En una era en la que la fabricación digital y la automatización están cada vez más presentes en la práctica arquitectónica, el oficio manual suele ser visto como un artículo de lujo —restringido a proyectos de alto estándar, cuyos clientes pueden costear plazos prolongados y procesos colaborativos que exigen diálogos constantes con artesanos y artesanas. Este escenario podría haber sonado contradictorio hace algunas décadas, cuando Lina Bo Bardi denunciaba que estaba en curso un proceso de "desculturación" y que era urgente realizar un balance de la civilización brasileña "popular" para enfrentar universalismos totalizadores y el folklore —este último visto por ella como un instrumento de alienación estatal para neutralizar el carácter subversivo y transformador de la cultura popular:
Las historias de esta semana exploran cómo la arquitectura aborda cuestiones de cultura, acceso y vida colectiva, desde nuevas instituciones culturales y exposiciones hasta espacios públicos y vivienda. Por otra parte, el informe de 2026 de la NCARB, "NCARB by the Numbers", aportó esta semana una perspectiva más amplia sobre la profesión en sí, al revelar que las personas de color representaron el 49% de quienes aspiraban a obtener la habilitación profesional en 2025 y las mujeres el 47%, frente al 21% y el 28% dentro de la población general de arquitectos y arquitectas. El reporte ofrece una mirada sobre el acceso dentro del sector, mientras que diversos proyectos e iniciativas culturales profundizan en cómo la arquitectura responde a las diferentes dinámicas de la vida pública y colectiva.
Del 25 de julio al 25 de octubre de 2026, la Power Station of Art (PSA) de Shanghái albergará la primera exposición en China dedicada a la obra de la arquitecta brasileña Lina Bo Bardi. Bajo el título "The Poetics of Survival" (La poética de la supervivencia), la muestra cuenta con la curaduría de Renato Anelli y el diseño museográfico a cargo de OPEN Architecture en un espacio de 2,300 m² del museo de arte contemporáneo PSA en Huangpu. El objetivo consistió en diseñar "un escenario donde el público pueda vislumbrar la realidad cotidiana de Brasil en la época de Lina" a través de un recorrido por la obra y las diversas facetas de la arquitecta. La exposición no se define como una retrospectiva, sino como un "encuentro con la poética de la supervivencia de la maestra", un concepto de finales del siglo XX que describe cómo el trabajo creativo se convierte en una herramienta para resistir traumas como la opresión histórica o las crisis extremas. Este concepto sirve de hilo conductor que vincula la realidad retratada con los observadores contemporáneos de una obra "definida por su ingenio, versatilidad y generosidad".
Invenção da cor, de Hélio Oiticica. Imagen vía Carlos Reis Wikimedia Commons, CC BY-NC-SA 2.0
Muchas de las ideas espaciales que hoy asociamos con la arquitectura contemporánea, el uso colectivo y la experiencia corporal no se originaron únicamente en los edificios. En América Latina, estas ideas a menudo se exploraron primero a través del arte, en un momento en que los/las artistas cuestionaban activamente cómo se podía ocupar, compartir y experimentar el espacio más allá de las formas tradicionales.
A mediados del siglo XX, la región experimentó una rápida urbanización y profundos cambios sociales. De la arquitectura se esperaba cada vez más que respondiera a la vida pública, la colectividad y nuevas formas de habitar el espacio. Al mismo tiempo, el arte ofrecía un terreno más flexible para la experimentación, menos condicionado por la función, la normativa o la permanencia. De este modo, muchas interrogantes espaciales se pusieron a prueba a través de prácticas artísticas antes de integrarse al pensamiento arquitectónico.
El centro cultural constituye una tipología arquitectónica que ha despertado un especial interés entre profesionales de la arquitectura y el urbanismo durante décadas. Ya sea por su programa multifacético, por su escala a menudo emblemática o por el potencial de transformar el contexto urbano en el que se inserta, se trata de un tipo de edificación que concentra una gran carga simbólica y proyectual. La amplia difusión de referencias internacionales — muchas de ellas firmadas por arquitectos y arquitectas de renombre — refuerza el aura de prestigio asociada a este programa, frecuentemente considerado un territorio privilegiado para la experimentación formal y conceptual. No es casualidad que los proyectos de centros culturales figuren entre los temas más recurrentes en concursos, exposiciones y talleres académicos.
Sin embargo, detrás de esta fascinación contemporánea, hay una historia compleja, en la cual la noción de espacio destinado a la cultura ha ido siendo redefinida hasta asumir las configuraciones que hoy reconocemos. Una continua actualización que invita a reflexionar no solo sobre el recorrido histórico de estos espacios, sino también sobre las posibilidades que delinearán su futuro.
