Ahora es posible ingresar a una cueva de Maharashtra sin necesidad de viajar hasta allí. A través de una experiencia de realidad virtual desarrollada en torno a Ajanta, los/las visitantes pueden recorrer una versión reconstruida digitalmente de las cuevas desde cualquier otro lugar del mundo. El proyecto plantea una interrogante arquitectónica: si la arquitectura se experimenta a través del movimiento, la escala, la secuencia y la percepción, ¿qué sucede cuando estas vivencias pueden recrearse fuera del sitio físico? El proyecto Digital Ajanta de IITM Pravartak utiliza escaneo 3D, filmación, modelado y realidad virtual para documentar las cuevas y traducir ese registro en una experiencia inmersiva.
En el corazón del distrito de Navrangpura, en Ahmedabad, India, se encuentra el Estadio Sardar Vallabhbhai Patel. Más que un simple campo de críquet, el estadio se erige como uno de los primeros experimentos de la India en arquitectura pública modernista. Construida en las décadas posteriores a la independencia del país, la estructura no solo se ha convertido en un hito de la ingeniería, sino también en un importante espacio público dentro del tejido urbano de Ahmedabad. A pesar de la trascendencia arquitectónica e histórica del edificio, así como de su profunda integración en la vida comunitaria diaria, la estructura ha sufrido un importante deterioro físico a raíz de décadas de mantenimiento deficiente y falta de financiamiento. Esta fragilidad es, precisamente, la razón por la que ha captado la atención internacional. En 2020, el World Monuments Fund (WMF) incluyó al Estadio Sardar Vallabhbhai Patel en el World Monuments Watch, una lista global que destaca los sitios de patrimonio cultural que enfrentan desafíos urgentes de conservación.
Nunca ha habido un momento de mayor celebración para el trabajo artesanal en la arquitectura. En revistas, premios y exposiciones internacionales, el ladrillo hecho a mano, el enlucido de cal, la piedra tallada, el bambú tejido y la tierra apisonada han resurgido como símbolos de responsabilidad ambiental, continuidad cultural y autenticidad arquitectónica. Más allá de estos proyectos minuciosamente documentados se esconde otra realidad. La gran mayoría de los edificios que se construyen hoy en día —desde bloques de departamentos y torres de oficinas hasta viviendas sociales y desarrollos comerciales— siguen dependiendo de sistemas industrializados que dejan poco espacio para las y los artesanos calificados. El oficio artesanal se ha vuelto cada vez más visible justo en el momento en que es más inusual. En países como la India, este contraste resulta imposible de ignorar. Tradiciones constructivas centenarias coexisten con una de las industrias de la construcción de más rápido crecimiento en el mundo. Para replantear la pregunta de por qué está resurgiendo el trabajo artesanal, tal vez el verdadero interrogante radica en por qué ahora aparece principalmente allí donde los presupuestos, los plazos de obra y la clientela pueden costeárselo.
Times Litfest Delhi 2017, celebrado en el India Habitat Centre, en Nueva Delhi, el 26 de noviembre de 2017 por DiplomatTesterMan. Imagen cortesía de Wikimedia (dominio público)
Toda democracia se enfrenta tarde o temprano a la misma pregunta: ¿dónde puede expresarse la ciudadanía?
Las plazas públicas, las marchas y las manifestaciones han funcionado como las expresiones más visibles e impactantes de la opinión colectiva. Persiste en la ciudadanía un deseo creciente de hacerse ver y escuchar en el espacio público. Las manifestaciones, por su propia naturaleza, constituyen momentos de urgencia que surgen cuando el diálogo ha llegado a un punto muerto. Si bien son fundamentales para la democracia, no pueden ser su único lenguaje.
La arquitectura suele heredar una paradoja: los edificios que acaban definiendo un lugar rara vez son los únicos que lo moldearon. Al contrario, se convierten en símbolos que se repiten en guías turísticas, campañas de turismo, agendas de conservación e historias de la arquitectura hasta representar a toda una región. Con el tiempo, la riqueza de un paisaje construido se comprime en un puñado de imágenes familiares. Lo que queda fuera de ese encuadre rara vez desaparece; simplemente se desvanece del discurso arquitectónico.
Pocos lugares ilustran esto con tanta claridad como Odisha. Durante décadas, su identidad arquitectónica ha estado representada por los monumentales templos de piedra de Bhubaneswar, Konark y Puri. La sofisticación escultórica de la tradición Kalinga ha ganado con justicia el reconocimiento internacional, convirtiéndose en uno de los legados arquitectónicos más célebres de la India. Sin embargo, este protagonismo también ha traído una consecuencia imprevista: con frecuencia se entiende a Odisha únicamente como una tierra de templos, dejando otras historias arquitectónicas relativamente inexploradas. Las residencias reales, los edificios administrativos, los encuentros coloniales, los asentamientos vernáculos y las antiguas capitales ocupan un lugar mucho menor en el imaginario arquitectónico, a pesar de revelar historias igualmente complejas de gobernanza, diplomacia, ecología e intercambio cultural.
