La investigación es un proceso estructurado y activo de análisis, experimentación, interpretación y resolución que, en última instancia, conduce a un conocimiento que puede considerarse disruptivo. El proceso creativo detrás de la investigación constituye una invitación a la imaginación: a buscar respuestas, soluciones y alternativas a la realidad que conocemos. Para ir más allá de la teoría, el ejercicio se aleja de los libros y las computadoras para adentrarse en espacios diseñados específicamente para fomentar la experimentación. En estos seis proyectos no construidos, los laboratorios, talleres, observatorios, jardines, auditorios y espacios de exhibición se configuran como un terreno fértil para la imaginación. Estos entornos deben propiciar el trabajo colaborativo y la creatividad, de modo que tanto las mentes curiosas como las escépticas puedan hallar caminos hacia futuros alternativos.
En una época tan obsesionada con el cuidado de la piel y las apariencias, pocos/as arquitectos/as se interesan realmente por los intestinos de nuestros edificios. Con una práctica arraigada en la conciencia contextual y el pragmatismo técnico, sensible a las necesidades de las personas a las que sirve y a las limitaciones de recursos, la arquitecta marroquí Aziza Chaouni se enfoca en los sistemas ocultos que permiten que la arquitectura exista. Durante las últimas dos décadas, ha trabajado en proyectos en diversas geografías, particularmente en la región del Sáhara, colaborando activamente con sus comunidades y su patrimonio.
Actualmente al frente del Laboratorio Sur-Norte (SoNo) para la Construcción Sostenible y la Conservación en la EPFL de Lausana (Suiza), Chaouni aporta al ámbito académico su experiencia arquitectónica en el desarrollo de proyectos bajo restricciones severas, abogando por una colaboración recíproca entre el Sur Global y el Norte Global. ArchDaily tuvo la oportunidad de conversar con Aziza sobre su experiencia en África y cómo esta puede fomentar formas más sostenibles de diseñar edificios para el futuro de nuestras ciudades.
En una industria definida por las tolerancias de ingeniería y la certeza del rendimiento, el acabado de interiores todavía depende de un proceso que introduce variabilidad en cada proyecto. Incluso los/las aplicadores/as experimentados/as suelen depender de una mezcla basada en el criterio personal —estimando las proporciones de agua y ajustando al tanteo hasta que el material parece manejable. Si bien la destreza reduce la variabilidad, no la elimina. El resultado es una inconsistencia inherente que se transfiere directamente a la superficie terminada.
¿Qué sucede cuando se elige la reutilización en lugar de la demolición? En Østbirk, Dinamarca, un almacén de madera de 30 años de antigüedad se ha transformado en un centro de innovación de clase mundial de 14.000 metros cuadrados para casi 500 empleados/as de VELUX. Este artículo analiza cómo el proyecto LKR Innovation House desafía las prácticas de construcción convencionales, preserva el legado material y ofrece lecciones prácticas para los/las arquitectos/as que trabajan con estructuras existentes. Un nuevo libro documenta el proceso a través de ensayos, entrevistas y fotografías.
Buildner también ha anunciado los resultados del Buildner's Unbuilt Award 2025, el segundo certamen de una serie que celebra el diseño arquitectónico que aún no se ha materializado. Con un generoso fondo de premios de 100.000 EUR, esta iniciativa ofrece una plataforma global para que arquitectos/as y diseñadores/as muestren sus proyectos no construidos más atractivos, ya sean conceptuales, publicados, inéditos o completamente desarrollados.
¿El diseño guía el uso o el uso guía al diseño? Los y las estudiantes luchan por mantener la concentración, el personal de trabajo se encoge bajo una iluminación estridente y quienes habitan un edificio se retraen de los espacios rígidos, a menudo como respuesta a condiciones ambientales que solo se hacen visibles una vez que el espacio es ocupado. La luz que atraviesa una habitación, la resonancia del sonido, la textura de las superficies o el ritmo de la circulación pueden favorecer la concentración, aportar calma o inspirar la creatividad; sin embargo, cada uno de estos factores también puede aumentar de forma involuntaria el estrés y la distracción. Profesionales de la arquitectura y el diseño se cuestionan y exploran: ¿cómo se fundamentan las decisiones de diseño y de quién es el conocimiento que se considera esencial para configurar el espacio?
Desde sistemas de revestimiento acústico y térmico hasta unidades de mampostería y textiles fabricados a partir de residuos agrícolas, la experimentación con materiales de origen biológico sigue impulsando soluciones sostenibles para la industria de la construcción. Ante la urgente necesidad de replantear cómo concebimos e interactuamos con los materiales que dan forma al entorno construido, profesionales, investigadores/as y docentes abordan diferentes escalas de diseño y fases de proyecto, reconociendo la importancia de reducir las emisiones de carbono y el impacto ambiental de la industria. En colaboración con el Proyecto Bagaceira, el prototipo de panel acústico y térmico Sugarcrete®, desarrollado por la Universidad de East London (UEL), demuestra cómo el diseño bajo en carbono puede transformar los residuos agrícolas en materiales de construcción de alto rendimiento.
