El bambú suele ser elogiado antes de ser comprendido. Crece rápidamente, posee una larga historia de culturas constructivas y parece ofrecer a la arquitectura un lenguaje ecológico inmediato. En las fotografías, puede parecer casi evidente por sí mismo: ligero, natural, renovable y ya alineado con un futuro más sostenible. Sin embargo, esta aparente claridad es también lo que dificulta hablar de él con precisión. Una vez que se convierte en un símbolo de responsabilidad ambiental, el material mismo puede llegar a desaparecer detrás de la imagen que proyecta.
Este es el riesgo del resurgimiento contemporáneo del bambú. Se le puede imaginar con demasiada facilidad como un sustituto verde de los materiales industriales, como una atmósfera regional o como una alternativa más blanda frente a los lenguajes más duros del acero y el concreto. En cada caso, el bambú se admira antes de comprender sus condiciones de base. La pregunta verdaderamente importante no es si el bambú es sostenible en un sentido general, sino qué tipo de cultura arquitectónica exige: qué formas de conocimiento, mantenimiento, regulación, mano de obra y tiempo son necesarias para que su sostenibilidad se vuelva real.
La madera es uno de los materiales más antiguos y familiares de la arquitectura; sin embargo, su uso contemporáneo plantea interrogantes complejos sobre el impacto ambiental, la disponibilidad de recursos, la procedencia del material y la circularidad en relación con las economías locales. Al mismo tiempo, los avances en diseño computacional, mecanizado CNC y fabricación robótica también están reconfigurando la manera en que se diseña y ensambla la madera, abriendo nuevas posibilidades para la innovación estructural y la expresión formal, al tiempo que redefinen el equilibrio entre automatización, mano de obra y eficiencia.
Preguntas frecuentes como qué es la madera acetilada o cómo resiste a la intemperie, la radiación solar y la humedad interpelan a muchos profesionales de la arquitectura y el diseño que aún no han trabajado con ella. Al momento de llevar a cabo sus proyectos, el uso de materiales que aporten soluciones durables, sostenibles y de valor estético se expande para abordar cada vez más campos de la disciplina. Reducir la huella de carbono, alcanzar una mayor vida útil u optimizar su mantenimiento se ponen en relieve como factores vitales para el desarrollo de proyectos residenciales, más aún teniendo en cuenta las variables condiciones climáticas, geográficas y térmicas visibles a nivel global.
Soporte oculto para vigas - CBH. Image Cortesía de Simpson Strong Tie
En el campo de la arquitectura, la madera ha sido uno de los primeros materiales utilizados por los seres humanos en la construcción, evolucionando y enfrentándose a varios desafíos con los años. Desde la incorporación de nuevas tecnologías en procesos de producción industrial hasta técnicas y materiales ancestrales reinterpretados de forma contemporánea, la construcción en madera continúa despertando interés entre profesionales de la arquitectura y el diseño. Más allá de su versatilidad, resistencia, apariencia y sostenibilidad, la madera contralaminada, conocida como CLT, expone un escenario con futuro en la industria.
Debajo de las superficies, detrás de las estructuras o bien entre las instalaciones, numerosos sistemas de fijaciones y elementos adhesivos conforman las conexiones necesarias en fachadas, terminaciones y cerramientos de nuestros edificios. A medida que el paso del tiempo da cuenta de la antigüedad de las construcciones y las tendencias se modifican a ritmos acelerados, la actualización de los edificios demanda atender a su deterioro, mantenimiento y mejora de rendimiento. Independientemente de sus metodologías de instalación, tecnologías o herramientas, los sistemas de fachadas ventiladas continúan transformando en la actualidad la manera de abordar el diseño y la estética de los edificios.
Soporte oculto para vigas - CBH. Image Cortesía de Simpson Strong Tie
En el campo de la arquitectura, la madera ha sido uno de los primeros materiales utilizados por los seres humanos en la construcción, evolucionando y enfrentándose a varios desafíos con los años. Desde la incorporación de nuevas tecnologías en procesos de producción industrial hasta técnicas y materiales ancestrales reinterpretados de forma contemporánea, la construcción en madera continúa despertando interés entre profesionales de la arquitectura y el diseño. Más allá de su versatilidad, resistencia, apariencia y sostenibilidad, la madera contralaminada, conocida como CLT, expone un escenario con futuro en la industria.
Durante milenios, la arcilla ha sido la base de muros, fachadas y revestimientos. Probablemente no exista otro material fabricado por el ser humano con una historia tan extensa como el ladrillo. Su permanencia en la arquitectura no se explica solo por sus atributos técnicos, sino también por su impacto social, su eficiencia constructiva y su profundo arraigo cultural en la forma de construir ciudades.
