Al final de cada Bienal de Arquitectura, lejos de los ojos de los visitantes, toneladas de materiales de las exposiciones son transportadas por Venecia en carritos de mano y barcos. Solo una fracción de esos materiales es reutilizada. La principal razón es la escasez de espacios de almacenamiento en la ciudad y los altos costos logísticos — desafíos recurrentes de la arquitectura circular. Como resultado, la mayor parte de los residuos acaba siendo destinada a vertederos o centros de reciclaje cercanos. Pero esta realidad está a punto de cambiar. Ante las crecientes preocupaciones ambientales, los arquitectos se han esforzado por desarrollar estrategias que hagan posible la reutilización de esos materiales. Procesos que involucran no solo decisiones arquitectónicas y constructivas, sino que también abarcan cuestiones de logística y comercio internacional.
Tras el reciente éxito del Campeonato Mundial de Pádel de la FIP en Qatar y el anuncio de que Arabia Saudita albergará la Copa Mundial de la FIFA en 2034, Medio Oriente se prepara para consolidarse como un epicentro de grandes eventos deportivos, lo que a su vez impulsa la demanda de infraestructura de alto rendimiento. Desde canchas de pickleball y pádel hasta estadios de renombre internacional, la evolución de los pavimentos deportivos exige soluciones innovadoras, duraderas y sostenibles.
Terraco, líder mundial en materiales de acabado para la construcción, ha ofrecido de manera constante soluciones de vanguardia para complejos deportivos en todo el mundo, facilitando a los equipos de arquitectura, contratistas y desarrolladores la construcción de instalaciones que resistan el paso del tiempo.
La historia de los electrodomésticos refleja de cerca la transformación del hogar moderno y de la vida doméstica a lo largo del siglo XX. Con sus raíces en los avances técnicos de la Revolución Industrial e impulsados por la electrificación urbana, estos dispositivos se crearon para mecanizar tareas cotidianas como cocinar, limpiar y conservar alimentos. Un hito fundamental en esta evolución fue la Cocina de Fráncfort (Frankfurt Kitchen), diseñada en 1926 por la arquitecta austriaca Margarete Schütte-Lihotzky. Considerada la precursora de la cocina moderna, incorporó principios de eficiencia inspirados en la organización científica del trabajo, con espacios optimizados y equipamiento integrado para agilizar las tareas del hogar. Desarrollada para la vivienda social en Fráncfort, esta cocina encarna el espíritu funcionalista de la Bauhaus y establece una conexión directa con las innovaciones del diseño alemán, un contexto en el que Gaggenau también consolidaría su identidad, combinando precisión técnica y sofisticación estética.
Entre costas, ríos, lagos y cordones montañosos, el entorno natural de España reconoce una gran variedad de climas, topografías y especies de vegetación. Buscando impulsar el reconocimiento global del impacto de la construcción sobre el medio ambiente y la importancia de atender al cambio climático desde nuevas maneras de crear arquitectura, varias prácticas arquitectónicas y equipos de investigación se plantean diseñar cabañas o prototipos de alojamiento en pequeñas dimensiones. Mientras son capaces de integrarse armoniosamente con su contexto natural circundante, demuestran al mismo tiempo estrategias de autosuficiencia, aprovechamiento de recursos y maximización de los espacios como así también amplias aplicaciones de tecnologías de innovación y resoluciones materiales acordes a cada región.
Más de 200 universidades de 33 países participaron en la 20.ª edición del Concurso para Estudiantes de Arquitectura. Estudiantes de todo el mundo imaginaron proyectos para transformar y desafiar el desarrollo de una ciudad de la periferia urbana y un pueblo en un territorio en la encrucijada de Europa —sede de la plataforma logística más grande del sur de Europa y de un importante proyecto de tren de alta velocidad transeuropeo en camino— unidos por la ambición de "Atraer a la juventud".
Una Bienal Panafricana de Arquitectura está planificada para 2026 en Nairobi, Kenia. Según su curador, esta "representa una oportunidad sin precedentes para recuperar la narrativa arquitectónica de África, reafirmando el papel del continente como líder global en resiliencia urbana, sostenibilidad y expresión cultural".
