar su confianza. Una reacción en cadena provocada no por la falta de empeño, sino por el diseño.
El concreto suele considerarse el material de la modernidad, definido por su resistencia estructural, su acabado aparente y su inconfundible tono gris. Se convirtió en la paleta predeterminada de la arquitectura del siglo XX, un símbolo de funcionalidad y permanencia. Sin embargo, el concreto no está condicionado a esta identidad cromática. Su color es el resultado directo del cemento, los agregados y la composición química de su mezcla, y puede alterarse de manera intencionada mediante la pigmentación. Entre las múltiples tonalidades exploradas, el rojo destaca, no solo por su intensidad visual, sino también por su capacidad para arraigar las obras a su entorno, evocar referencias culturales e infundir en la arquitectura una presencia material que resulta a la vez elemental y expresiva.
Pigmentar el concreto implica añadir colorantes de base mineral —generalmente óxidos de hierro— durante el proceso de mezclado. A diferencia de las pinturas o recubrimientos superficiales, estos pigmentos se integran directamente en la masa del concreto, lo que garantiza que el color penetre en el material y permanezca estable a lo largo del tiempo. Los pigmentos rojos, en particular, suelen derivarse del óxido de hierro (Fe₂O₃), un compuesto de origen natural que se encuentra en la arcilla, la hematita y otros minerales ricos en hierro. Su tono profundo y terroso vincula la construcción contemporánea con técnicas milenarias, desde los morteros de puzolana romanos hasta las edificaciones de tierra roja de África Occidental y Sudamérica.
Paradójicamente, el baño suele ser tanto el espacio más compacto de la vivienda como el de mayor complejidad técnica: allí convergen la electricidad, las redes de agua fría y caliente, el alcantarillado, la ventilación y, a menudo, el gas. Por ende, su diseño debe optimizarse para albergar tuberías, válvulas, desagües y conexiones sin comprometer la estética ni la funcionalidad. La distribución estratégica de los puntos de plomería, accesorios, armarios e iluminación debe orientarse a lograr un espacio eficiente y funcional, transformando idealmente estas áreas típicamente reducidas en santuarios cómodos y visualmente atractivos. Cada decisión cuenta —desde la selección del producto hasta la altura de instalación del plato de ducha—.