
El sector de la edificación y la construcción representa alrededor del 39% de las emisiones globales de CO₂ y casi el 50% de la extracción mundial de materiales. Las emisiones de carbono operativo, asociadas a la energía consumida para el funcionamiento de los edificios, también aumentaron un 1% hasta alcanzar los 9,900 millones de toneladas de CO₂ en 2024, aun cuando la intensidad de uso de energía (EUI) en las edificaciones ha mejorado. Estas cifras revelan brechas persistentes en la forma en que se diseñan, construyen y rehabilitan los edificios. Un área clave para cerrar estas brechas es el aislamiento de la envolvente, un elemento que sigue siendo fundamental para controlar la demanda energética, mejorar la resiliencia térmica y reducir las emisiones de carbono.
