Omar Degan, el curador en alianza con la Asociación de Arquitectos de Kenia, es un arquitecto en ejercicio, profesor y docente. Dirige una oficina de arquitectura conocida como DO Architecture Group, establecida entre Italia y Somalia, dos lugares profundamente vinculados a su identidad. Su trabajo se enfoca en lo que describe como "contextos frágiles" en todo el mundo, incluyendo áreas afectadas por desastres naturales, campos de refugiados, mejoramiento de asentamientos informales y barrios vulnerables.
Establecido en la Ciudad de México, Enrique Tovar aporta un enfoque multidisciplinario a la arquitectura y al trabajo editorial, moldeado por su interés en la historia, la sociedad, el arte y el oficio artesanal. Sus primeras experiencias en un contexto donde la arquitectura a menudo se autoconstruye o se negocia le otorgaron una comprensión matizada del entorno construido como algo fluido que evoluciona con el uso. Esta perspectiva lo llevó de manera natural al trabajo editorial, al cual concibe como una extensión de la práctica arquitectónica: una labor que captura las complejidades y tensiones que no siempre resultan visibles en los procesos de diseño tradicionales.
Como editor de contenido patrocinado en ArchDaily, Enrique explora las intersecciones críticas entre materiales, sistemas constructivos, tecnología y software. Le interesa especialmente cómo influyen estos elementos en las prácticas arquitectónicas contemporáneas y de qué manera los principios del diseño inclusivo y universal pueden ampliar el alcance de la disciplina. Su enfoque editorial fomenta entornos que respondan a diversos cuerpos, experiencias y modos de habitar el espacio, promoviendo una arquitectura que desafíe las normas convencionales y aborde inquietudes sociales más amplias.
A pesar de los grandes avances en otras industrias —con herramientas como Cursor, que está transformando la creación de software, o AlphaFold, que revolucionó la predicción de estructuras de proteínas—, el sector de la AEC (arquitectura, ingeniería y construcción) todavía está esperando el momento definitivo que marque su relación con la inteligencia artificial. Es cierto que muchas herramientas de visualización han causado un gran impacto, especialmente en la generación de imágenes atractivas. Sin embargo, se quedan cortas a la hora de comprender el proceso de diseño real: no logran asimilar las limitaciones, la lógica y las decisiones que transforman esas representaciones visuales en arquitectura real y construible.
Y es precisamente ahí donde reside el caso de uso más valioso de la IA en la AEC: no en el aspecto exterior de un edificio, sino en la manera en que se articula.
Nicolás Valencia conversa en Lima con el arquitecto mexicano Jesús López sobre ATEA10, publicación ganadora de la BIAU 2024 que celebra los diez primeros años de Atea, una plataforma multidisciplinaria de producción y experimentación en el barrio de La Merced en Ciudad de México.
https://www.archdaily.cl/es/1031262/atea-10-anos-de-insistencia-cultural-en-ciudad-de-mexicoArchDaily Team
La inteligencia artificial se está convirtiendo en una presencia innegable en nuestra vida cotidiana. Enseña, genera contenido y trastoca los frágiles límites —tanto visuales como imaginativos— que alguna vez gobernaron nuestras interacciones en las redes sociales. En plataformas como Instagram, somos testigos de una avalancha de imágenes donde se comparte libremente todo tipo de ejercicio especulativo, lo que recalibra nuestra comprensión de la relación entre la arquitectura y la imagen. En medio de esta transformación, profesiones enteras se encuentran en un terreno incierto, a medida que la IA comienza a desafiar áreas que antes estaban definidas por la experiencia humana.
Sin embargo, bajo esta aparente abundancia se esconde el núcleo opaco de la IA de código cerrado: una caja negra algorítmica que oculta sistemáticamente los orígenes de los datos que consume. En consecuencia, sus resultados son inevitablemente propensos a distorsiones fácticas, anacronismos y sesgos sutiles o evidentes. Esta misma maquinaria puede despojar de sentido los lenguajes y las firmas estilísticas de arquitectos/as canónicos/as, algo que se manifiesta, por ejemplo, en visiones generadas por IA que especulan sobre cómo diseñadores/as célebres, en vida o ya fallecidos/as, podrían haber reimaginado la Torre Eiffel. Compartimos una de estas imágenes para observar y comprender mejor cómo reacciona la gente —especialmente los/las arquitectos/as— ante las posibilidades y limitaciones actuales de la IA, y las formas en que imita la intención arquitectónica. La respuesta fue sumamente fascinante, revelando una mezcla de curiosidad, preocupación y reflexión crítica.
