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Arquitectos: Burgos & Garrido arquitectos
- Área: 85500 m²
- Año: 2025


Los prototipos arquitectónicos se utilizan a menudo para poner a prueba decisiones antes de que comience la construcción. No obstante, en ciertas oficinas, la creación de prototipos empieza cuando esas decisiones aún están tomando forma. Llevar una idea del dibujo a la materia plantea interrogantes que dependen de la propia fabricación: cómo cortar o unir un material, cuánto pesa una pieza, cómo se articula un ensamblaje, si es posible reutilizar las partes o incluso qué forma debería adoptar el proyecto.
TAKK, salazarsequeromedina y Ensamble Studio integran la experimentación física en sus procesos de diseño, aunque le plantean preguntas distintas. Para TAKK, los prototipos ayudan a comprobar cómo se articulan los materiales y componentes dentro de un sistema constructivo. Para salazarsequeromedina, las maquetas y los sistemas construidos se mantienen abiertos al desmontaje, la recombinación y a futuros usos. Por su parte, Ensamble Studio utiliza los experimentos físicos para generar una geometría y un conocimiento constructivo capaces de trasladarse a la ingeniería y a la edificación a escala real. Lo que distingue a estos enfoques no es el simple hecho de prototipar, sino lo que cada oficina espera aprender a través del prototipo.

Madrid, la vibrante capital de España, ofrece una combinación de tradición y modernidad, reflejada en su diverso patrimonio arquitectónico. Este rico pasado está grabado en las antiguas fachadas, amplios espacios públicos e instituciones religiosas históricas que definen gran parte del carácter de Madrid hoy en día. La continua renovación arquitectónica de la ciudad, reflejada tanto en restauraciones respetuosas como en nuevas construcciones innovadoras, destaca el compromiso de Madrid de preservar su herencia mientras abraza la modernidad.
En el siglo XX, Madrid abrazó la modernidad, influenciada por movimientos como el Racionalismo, el Estilo Internacional y el Brutalismo. Hoy en día, Madrid es una vitrina del diseño contemporáneo, donde proyectos actuales de arquitectos renombrados coexisten con su legado histórico. Estructuras como el CaixaForum de Herzog & de Meuron y el Museo Reina Sofía de Jean Nouvel ejemplifican el interés de la ciudad en las exploraciones arquitectónicas.

Al ser la ciudad más grande de los Estados Unidos, Nueva York es una de las urbes más diversas y vibrantes del mundo, reconocida internacionalmente como un centro neurálgico de los medios de comunicación, la cultura, la moda, el arte y las finanzas. Fundada en 1624 por colonos de la República Neerlandesa, desde entonces ha crecido hasta convertirse en “la ciudad que nunca duerme”.
Aunque en Nueva York es posible encontrar casi cualquier estilo arquitectónico, la metrópolis es famosa principalmente por sus rascacielos, tanto en estilos históricos como el neoclásico y el art déco, como en sus diversas expresiones contemporáneas. El primer edificio que le otorgó a Nueva York el título de tener la estructura más alta del mundo fue el New York World Building, en 1890. Más tarde, la ciudad albergó el edificio más alto del mundo durante 75 años consecutivos, comenzando con el Park Row Building en 1899.

A medida que el 2022 llega a su fin, ArchDaily reúne los hitos de la arquitectura en una serie de retrospectivas. Como parte de esta iniciativa, el Equipo de Proyectos se enfoca en una de las categorías más populares entre nuestros lectores y lectoras—la arquitectura residencial—con el objetivo de recopilar las viviendas que representan lo mejor de un vasto universo de producción arquitectónica, según nuestra audiencia global.

Múnich —capital de Baviera desde 1506— es una ciudad con múltiples capas de historia. Sus muchos años como un epicentro arquitectónico en auge han dejado una mezcla de edificios interesante y única. Desde iglesias y catedrales medievales hasta sinagogas contemporáneas. Desde rascacielos hasta pequeños pabellones. Del brutalismo al Art Nouveau. La arquitectura de Múnich es verdaderamente extensa y maravillosa.
Si bien sería un error no reconocer las maravillas de la cerveza en Múnich, la única mención a esta bebida será a través de los imponentes edificios que la albergan (como la nueva sede de Paulaner, diseñada por Hierl Architekten). Es cierto que otros aspectos de la ciudad son grandiosos, pero concentrémonos en el principal atractivo de Múnich: su arquitectura.

