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Arquitectos: Gabriel Montañés Arquitecto
- Área: 286 m²
- Año: 2022

Los niños y las niñas perciben el espacio de manera diferente a las personas adultas. Para ellos y ellas, el mundo aún no se ha racionalizado en función y circulación, sino que se experimenta a través de la emoción y la curiosidad. Mientras que las personas adultas suelen recorrer las habitaciones por hábito, la infancia las habita desde la inmediatez. Un haz de luz solar se convierte en un acontecimiento. La curva de un pasillo invita a deambular. El sonido de los pasos sobre la madera o la suavidad de una tela bajo la yema de los dedos no son un fondo, sino información. Aquello que las personas adultas pueden descartar como momentos periféricos media silenciosamente su sentido de seguridad, autonomía, pertenencia y posibilidad. La arquitectura es una oportunidad para que la pedagogía se materialice físicamente.

En todo el mundo, una apasionada comunidad en torno al avistamiento de aves, que reúne desde observadores principiantes hasta profesionales de la ornitología, se siente atraída por los movimientos sutiles, los cantos distintivos y las asombrosas migraciones de las aves. Esta fascinación global ha propiciado la creación de espacios cuidadosamente concebidos por profesionales de la arquitectura y el diseño, los cuales enriquecen la experiencia de observación al tiempo que respetan los paisajes ecológicos en los que se implantan.

Ante una crisis climática planetaria interconectada, la pérdida de biodiversidad y el agotamiento de recursos, el diseño regenerativo surge como un camino hacia la construcción de futuros rurales resilientes y ecológicamente sintonizados. En la intersección de arquitectura, agricultura y ecosistemas locales, están surgiendo nuevos modelos de prácticas agrícolas resilientes y autosuficientes. Estos proyectos no son grandes sistemas industriales, sino intervenciones arquitectónicas de pequeña escala, precisas y profundamente contextuales que crean espacios que fomentan el cultivo sostenible mientras respetan los ritmos ambientales, materiales locales y el conocimiento comunitario.

El Premio Europeo AHI reconoce las intervenciones en el patrimonio arquitectónico de toda Europa, destacando su papel como un modelo de futuro para la arquitectura del siglo XXI con beneficios sociales, ambientales y económicos tangibles. En su séptima edición, el galardón premió seis proyectos —cuatro primeros premios y dos menciones especiales— durante una ceremonia celebrada a principios de junio en el Paraninfo de la Escola Industrial de Barcelona. En total se presentaron 238 propuestas de oficinas de arquitectura procedentes de 24 países europeos. Las obras ganadoras se localizan en Amberes, Kortrijk, Olot, Corinto Antiguo y Milán.

Entre costas, ríos, lagos y cordones montañosos, el entorno natural de España reconoce una gran variedad de climas, topografías y especies de vegetación. Buscando impulsar el reconocimiento global del impacto de la construcción sobre el medio ambiente y la importancia de atender al cambio climático desde nuevas maneras de crear arquitectura, varias prácticas arquitectónicas y equipos de investigación se plantean diseñar cabañas o prototipos de alojamiento en pequeñas dimensiones. Mientras son capaces de integrarse armoniosamente con su contexto natural circundante, demuestran al mismo tiempo estrategias de autosuficiencia, aprovechamiento de recursos y maximización de los espacios como así también amplias aplicaciones de tecnologías de innovación y resoluciones materiales acordes a cada región.


¿Cómo el diseño de interiores contemporáneos crea experiencias diferentes según sus materiales? ¿Cómo la adaptabilidad y reutilización de ciertos materiales permite generar atmósferas contrapuestas y/o complementarias dentro de un mismo espacio? Acorde a las texturas, proporciones, colores o propiedades de cada material, la arquitectura de interiores entiende actualmente la oportunidad de crear ambientes donde la materialidad cumpla más que un papel estético. Prestando especial atención sobre la experiencia final de sus usuarios, El Equipo Creativo se propone combinar diseños donde el paisaje, la naturaleza, la cultura y el arte destacan en las composiciones de interiores que reciben amplios programas y públicos.

El término "biofilia" evoca comprensiblemente imágenes de edificios envueltos en vegetación e integrados en paisajes naturales. En el discurso arquitectónico moderno, el concepto se ha asociado con la incorporación de áreas verdes en los entornos construidos, sin embargo, tales aplicaciones representan solo una pequeña parte del verdadero alcance del diseño biofílico. Sin duda, la naturaleza juega un papel central en el diseño biofílico. Sin embargo, su influencia se extiende a estrategias a menudo pasadas por alto que involucran la configuración espacial y el patrón ambiental. La biofilia "invisible" frecuentemente conduce a resultados positivos en la salud de los ocupantes, trabajando con un impacto profundo bajo la superficie.