Diagrama esquemático para desarrollar una sección de muro basada en tectónica eco-resiliente.
Se acepta comúnmente que la aparición de musgo o vegetación en la superficie de un edificio es un signo de negligencia, deterioro o mal mantenimiento. Y esta suposición no es del todo infundada: pequeñas grietas en materiales tradicionales pueden llevar a la infiltración de agua, puentes térmicos o incluso patologías estructurales. Pero, ¿y si esta presencia orgánica no fuera un defecto, sino el resultado de la coevolución entre la arquitectura y el entorno? Esta inversión de perspectiva fue anticipada magistralmente por Lina Bo Bardi en la Casa Cirell, en São Paulo, donde los musgos, orquídeas y vegetación espontánea eran parte de la intención arquitectónica desde los bocetos iniciales. El uso de revestimientos de piedra cruda y superficies expuestas permitió que la casa se integrara en el terreno. Proyectos más recientes han profundizado aún más esta relación entre la materia construida y la vida vegetal, como los jardines verticales de Patrick Blanc y el Bosco Verticale de Stefano Boeri, que transforman fachadas en ecosistemas verticales, redefiniendo el envolvente arquitectónico como una infraestructura viva capaz de filtrar contaminantes, absorber calor y fomentar la biodiversidad.
A través de un equilibrio entre el talento emergente y las marcas consolidadas, la edición de este año de la Feria Internacional del Mueble Contemporáneo fomentó conexiones significativas, dinamismo comercial y un diálogo crítico en toda la comunidad global del diseño.
En su regreso al Javits Center este mes de mayo, la edición 2025 de la Feria Internacional del Mueble Contemporáneo (ICFF) reunió a más de 400 marcas de diseño de 35 países, consolidando su papel como punto de encuentro central para el diseño contemporáneo en América del Norte. Con una oferta que abarcó los sectores residencial, comercial y de hotelería, la feria atrajo a más de 13,000 asistentes y mantuvo un sólido nivel de participación en todos los ámbitos —a pesar de la persistente volatilidad del mercado y las presiones arancelarias—.
Vista de la réplica de El castillo ambulante dentro del área del Valle de las Brujas. Imagen vía ghibli-park.jp, bajo política de uso justo
Studio Ghibli y su cofundador Hayao Miyazaki se han convertido en nombres consagrados en Occidente gracias a su impresionante obra, que incluye más de 10 largometrajes, dos premios Óscar y más de 100 galardones en todo el mundo. Películas como "El viaje de Chihiro" y "El increíble castillo vagabundo" demuestran su maestría en la creación de mundos, la narrativa y una estética visual cautivadora que les han valido el reconocimiento internacional. Esto ha consolidado una base de seguidores devotos que, hasta hace poco, solo contaban con el Museo Studio Ghibli en Tokio para experimentar estas películas en la vida real. A medida que crecían la popularidad del estudio y su catálogo cinematográfico, la expansión hacia un espacio de mayores dimensiones se volvió inevitable. De ahí que noviembre de 2022 marcara el inicio de una nueva etapa con la apertura de las puertas del Parque Ghibli en Nagoya, Japón.
Residencia privada en Varese / Franzetti Primi Architetti Associati
Las matemáticas nos muestran cómo, a partir de solo unos pocos elementos, podemos generar combinaciones casi infinitas y cómo cada nueva disposición puede transformar por completo el conjunto original. Teorías como el caos y la complejidad apuntan en la misma dirección: pequeñas variaciones iniciales, como una elección, una desviación o un elemento nuevo, pueden desencadenar cambios profundos e inesperados. En la arquitectura, esto se manifiesta de manera concreta en el trabajo diario en el ámbito del diseño. La elección de los materiales y la forma en que se combinan puede parecer una decisión meramente estética o funcional, pero tiene el poder de redefinir el lenguaje de un edificio, el rumbo que tomará un proyecto y su relación con el entorno y sus habitantes.