En Chile, la tradición del ladrillo ha acompañado históricamente el desarrollo de la vivienda, convirtiéndose en un material asociado a estabilidad, permanencia y seguridad para las familias. En ese contexto, Cerámica Santiago celebra 45 años de trayectoria, consolidándose como uno de los referentes nacionales en el desarrollo de productos cerámicos para la construcción, con una mirada que reconoce el rol social de la vivienda dentro del desarrollo urbano del país. Desde sus orígenes, la empresa ha buscado integrar la tradición del oficio cerámico con procesos industriales modernos, innovación en diseño y nuevas exigencias técnicas.
La arquitectura jamás dejará de buscar la funcionalidad, pues en ella reside uno de sus principios esenciales. A esta condición se suman factores como la estética y la operatividad, que también influyen en la valoración del diseño contemporáneo. Con el tiempo, el concepto de funcionalidad ha evolucionado, extendiéndose más allá de la resolución y la eficiencia, vinculándose con la creación de experiencias. Así, la calidad de un ambiente depende tanto de su diseño como de la forma en que sus elementos y sistemas se articulan para generar una experiencia global de habitar. Innovar, en este sentido, implica concebir entornos fluidos e intuitivos, donde cada componente contribuya a que la vivencia sea natural y segura, algo especialmente relevante en espacios de uso cotidiano como los baños.
https://www.archdaily.cl/es/1034480/de-lo-funcional-a-lo-sensorial-como-se-disena-la-experiencia-de-un-bano-sin-contactoEnrique Tovar
Bauhaus Earth es una organización sin fines de lucro con sede en Berlín que trabaja hacia una transformación sistémica del entorno construido. Su misión incluye la transición a materiales bio y geo-basados, la reutilización de edificios existentes y la restauración de ecosistemas. Junto con el Bamboo Village Trust, un vehículo financiero filantrópico, y Kota Kita, una organización de diseño urbano participativo, Bauhaus Earth ha desarrollado BaleBio, un pabellón de bambú diseñado por Cave Urban que se eleva sobre la playa de Mertasari en Denpasar, Bali. El pabellón transforma un estacionamiento en desuso en un espacio abierto de reunión comunitaria, ofreciendo un contrapunto al desarrollo costero impulsado por el turismo de la ciudad. Diseñado como un edificio regenerativo, BaleBio almacena carbono en lugar de emitirlo, desafiando el modelo de construcción extractiva que está reemplazando la artesanía tradicional de la madera y el bambú con estructuras de concreto en toda la isla.
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Cortesía de Cortesía de La Feria De Diseño Medellín
Hacer preguntas es el primer paso para cuestionar lo que damos por hecho y abrir nuevas posibilidades para planear y construir. Estas preguntas, valiosas por sí mismas, adquieren mayor fuerza cuando se comparten y se examinan desde diferentes perspectivas. Al intersectar con las experiencias de profesionales y marcas, tejen miradas que enriquecen la discusión. Las ferias y eventos de diseño en todo el mundo se han convertido en espacios donde estas conversaciones cobran impulso, favoreciendo las conexiones y fomentando dinámicas colaborativas. En este panorama, Colombia se ha consolidado como un punto de encuentro, funcionando como plataforma que impulsa la arquitectura y el diseño en Latinoamérica y el Caribe, al tiempo que proyecta la voz de la región en el escenario global.
Los espacios que habitamos están llenos de movimientos, actividades y encuentros: la cocina donde preparamos la comida, la sala donde nos reunimos, la oficina donde trabajamos. Entre todo esto, algunos elementos pasan desapercibidos, pero conectan nuestra experiencia con el entorno: interruptores, enchufes y placas eléctricas. Estos dispositivos no solo permiten la distribución de energía, sino que también estructuran y facilitan la interacción con el espacio, fungiendo como nodos que vinculan funciones y recorridos, a la vez que refuerzan la identidad estética de los interiores.
https://www.archdaily.cl/es/1033324/mas-alla-de-la-funcion-placas-electricas-como-solucion-tecnologica-y-de-diseno-interiorEnrique Tovar
Todos los materiales provienen de algún lugar y forman parte de una cadena de extracción, suministro, producción y eliminación que, según su escala, deja huellas más o menos significativas en el medio ambiente. En arquitectura, solemos abordar este recorrido desde la perspectiva de la circularidad de los materiales, considerando cómo pueden reincorporarse a los ciclos de producción en lugar de convertirse en desechos. Pero al ampliar la mirada hacia lugares inesperados, emergen sistemas paralelos donde los subproductos de una industria se transforman en recursos para otra. Este enfoque ha encontrado un terreno fértil en los residuos orgánicos convertidos en biomateriales, siendo uno de los ejemplos más recientes el trabajo de Fahrenheit Works. En su instalación From the Tagus to the Tile, reutilizan conchas de ostra desechadas por los sistemas alimentarios para reinterpretar los emblemáticos azulejos de Lisboa.