Lina Bo Bardi / Preliminary Study – Practicable Sculptures for the Belvedere at Museu Arte Trianon, 1968. Credit line: Doação Instituto Lina Bo e P.M. Bardi, 2006. Cortesía de MASP.
Aldo van Eyck y Lina Bo Bardi fueron dos figuras subversivas. Sus visiones de colectividad y juego, aunque aplicadas en estructuras muy distintas, tenían como principal punto en común una idea de arquitectura que va más allá del diseño. Un espacio que se hace vivo por la apropiación, por el movimiento y por el intercambio. Desde los parques infantiles holandeses hasta el museo paulista, los ideales de los arquitectos se entrelazan, fortaleciendo la idea de una arquitectura donde cualquier persona se convierte en niño.
Cada mes de junio, la ciudad española de Logroño se transforma en un espacio de diálogo arquitectónico, abriendo sus calles, plazas, riberas e islas de tráfico a estructuras temporales que redefinen cómo se habita en las ciudades. Durante diez ediciones, Concéntrico ha trabajado no como una feria especializada o una bienal de arquitectura, sino como un museo portátil — un gesto curatorial que lleva una colección dispersa de arquitectura contemporánea al espacio público. Ubicado en una ciudad suspendida entre llanuras áridas y montañas distantes, lejos de los circuitos de las capitales y las instituciones culturales, Concéntrico se presenta como una promesa temporal. Es un recordatorio de que incluso las ciudades que a menudo son pasadas por alto pueden albergar una arquitectura que es actual, diversa y especulativa. En este sentido, el festival trata menos sobre celebración y más sobre activación.
Pero más allá de su lógica curatorial, Concéntrico opera como una estructura política. En el sentido antiguo de polis, invita a ciudadanos, arquitectos e instituciones a reevaluar lo que puede ser el espacio público. Las intervenciones ofrecen propuestas especulativas para la vida urbana que revelan lo que falta, lo que es posible y lo que debería ser cuestionado. Una piscina temporal sobre una fuente, una casa de baños en una rotonda, o una comida compartida en una avenida principal no son solo gestos espaciales — son declaraciones políticas, preguntando cómo podría redirigirse la infraestructura urbana de control a cuidado, de eficiencia a encuentro. De esa manera, el festival se convierte no solo en un reflejo de la ciudad, sino en un instrumento para su transformación.
Aunque hoy en día hay más equilibrio entre mujeres y hombres en la arquitectura, el panorama era bastante diferente hace unas décadas. Las arquitectas pioneras se han resistido en una profesión dominada por hombres y se han enfrentado al escepticismo en contextos desafiantes, como las obras de construcción en sí. Zaha Hadid comentó sobre la dificultad de inclusión en lo que llamó el "club de chicos", enumerando las dificultades para llegar a acuerdos o crear asociaciones. Lina Bo Bardi, por su parte, utilizó su fuerte personalidad para superar el sexismo de su época. A pesar de estas dificultades, las mujeres siempre han encontrado la manera de destacarse y aportar contribuciones invaluables a la profesión.
En innumerables ocasiones la arquitectura ha recordado a arquitectos ilustres y sus descubrimientos materiales a lo largo del tiempo, pero ¿qué hay de reconocer las aportaciones de las mujeres a la disciplina? Discutir sus exploraciones materiales pioneras es clave para comprender su papel en los proyectos. Con un análisis del trabajo de las reconocidas arquitectas Lina Bo Bardi, Norma Merrick Sklarek y Zaha Hadid –que introdujeron técnicas innovadoras y tendencias materiales–, la siguiente discusión saca a la luz cómo las ideas de las mujeres han influido en el desarrollo de la arquitectura. Identificar sus enfoques sobre cómo administrar estructuras y materiales ayuda a comprender la personalidad de su trabajo y cómo implementar estrategias similares en el futuro.
El siglo XX marcó un cambio definitivo en el ámbito de la arquitectura, ya que el movimiento moderno se separó de los estilos de construcción tradicionales y fomentó la experimentación y la innovación. Con la ayuda de nuevos materiales y tecnologías, estos tiempos representan un momento crucial en la historia de la arquitectura, ya que tanto las ciudades como los estilos de construcción evolucionaron a un ritmo sin precedentes. Sin embargo, las estructuras que siguen en pie hoy en día están cerca de cumplir cien años. Sus características de diseño sobrio no siempre son aceptadas por el público, mientras que los principios funcionalistas a menudo dificultan la adaptabilidad de sus espacios interiores. Dado que también ocupan posiciones centrales dentro de la ciudad, cada vez hay más presión para demoler estas estructuras y desarrollar completamente el área.
