
Durante casi las últimas dos décadas, ciudades de todo el mundo adoptaron la "starchitecture"—edificios futuristas y llamativos diseñados por arquitectos y arquitectas de renombre mundial. En China, esta tendencia fue especialmente pronunciada, ya que la rápida urbanización impulsó la construcción de megaestructuras icónicas como el Galaxy SOHO de Zaha Hadid, la sede de CCTV de OMA y el Estadio Nido de Pájaro de Herzog & de Meuron en Pekín. Al momento de su construcción, todos estos proyectos fueron celebrados como símbolos de progreso y ambición global. No obstante, la arquitectura a nivel mundial ha comenzado a virar hacia un enfoque más centrado en el ser humano y el contexto, y China se ha posicionado como uno de los actores clave de esta transformación. Este año, el Premio Pritzker 2025 otorgado a Liu Jiakun no hace sino subrayar esta transición.



































