
El 21 de noviembre de 2025 se llevó a cabo la jornada de clausura de la trigésima edición de la Conferencia de las Partes (COP), el encuentro anual de los Estados miembros de las Naciones Unidas para negociar acuerdos climáticos internacionales y evaluar el progreso global en la reducción de emisiones. Este año, el evento se celebró en Belém, Brasil, una ciudad portuaria de menos de 1,5 millones de habitantes, ampliamente conocida como la puerta de entrada a la región del bajo Amazonas brasileño. Convocadas por primera vez en 1992, las Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (o COP) constituyen un foro multilateral de toma de decisiones sobre el cambio climático en el que participan 198 "Partes" (197 países —prácticamente la totalidad de ellos, según la definición de país— y la Unión Europea). Su propósito es evaluar los esfuerzos globales orientados a alcanzar el objetivo central del Acuerdo de París: limitar el calentamiento global lo más cerca posible a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. El evento reúne a líderes y representantes de las delegaciones de los Estados miembros, referentes empresariales, jóvenes, científicos y científicas del clima, pueblos indígenas y miembros de la sociedad civil en torno a temáticas fundamentales para alcanzar dicha meta climática. Este año, la COP30 estuvo marcada por fuertes críticas debido a sus vínculos con la industria de los combustibles fósiles, señalamientos sobre la fragilidad y falta de consistencia de los acuerdos, y la dificultad para transformar el financiamiento climático "de una promesa a un salvavidas".






















































































