
La sobreprovisión puede entenderse como una estrategia arquitectónica desde la perspectiva de la resiliencia, que consiste en hacer que los espacios sean adaptables a los cambios, las reinterpretaciones y las necesidades futuras. Sin embargo, ¿podría la sobreprovisión ofrecer también una perspectiva productiva para replantear el diseño espacial? ¿Existen paralelismos en la teoría o la práctica de la arquitectura que se alineen con este concepto, tal como lo han explorado figuras notables en el discurso sobre el espacio?
Esta cuestión adquiere una relevancia particular en el diseño residencial, especialmente en regiones como Hong Kong o Tokio, donde la exigencia de maximizar el espacio constituye una norma tanto cultural como práctica. Con frecuencia, a los/las diseñadores/as se les encomienda la tarea de "aprovechar cada centímetro" para almacenamiento o funcionalidad, lo que refleja una tendencia de los/las habitantes a acumular pertenencias de manera desproporcionada en relación con sus espacios habitables.







