Con cuarenta y ocho camas psicogeriátricas y sesenta y ocho departamentos accesibles para sillas de ruedas, alojamiento para cuidadores/as informales y espacio para atención médica a domicilio, el edificio De Keyzer se inauguró en Ámsterdam en 2011. Su programa se había concebido íntegramente para personas mayores que requerían asistencia; sin embargo, poco después de su terminación, el inmueble se vendió a un fondo de inversión y los departamentos comenzaron a alquilarse a familias jóvenes con niños/as.
Para los/las arquitectos/as del proyecto, Tom Frantzen y Karel van Eijken, el episodio podría haberse interpretado como un fracaso de previsión. Lejos de ello, se convirtió en una confirmación. "Demostró, con total claridad, que los edificios pueden terminar utilizándose de formas completamente distintas a las previstas originalmente", recuerda Frantzen. La transformación solo fue posible gracias a la amplitud de los departamentos y a que la estructura permitía usos más diversos que los previstos en el programa original. Si el edificio se hubiera diseñado únicamente para su función inicial, el cambio de uso probablemente habría requerido una remodelación destructiva o, en un caso extremo, la demolición.
Hacer preguntas es el primer paso para cuestionar lo que damos por hecho y abrir nuevas posibilidades para planear y construir. Estas preguntas, valiosas por sí mismas, adquieren mayor fuerza cuando se comparten y se examinan desde diferentes perspectivas. Al intersectar con las experiencias de profesionales y marcas, tejen miradas que enriquecen la discusión. Las ferias y eventos de diseño en todo el mundo se han convertido en espacios donde estas conversaciones cobran impulso, favoreciendo las conexiones y fomentando dinámicas colaborativas. En este panorama, Colombia se ha consolidado como un punto de encuentro, funcionando como plataforma que impulsa la arquitectura y el diseño en Latinoamérica y el Caribe, al tiempo que proyecta la voz de la región en el escenario global.
Heimtextil Colombia 2026 reúne una oferta internacional y una agenda de conocimiento que evidencian el traslado de valor hacia las categorías de hogar y hospitalidad, donde diseñadores colombianos y latinoamericanos están expandiendo su ADN creativo para escalar la pirámide, diversificar ingresos y competir en mercados globales.
Durante milenios, la arcilla ha sido la base de muros, fachadas y revestimientos. Probablemente no exista otro material fabricado por el ser humano con una historia tan extensa como el ladrillo. Su permanencia en la arquitectura no se explica solo por sus atributos técnicos, sino también por su impacto social, su eficiencia constructiva y su profundo arraigo cultural en la forma de construir ciudades.
En Chile, la tradición del ladrillo ha acompañado históricamente el desarrollo de la vivienda, convirtiéndose en un material asociado a estabilidad, permanencia y seguridad para las familias. En ese contexto, Cerámica Santiago celebra 45 años de trayectoria, consolidándose como uno de los referentes nacionales en el desarrollo de productos cerámicos para la construcción, con una mirada que reconoce el rol social de la vivienda dentro del desarrollo urbano del país. Desde sus orígenes, la empresa ha buscado integrar la tradición del oficio cerámico con procesos industriales modernos, innovación en diseño y nuevas exigencias técnicas.
Videos
Cortesía de Cortesía de La Feria De Diseño Medellín
Hacer preguntas es el primer paso para cuestionar lo que damos por hecho y abrir nuevas posibilidades para planear y construir. Estas preguntas, valiosas por sí mismas, adquieren mayor fuerza cuando se comparten y se examinan desde diferentes perspectivas. Al intersectar con las experiencias de profesionales y marcas, tejen miradas que enriquecen la discusión. Las ferias y eventos de diseño en todo el mundo se han convertido en espacios donde estas conversaciones cobran impulso, favoreciendo las conexiones y fomentando dinámicas colaborativas. En este panorama, Colombia se ha consolidado como un punto de encuentro, funcionando como plataforma que impulsa la arquitectura y el diseño en Latinoamérica y el Caribe, al tiempo que proyecta la voz de la región en el escenario global.
La innovación está en el corazón de la arquitectura, expresándose a través de nuevos enfoques de diseño, la experimentación con materiales y, por supuesto, nuevas formas de habitar. Como resultado, la concepción de los edificios y los espacios interiores está en constante cambio. Esta evolución se hace especialmente evidente en regiones con un rico patrimonio cultural, como España, donde la innovación reinterpreta las formas tradicionales de relacionarse con el espacio. Esta atención a la memoria y a la vida cotidiana se extiende al interior, donde cada intervención tiene el potencial de redefinir activamente cómo las personas experimentan un espacio y abrir nuevas posibilidades para habitar e interactuar.