Al diseñar un espacio—ya sea a la escala de interiores, arquitectura o infraestructura—la materialidad es una preocupación central. Más allá de la estética, los materiales determinan cómo funciona un proyecto, envejece y perdura. Algunos arquitectos—como Wang Shu y Kengo Kuma—han construido sus prácticas sobre una profunda sensibilidad hacia el potencial y los límites de los materiales. Pero incluso en el sentido más pragmático, surge la pregunta: ¿Qué perdura y qué no? ¿Cómo cambian los materiales con el tiempo? Naturalmente, los materiales dan forma a la atmósfera y la apariencia—cualidades que a menudo importan más a los clientes. Sin embargo, cada vez más, el discurso en torno a la materialidad ha cambiado de la sustancia estructural al tratamiento de la superficie. ¿Cuándo comenzamos a centrarnos más en "decorar" nuestros espacios superponiendo un material sobre otro, en lugar de confiar en la belleza inherente y el rendimiento del tejido del edificio en sí?
La diversa trayectoria de Hana Abdel tiende puentes entre la arquitectura de interiores, el arte y un profundo aprecio por el patrimonio cultural, lo que define su enfoque distintivo al realizar la curaduría de contenidos de arquitectura en ArchDaily. Originaria de Líbano y actualmente radicada en Canadá, Hana ha dedicado más de una década a explorar la arquitectura de interiores a la par de prácticas artísticas como la escultura, la cerámica y el dibujo. Aunque ya no ejerce activamente la arquitectura de interiores, estas experiencias siguen enriqueciendo su comprensión de las narrativas espaciales y de la relación entre materialidad y lugar.
Como directora del equipo de curaduría de proyectos, Hana se enfoca en identificar obras de arquitectura que cuenten historias cautivadoras más allá de la estética. Su visión editorial pone el énfasis en proyectos que dialogan de manera reflexiva con el contexto cultural, las técnicas tradicionales y las voces emergentes, garantizando una representación diversa e inclusiva. Su compromiso radica en visibilizar a las comunidades subrepresentadas y las prácticas innovadoras que desafían los límites de la arquitectura.
Los materiales para suelos a base de tierra comprenden elementos naturales como arcilla, arena, limo, cal y fibras orgánicas. Ofrecen tanto rendimiento estructural como compromiso sensorial cuando se utilizan en espacios exteriores e interiores. Debido a sus propiedades térmicas, durabilidad y cualidades sostenibles, estos materiales han evolucionado de técnicas de construcción vernáculas a elementos arquitectónicos de alto valor que siempre están siendo reinventados y optimizados. Existen varios tipos de pisos de tierra, cada uno ofreciendo beneficios únicos, y se utilizan cada vez más en entornos interiores.
Por tercer año consecutivo, Melbourne ha sido seleccionada como una de las cinco ciudades más habitables del mundo. La ciudad es ampliamente considerada como el principal núcleo arquitectónico de Australia gracias a su singular cultura callejera y a una diversa expresión de diseño, caracterizada por sus capas y una audaz mezcla de estilos. Desde los edificios de la época victoriana meticulosamente restaurados, con su intrincada ornamentación y detalles, hasta los hitos contemporáneos colindantes, la ciudad parece lograr un equilibrio armónico entre todas las tipologías y movimientos de diseño, sin dejar de ser sumamente acogedora y atractiva para sus habitantes.
El habitar colectivo sigue siendo un tema central en el discurso contemporáneo sobre la vivienda, uno que trasciende las cuestiones de densidad o tipología para abordar inquietudes más amplias sobre el uso del suelo, la cohesión social y la identidad espacial. Esta selección de proyectos conceptuales no construidos, enviados por la comunidad de ArchDaily, explora el potencial de los entornos de vida compartida, no solo como soluciones habitacionales funcionales, sino como marcos para la interacción, la integración ambiental y la continuidad cultural. Ya sea en entornos urbanos o remotos, estas propuestas reflejan un creciente interés por repensar cómo el espacio doméstico puede albergar tanto la privacidad individual como la vida comunitaria.