Si últimamente has estado al margen de las noticias, aquí tienes una rápida actualización: los países europeos y norteamericanos han estado enfrentando uno de los veranos más calurosos registrados en la historia moderna. En consecuencia, se han reavivado los debates en torno a las crisis climáticas, así como el papel de la industria del diseño y la construcción a la hora de aportar soluciones que mitiguen los efectos del calor en nuestra vida cotidiana. Si bien las soluciones de enfriamiento pasivo se han utilizado desde siempre en algunas partes del mundo —donde los recursos locales y las construcciones vernáculas se adaptan a las altas temperaturas—, otras regiones buscan medios de fabricación tecnológicos e innovadores que mantengan el confort humano, los valores estéticos y la eficiencia energética o de costos.
A pesar de que el primer modernismo, con sus emblemáticos rascacielos y casas de vidrio, nos hizo pensar que los edificios envueltos en vidrio son en su mayoría espacios incómodos, sobreexpuestos y propensos al sobrecalentamiento, hoy en día los fabricantes de vidrio están demostrando que este material, si se trata y se coloca adecuadamente, puede ser tan versátil y eficiente como se desee, sin comprometer el confort visual ni el bienestar de sus habitantes.

El Pabellón Quadracci de Santiago Calatrava y el Centro de Arte Contemporáneo de la ganadora del Pritzker Zaha Hadid celebran su vigésimo aniversario. Ambos edificios son los primeros proyectos en los Estados Unidos realizados por estas leyendas de la arquitectura que han contribuido a estimular el desarrollo económico de las ciudades del Medio Oeste estadounidense durante las últimas dos décadas. De hecho, por este motivo, la alcaldía de Milwaukee declaró el 16 de septiembre como el "Día de Santiago Calatrava" para conmemorar la inauguración del pabellón.

Praga, la capital de la República Checa, es una de las ciudades mejor conservadas de Europa, al haber sobrevivido milagrosamente a los bombardeos generalizados de la Segunda Guerra Mundial. Como capital del país, Praga alberga a más de 1,3 millones de personas y cuenta con un patrimonio arquitectónico que abarca siglos, con una variedad de estilos que van desde el románico, el gótico, el renacentista, el barroco y el rococó, hasta el modernismo, el deconstructivismo y las tendencias contemporáneas. La Plaza de la Ciudad Vieja, donde coexisten diversos estilos arquitectónicos, es testimonio de esta diversidad. Conocida como la «Madre de todas las ciudades», la «Ciudad Dorada» y la «Ciudad de las Cien Torres», Praga combina a la perfección la historia y la cultura contemporánea. Sus orígenes, impregnados de leyendas, se suman al encanto de la ciudad.
En los últimos años, la ciudad también ha despertado el interés de oficinas de arquitectura de renombre internacional. Tras un concurso internacional, BIG se ha propuesto diseñar la Sala Filarmónica del Moldava a orillas del río Moldava, donde Zaha Hadid completó recientemente un edificio de oficinas y locales comerciales en el centro de la ciudad, mientras que Henning Larsen fue anunciado como ganador del concurso para rediseñar la Estación Central de Praga, Nový Hlavák.

Conocida frecuentemente como la “Ciudad de la Música”, Viena es un testimonio vivo de la evolución arquitectónica a lo largo de los siglos. Al reunir una diversidad de estilos que van desde la imponencia de los palacios barrocos hasta los innovadores diseños del Art Nouveau y el movimiento de la Secesión de Viena, la ciudad atrae a visitantes de todo el mundo por sus maravillas arquitectónicas. El agitado pasado de Viena se refleja en su paisaje urbano, el cual ha resistido guerras, expansiones imperiales y las transformaciones de diversas corrientes artísticas, logrando mantener su identidad única como un símbolo de resiliencia y reinvención.
Desde Adolf Loos, cuyas ideas radicales desafiaron las tendencias de su época, hasta Otto Wagner, pionero del modernismo vienés, el legado arquitectónico de Viena ha continuado su evolución. Al trasladarnos a la época contemporánea, el horizonte de la ciudad lleva la impronta de profesionales de renombre internacional como Zaha Hadid, cuyos diseños fluidos y futuristas desafían los límites de la arquitectura. La obra de Hadid, que incluye la Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Economía y Negocios, ofrece un contraste dinámico con el paisaje histórico de la ciudad. Asimismo, oficinas como CRAB Studio, fundada por Sir Peter Cook y Gavin Robotham, aportan experimentalismo a la arquitectura de Viena, infundiendo conceptos contemporáneos en la trama urbana. Estas oficinas y profesionales contribuyen a la riqueza arquitectónica de Viena, añadiendo nuevos capítulos a su célebre historia al tiempo que honran su legado artístico e innovador.