La arquitectura de hoy está viviendo un momento de cambio profundo. Los proyectos son cada vez más ambiciosos, los tiempos más acotados y las demandas en sostenibilidad más exigentes. Frente a este escenario, los arquitectos no solo necesitan creatividad: también requieren herramientas que los ayuden a imaginar, probar y construir con más rapidez, precisión y confianza.
Los softwares especializados —como AutoCAD, DaVinci, Revit o Nuke— son hoy piezas clave en el flujo de trabajo arquitectónico. Sin embargo, su máximo potencial se alcanza cuando se integran con hardware de alto rendimiento y tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA), que elevan significativamente la capacidad de diseño, análisis y ejecución.
Diagrama esquemático para desarrollar una sección de muro basada en tectónica eco-resiliente.
Se acepta comúnmente que la aparición de musgo o vegetación en la superficie de un edificio es un signo de negligencia, deterioro o mal mantenimiento. Y esta suposición no es del todo infundada: pequeñas grietas en materiales tradicionales pueden llevar a la infiltración de agua, puentes térmicos o incluso patologías estructurales. Pero, ¿y si esta presencia orgánica no fuera un defecto, sino el resultado de la coevolución entre la arquitectura y el entorno? Esta inversión de perspectiva fue anticipada magistralmente por Lina Bo Bardi en la Casa Cirell, en São Paulo, donde los musgos, orquídeas y vegetación espontánea eran parte de la intención arquitectónica desde los bocetos iniciales. El uso de revestimientos de piedra cruda y superficies expuestas permitió que la casa se integrara en el terreno. Proyectos más recientes han profundizado aún más esta relación entre la materia construida y la vida vegetal, como los jardines verticales de Patrick Blanc y el Bosco Verticale de Stefano Boeri, que transforman fachadas en ecosistemas verticales, redefiniendo el envolvente arquitectónico como una infraestructura viva capaz de filtrar contaminantes, absorber calor y fomentar la biodiversidad.
MVRDV y la Universidad Tecnológica de Delft lanzan un comunicado _Le Grand Puzzle_, un estudio urbano de Marsella en el sur de Francia. Imagen Cortesía de HÇläne Bossy, Manifesta
En la arquitectura, la mayoría de las prácticas giran en torno a la entrega de proyectos a los clientes. Las oficinas están moldeadas por plazos, presupuestos y documentos claros. Aunque esta estructura produce edificios, rara vez deja espacio para que los arquitectos/as cuestionen temas más amplios — sobre cómo vivimos, cómo están cambiando las ciudades, o qué exige el futuro del diseño. Pero junto a este sistema enfocado en la producción, ha surgido un movimiento más silencioso: estudios, colectivos y fundaciones que priorizan la investigación, la experimentación y la reflexión. Estos son los think tanks de arquitectura — espacios diseñados no para construir de inmediato, sino para pensar primero.
La idea de un think tank no es nueva. Tradicionalmente encontrados en la política, la economía o la ciencia, los think tanks reúnen a expertos para estudiar problemas complejos y proponer soluciones. En la arquitectura, su auge revela una tensión en el corazón de la disciplina. Si la arquitectura ha de seguir siendo social y ambientalmente relevante, ¿puede seguir confiando solo en prácticas impulsadas por los clientes? ¿O debe abrir espacio para una indagación más lenta y profunda?
En un escenario donde la sostenibilidad y la identidad material se convierten en prioridades en la arquitectura, algunos materiales antiguos encuentran nueva vida. El terrazo, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, destaca como un ejemplo de cómo la tradición puede impulsar la innovación. La forma moderna tal como la conocemos hoy se originó en Venecia, Italia, en el siglo XV, cuando los trabajadores del mosaico veneciano, buscando aprovechar el mármol sobrante, comenzaron a incorporar estas piezas de gran tamaño en el mortero para crear superficies duraderas y visualmente atractivas para las terrazas alrededor de sus casas. Además de minimizar el desperdicio de materias primas, esto condujo al desarrollo de nuevas técnicas para nivelar superficies, evolucionando desde la fricción manual de piedras hasta el uso de una piedra de afilar pesada y de mango largo conocida como galera.
Los entornos húmedos presentan algunos de los desafíos más complejos en el diseño arquitectónico. Desde la temporada de monzones tropicales del sudeste asiático hasta el calor ecuatorial de África Central, estos entornos exigen soluciones que consideren la intensa humedad, las altas temperaturas y la constante lucha contra el moho, la descomposición y el estancamiento. Sin embargo, durante siglos, las comunidades en estas regiones han desarrollado técnicas arquitectónicas que no luchan contra la humedad, sino que trabajan con ella, aprovechando materiales locales, diseño sensible al clima y técnicas de enfriamiento pasivo para crear espacios sostenibles y habitables. Al considerar la atmósfera como un fenómeno sensorial y climático, los arquitectos y arquitectas crearán espacios que no solo son evocadores, sino también responsivos, adaptativos y sostenibles.