El futuro de la industria de la arquitectura ofrece innumerables posibilidades, a medida que avanza la investigación en el dominio. Una innovación es la capacidad de que las estructuras se vuelvan acústicamente invisibles, absorban la energía sísmica o recolecten electricidad de los sonidos que las rodean. Cualidades de esta naturaleza pueden ayudar a redefinir la funcionalidad y sostenibilidad de los edificios. Los profesionales de la arquitectura y la ciencia están a la vanguardia de esta creación. Lo que hace esto posible son los metamateriales que podrían ofrecer métodos alternativos para diseñar buenos edificios.
El espacio público ha sido crucial para el pensamiento arquitectónico durante mucho tiempo, a menudo estructurado en torno a la planificación, la infraestructura y la regulación. Desde el París de Haussmann hasta los planes maestros contemporáneos, los/las arquitectos/as han trabajado para definir y formalizar la vida colectiva a través de herramientas espaciales. Sin embargo, fuera de estos marcos, los/las artistas han ofrecido continuamente formas alternativas de entender e habitar el espacio público; formas que no dependen de la construcción o la permanencia, sino de la presencia, la percepción y la participación. A través de acciones, objetos o atmósferas, los/las artistas abordan la ciudad como un escenario de fricción e imaginación. Estos gestos desafían las convenciones arquitectónicas e invitan a los/las artistas a reconsiderar el espacio público no como una forma resuelta, sino como un proceso contingente y abierto.
SketchUp 2025 presenta nuevas herramientas y mejoras diseñadas para optimizar la forma en que los/las arquitectos/as y diseñadores/as visualizan, colaboran y comunican su trabajo.
Esta nueva versión incorpora materiales más realistas y entornos inmersivos, lo que facilita la creación de representaciones visuales atractivas de modelos arquitectónicos. Estas actualizaciones de visualización están disponibles en SketchUp para escritorio, web y iPad, así como en LayOut y 3D Warehouse, garantizando una experiencia fluida y homogénea en todas las plataformas.
El Juneteenth, que se conmemora anualmente el 19 de junio, celebra la emancipación de las personas afroamericanas esclavizadas en los Estados Unidos, marcando un hito de liberación y un momento de reflexión sobre una historia compleja y a menudo ignorada. Aunque inicialmente se celebraba en Texas, el Juneteenth ha pasado a simbolizar temas más amplios de libertad, resiliencia e identidad cultural, fomentando el diálogo sobre la justicia y la representación. Este día también se presenta como una oportunidad para destacar cómo la arquitectura puede servir como un medio para preservar y difundir la historia y los valores culturales de la comunidad afroamericana.
Más allá de sus cualidades funcionales y estéticas, la arquitectura puede reflejar y albergar narrativas, valores e historias ocultas, otorgando una presencia tangible y visual a comunidades que suelen estar subrepresentadas en los paisajes urbanos. Los edificios dedicados a la historia y la cultura afroamericanas se convierten en hitos físicos que anclan estos relatos en la vida cotidiana de las ciudades. Sirven como lugares de aprendizaje, reflexión y celebración, creando espacios significativos que involucran al público y fomentan un sentido de identidad comunitaria.
La presencia de cafeterías en museos y galerías trasciende la función de apoyo y se revela como parte integrante de la experiencia cultural contemporánea. Según Claire Bishop, en su discusión sobre la "experiencia estética expandida", los espacios culturales han comenzado a incorporar ambientes híbridos que estimulan diferentes formas de recepción, sociabilidad y contemplación. Los cafés, en este contexto, no solo ofrecen pausa y confort, sino que actúan como prolongaciones sensoriales y simbólicas de la visita, promoviendo encuentros, interacciones y reflexiones en ambientes cuidadosamente diseñados. Al unir arquitectura, arte y hospitalidad, estos espacios contribuyen a la construcción de una atmósfera inmersiva y accesible, siendo concebidos como extensiones de las obras mismas.