
Prácticamente todos los libros de historia registran a 1961 como el año en que la humanidad llegó por primera vez al espacio, un logro que colocó a la Unión Soviética en el centro de la carrera espacial. Lo que no todos saben es que el viaje de Yuri Gagarin comenzó en un lugar aparentemente improbable, más precisamente en Kazajistán. Desde el Cosmódromo de Baikonur, Gagarin partió más allá de la Tierra, inaugurando no solo una nueva era de exploración espacial, sino también una historia de tecnología y ambición que transformaría este paisaje.











