
¿Qué transforma un espacio habitable en un hogar? Más allá de la propiedad o el refugio, el hogar está ligado a una sensación de certeza más silenciosa: la convicción de que uno puede retirarse, descansar y alejarse momentáneamente de la imprevisibilidad del mundo. El hogar es el escenario donde se acumulan las rutinas, los recuerdos se asientan en los espacios y objetos, y la identidad personal toma forma física a través del habitar y los rituales cotidianos. Sin embargo, este sentido de pertenencia depende de otra condición que suele pasar desapercibida hasta que se ve alterada: la seguridad. Sentirse "en casa" implica una condición de confort y estabilidad. Cuando los entornos domésticos no logran ofrecer esto, los espacios diseñados para el descanso se convierten en fuentes de inquietud, afectando sutilmente las rutinas y el bienestar.






