Barco galería se ubica en el centro de Santiago, justo al costado del cerro Santa Lucía. Ocupa un departamento del edificio homónimo diseñado por Sergio Larraín, celebrando una obra pionera de la arquitectura moderna chilena. Se trata de una práctica curatorial que se dedica al debate, la investigación y el desarrollo de ideas críticas e innovadoras referidas a la disciplina por medio de ciclos expositivos. Entre sus exposiciones más recientes se encuentran 1972: Ciudades para el centro de Santiago, Solo tendrás piedras y Anaquel de Manufactura Aditiva.
En conjunto a la Embajada de Brasil en Chile, organizaron un homenaje a la referente de la arquitectura moderna brasileña: Lina Bo Bardi. La muestra 'Sirena' de la artista Jessica Briceño con la curaduría de Matías Allende Contador y Anton zu Knyphausen, coloca el trabajo disciplinario de Bo Bardi como punto central de reflexión a través de una instalación inmersiva que reúne cinco piezas que abstraen sus recursos más recurrentes.
Mucha de la producción de la arquitectura moderna en el continente americano se desarrolló a partir del modelo de arquitectos europeos quienes con sus obras proyectaron las premisas e ideas fundamentales para el habitar moderno. Estos pilares de la arquitectura fueron trasladados y consecuentemente adaptados al territorio americano, introduciendo, a su vez, características propias de acuerdo al contexto territorial, sociocultural y económico.
Entendemos que la buena arquitectura es aquella que sirve como modelo para resolver problemáticas inherentes a la disciplina de la arquitectura en general. Es por esto que ciertos referentes que hoy consideramos como "clásicos" son ejemplos de buenas prácticas arquitectónicas que han sido apropiadas por otros arquitectos, tomando los elementos pertinentes y necesarios para lograr un resultado acorde al contexto particular.
Los Emiratos Árabes Unidos han ganado el León de Oro a la Mejor Participación Nacional en la Bienal de Venecia 2021 con su proyecto titulado 'Humedal' comisariado por Wael Al Awar y Kenichi Teramoto. Seleccionado por un jurado formado por Kazuyo Sejima, Sandra Barclay, Lamia Joreige, Lesley Lokko y Luca Molinari, la contribución ganadora explora la geografía local de los Emiratos Árabes Unidos para encontrar alternativas al cemento, uno de los principales emisores de dióxido de carbono del mundo.
El León de Oro a la Trayectoria de la 17ª Exposición Internacional de Arquitectura de La Biennale di Venezia fue otorgado al arquitecto, educador, crítico y teórico español Rafael Moneo. Seleccionado por el Consejo de Administración de La Biennale di Venezia, por recomendación del curador de la Biennale Architettura 2021, Hashim Sarkis, el reconocimiento se entregará al arquitecto el sábado 22 de mayo de 2021 junto con el León de Oro Especial a la Trayectoria in memoriam a Lina Bo Bardi.
El complejo Unhão, cuya construcción se remonta al siglo XV, consistía en un ingenio azucarero compuesto por una gran casa, una capilla y un cuartel de esclavos, demolido en 1943. Salvador era la principal ciudad brasileña en el momento de su construcción. Por esos años, Brasil era un Colonia portuguesa y la mano de obra se componía principalmente de esclavos, quienes producían el azúcar que se exportaba desde su puerto. El conjunto llamó la atención de la arquitecta ítalo-brasileña Lina Bo Bardi desde su primera visita en 1958, momento en el que pasó algunos años trabajando y enseñando en la capital de Bahía. Con la participación decisiva de Lina en la definición del programa y su implementación, los edificios fueron restaurados para albergar el Museo de Arte Popular y la Universidad Popular. Pero de todo el conjunto, el elemento que destaca por su plasticidad, funcionalidad y simbolismo, es la escalera helicoidal de madera.
Lina Bo Bardi, una de las más importantes arquitectas de Brasil, fue elegida ganadora del León de Oro a la Trayectoria en la Bienal de Venecia 2021in memoriam (también conocido como Biennale Architettura 2021), evento que abrirá sus puertas el próximo 22 de mayo, 2021 en la ciudad italiana.
"Hoy, la era digital está transformando fuertemente las formas de representar la arquitectura y sus espacios. Las maquetas virtuales y los renders digitales nos proponen una representación hiperrealista, pero no deben confundirse con la realidad; son, casi siempre, una manipulación no-ingenua de ella. ¿Cómo volver a apreciar la arquitectura en su mensaje y poética trascendente?". Con este cuestionamiento, el arquitecto Martín Marcos -director del Museo de Arte Decorativo de Buenos Aires-, inaugura la muestra “Después de la Arquitectura”, una exploración realizada por Luciana Levinton sobre la relación existente entre el lenguaje arquitectónico y el pictórico, enfocada en el trabajo de la arquitecta Lina Bo Bardi.