Toda normativa nace con una intención clara: establecer un punto de partida. Es una forma de fijar un mínimo, de ordenar aquello que antes quizá se asumió de forma implícita o carecía de un marco común. Pero, como todo lo que involucra a la arquitectura —y especialmente nuestra forma de habitar—, estos marcos también evolucionan: se amplían, se ajustan y se vuelven más detallados en torno a nuevos modelos de vivienda sostenible. Este es el caso de la nueva normativa térmica en Chile, que no surge de cero, sino que forma parte de un proceso continuo que ha ido incorporando progresivamente nuevos criterios de eficiencia energética, contenidos en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC).
https://www.archdaily.cl/es/1032356/aislamiento-y-eficiencia-energetica-en-viviendas-que-cambia-con-la-nueva-normativa-termica-en-chileEnrique Tovar
El travertino es uno de esos materiales que, sin importar la época, el tipo de edificio o la corriente dominante, encuentra su lugar con naturalidad: ya sea en un proyecto situado en una ciudad itálica o, de manera consistente, en diversas obras de Mies van der Rohe. Su mayor virtud quizás sea esa versatilidad que no se agota ni se diluye, y que permite que, cada cierto tiempo, resurja y se redescubra como un material relevante en la producción arquitectónica. Hoy sigue siendo explorado en proyectos contemporáneos a través de nuevos formatos, combinaciones y aplicaciones que resaltan su continuidad visual, así como su textura y calidez, elementos que encajan con los lenguajes materiales de la arquitectura actual.
https://www.archdaily.cl/es/1032121/guia-esencial-para-integrar-travertino-en-proyectos-de-arquitectura-y-diseno-interiorEnrique Tovar
Desde el diseño de interiores de establecimientos para la práctica deportiva hasta espacios de bienestar, la arquitectura contemporánea continúa experimentando con la incorporación de diferentes usos, instalaciones y materialidades que permitan expandirse a públicos amplios, generar nuevas espacialidades y potenciar el desarrollo de diferentes actividades en simultáneo. Si bien cada deporte demanda su propio tipo de arquitectura como por ejemplo el entrenamiento de escalada, desde Australia hasta Países Bajos, profesionales de la arquitectura y el diseño apuestan por crear atmósferas donde el ejercicio se vuelva más que una experiencia física sino también psicológica, conectando la mente y el cuerpo con un estado de renovación física, distención y sociabilidad.
Frente a los desafíos ambientales, políticos, económicos y sociales actuales, la experimentación con materiales en la arquitectura invita a reconocer la importancia de investigar y analizar las propiedades de los elementos constructivos y comprender el rol del diseño espacial y su entorno inmediato. Si bien existen diversos textiles, plásticos y hasta residuos de varias fuentes que se reciclan y adquieren una nueva vida útil, el debate sobre el uso de la sal como material de construcción da lugar a fomentar prácticas más sostenibles para reducir el impacto de la industria sobre el medioambiente como así también indagar sobre la nueva vida de aquellos minerales desperdiciados y residuos mineros para implementar en la arquitectura.
El juego, en tanto actividad humana, es una práctica multidimensional: nace de lo biológico, se transmite socialmente y se sitúa en lo arquitectónico. En esa interrelación, mientras lo lúdico propone dinámicas y ficciones que invitan a explorar otras formas de habitar el mundo, los proyectos de arquitectura aportan el soporte físico y sensorial que permite desplegar esas posibilidades, siendo las estructuras de juego el medio que conecta ambos. Así, se evidencia una relación determinante entre el juego, el entorno construido y su transformación a lo largo del tiempo.
https://www.archdaily.cl/es/1031455/arquitectura-y-estructuras-de-juego-como-estan-evolucionando-los-espacios-ludicos-en-entornos-urbanosEnrique Tovar
Al diseñar un espacio—ya sea a la escala de interiores, arquitectura o infraestructura—la materialidad es una preocupación central. Más allá de la estética, los materiales determinan cómo funciona un proyecto, envejece y perdura. Algunos arquitectos—como Wang Shu y Kengo Kuma—han construido sus prácticas sobre una profunda sensibilidad hacia el potencial y los límites de los materiales. Pero incluso en el sentido más pragmático, surge la pregunta: ¿Qué perdura y qué no? ¿Cómo cambian los materiales con el tiempo? Naturalmente, los materiales dan forma a la atmósfera y la apariencia—cualidades que a menudo importan más a los clientes. Sin embargo, cada vez más, el discurso en torno a la materialidad ha cambiado de la sustancia estructural al tratamiento de la superficie. ¿Cuándo comenzamos a centrarnos más en "decorar" nuestros espacios superponiendo un material sobre otro, en lugar de confiar en la belleza inherente y el rendimiento del tejido del edificio en sí?