NPO Aoyama Design Forum (ADF), una organización sin fines de lucro, ha anunciado la convocatoria para el ADF Design Award 2026, un certamen que celebra una arquitectura que va más allá de agradar a la vista: su objetivo es generar un impacto significativo en la sociedad, la cultura y el medio ambiente. El premio busca reconocer obras destacadas que desafíen las convenciones existentes, demuestren un pensamiento innovador y enriquezcan la vida de las personas a través de un diseño visionario y responsable. Se invita a profesionales de la arquitectura y el diseño de todo el mundo a presentar sus propuestas en una plataforma única que fomenta conexiones, promueve el intercambio de ideas e impulsa una colaboración intercultural significativa.

En los últimos años, la arquitectura ha adoptado cada vez más la adaptabilidad, la flexibilidad y la capacidad de respuesta como principios fundamentales de diseño. Esta evolución refleja una transición desde las nociones tradicionales de estructuras estáticas y permanentes hacia entornos dinámicos capaces de ajustarse a necesidades y condiciones cambiantes. En el centro de esta transformación se encuentra el concepto de "arquitectura blanda", que aprovecha materiales flexibles y sistemas innovadores para crear espacios funcionales, sostenibles y centrados en las personas usuarias. La arquitectura blanda toma forma a través de membranas que respiran, fachadas en movimiento, estructuras que se inflan o se pliegan, y superficies que se doblan en lugar de romperse. Implica diseñar para la transformación — no solo en términos del rendimiento ambiental de un edificio, sino también en cómo este puede albergar funciones cambiantes, interacciones de las personas usuarias u ocupaciones temporales. Este enfoque constructivo desafía las nociones tradicionales de durabilidad y control, proponiendo en su lugar una arquitectura más receptiva y de final abierto. Refleja una conciencia cada vez mayor de que los edificios, al igual que las sociedades a las que sirven, deben ser capaces de evolucionar.

Este artículo presenta nuestra nueva sección de Opinión, un formato para ensayos argumentativos sobre las cuestiones críticas que dan forma a nuestra disciplina.
La Bienal de Arquitectura de Venecia siempre ha trascendido sus propios límites. Lejos de conformarse con ser una mera exposición, siempre ha albergado ambiciones que van más allá de los límites del Arsenale y los Giardini. Fundamentals, de Rem Koolhaas, buscó deconstruir la arquitectura en una gramática universal; Reporting from the Front, de Alejandro Aravena, la replanteó como una herramienta para la justicia social en el territorio; The Laboratory of the Future, de Lesley Lokko, se propuso descolonizar y descarbonizar el canon arquitectónico.

Marginados del discurso arquitectónico y a menudo descartados como meros elementos funcionales, los edificios de estacionamiento siguen estando entre las estructuras más ubicuas del paisaje urbano. Diseñados para satisfacer las necesidades de los vehículos privados, ocupan ubicaciones centrales, definen los horizontes urbanos y consumen recursos considerables; sin embargo, rara vez reciben la misma atención —o cuidado arquitectónico— que las instituciones culturales, las escuelas o la vivienda. A pesar de su omnipresencia, estos edificios tienden a desvanecerse en el fondo de la vida cotidiana, tratados como necesidades de infraestructura en lugar de como oportunidades de diseño.
Esto está empezando a cambiar. A medida que la movilidad urbana experimenta profundas transformaciones —desde la disminución de la propiedad de automóviles hasta el auge de los vehículos eléctricos y los sistemas de transporte compartido—, el papel de la infraestructura de estacionamiento se está redefiniendo. Arquitectos/as y planificadores/as están reimaginando los estacionamientos como estructuras adaptables que integran el espacio público, las funciones ecológicas y programas de uso mixto. Estos nuevos enfoques desafían la percepción de los estacionamientos como una tipología residual y, en su lugar, los posicionan como estructuras cívicas con el potencial de sustentar modelos urbanos más inclusivos, flexibles y sostenibles.