"La equidad de género sigue siendo un problema pendiente en la arquitectura. Las arquitectas representan aproximadamente un tercio o menos de la profesión en todo el mundo". Esta es la declaración de apertura del documentalTransnational Narratives: A Documentary Celebrating South Asian Women in Architecture, resultado de la 4.ª Beca Lilly Reich para la Igualdad en la Arquitectura. La beca, una iniciativa de la Fundació Mies van der Rohe, promueve la igualdad de acceso a las oportunidades en la práctica arquitectónica y apoya el estudio y la difusión de las contribuciones a la arquitectura que han sido invisibilizadas de manera injusta. En este contexto, el documental, creado por la Dra. Igea Troiani, la Dra. Mamuna Iqbal, la artista e investigadora Paula Roush y la cineasta Rime Tsujino, visibiliza las experiencias de seis arquitectas de origen sudasiático: Sumita Singha, Chitra Vishwanath, Sara Khan, Fauzia Qureshi, Sajida Vandal y Neelum Naz, cuyas trayectorias profesionales abarcan la India, Pakistán y el Reino Unido.
Las torres de hormigón dominan los horizontes de las ciudades asiáticas y africanas - imponentes edificaciones que encarnan el desarrollo. Con acceso a las herramientas y materiales de la modernidad industrial, el Sur Global se presenta en el escenario mundial exhibiendo su abundancia. Sin embargo, en las profundidades de las ambiciones crecientes, el material de construcción habla de legados coloniales y economías extractivas que resultan en desequilibrios de poder en la esfera geopolítica. Una crisis climática en el horizonte solo intensifica la complicada relación entre los materiales de construcción, las demandas de sostenibilidad y la soberanía de muchos países.
Cuando India obtuvo su independencia en 1947, la nación enfrentó una decisión que determinaría el curso de su futuro arquitectónico: ladrillo o concreto. Una elección aparentemente mundana de material estaba arraigada en una división filosófica más profunda entre dos posibles resultados para el entorno construido de la India postcolonial. Figuras pioneras en la lucha de India por la independencia sostenían puntos de vista opuestos: Mahatma Gandhi abogaba por la artesanía tradicional, mientras que Jawaharlal Nehru abrazaba el Movimiento Moderno. La arquitectura que uno ve en el subcontinente hoy en día es un mosaico de ambas, planteando la pregunta: ¿fue el movimiento moderno en India una imposición extranjera o una importación celebrada?
Varios países del sur de Asia experimentaron a mediados del siglo XX una catarsis colectiva de dominio colonizador. El período siguiente marcó el comienzo de una era de ideas y filosofías para un nuevo futuro. Durante este tiempo, los arquitectos jugaron un papel decisivo en la creación de estructuras modernistas que definieron las identidades poscoloniales, pospartición y posimperiales de los países. Los arquitectos del sur de Asia utilizaron el diseño como expresión de una visión social de esperanza. A pesar de este éxito en la construcción de la nación, a las mujeres arquitectas no se les atribuye haber dado forma a la historia del sur de Asia.
El sur de Asia ha experimentado transformaciones notables en las esferas económica, política, social y demás. Un reflejo de estos patrones de cambio social son las prácticas arquitectónicas en esta región. Los Estados-nación modernos del sur de Asia (Afganistán, Bangladesh, Bután, India, Maldivas, Nepal, Pakistán y Sri Lanka) comparten historias similares y un futuro caracterizado por un rápido desarrollo económico y urbanización. Sin embargo, cada región exhibe distintos matices con respecto al estado actual y potencial de la praxis arquitectónica, informados por sus contextos socioculturales y climas políticos emergentes.
La arquitectura tropical, un término ampliamente utilizado en el discurso arquitectónico, carece de una definición consistente. El adjetivo tropical se relaciona con la zona entre los Trópicos de Cáncer y Capricornio, que cubre más del 40% de la superficie terrestre. El calor es posiblemente la única característica compartida de este cinturón. La zona tropical tiene una variedad de climas desde áridos hasta húmedos, así como una variedad de contextos geográficos, sociales y económicos. A diferencia de las zonas templadas o árticas, se usa un solo término general para describir la arquitectura de los trópicos.
El Museo de Arte Moderno - MoMA ha anunciado la inauguración de una exposición que explora las formas en que la arquitectura moderna en el sur de Asia dio forma a "visiones sociales idealistas y políticas emancipatorias" del período posterior a la independencia. Titulada The Project of Independence: Architectures of Decolonization in South Asia, 1947–1985, la exposición incluye más de 200 obras, que van desde bocetos y dibujos hasta fotografías y modelos de arquitectura de destacados prestamistas e instituciones de Bangladesh, India, Pakistán y Sri Lanka.
La arquitectura paquistaní se define por la multiplicidad. Tanto siguiendo la tradición como rompiendo con ella, los proyectos contemporáneos luchan con múltiples historias. Regidos por la coexistencia y la yuxtaposición de condiciones como el desarrollo regulado y los asentamientos informales en Karachi e Islamabad, los diseños modernos están siendo moldeados por contextos más amplios. A su vez, estos proyectos públicos y privados están explorando nuevos espacios y formas.
El comité Prix Versailles anunció desde la ceremonia continental de Beijing a los ganadores de este año para las regiones "Asia Central y Noreste" y "Asia del Sur y el Pacífico".
24 nuevos proyectos de tiendas, centros comerciales, hoteles y restaurantes fueron adjudicados y ahora los ganadores competirán en la sede de la UNESCO -el 15 de mayo- por la selección mundial del Prix Versailles 2018 .