Los paisajes urbanos en abandono y los espacios en desuso siempre han atraído a amantes de la exploración y la aventura, que buscan asomarse al mundo de una distopía industrial caída. Ese deseo puede verse cumplido con una visita al complejo de Zollverein en Essen, Alemania: la que fuera en su momento la mina de carbón más grande de Europa, Zeche Zollverein, se transformó a lo largo de 25 años en un paraíso arquitectónico. El parque de 100 hectáreas incluye aportaciones de Rem Koolhaas, Norman Foster y SANAA; abrumador por su complejidad, el recinto cuenta con tuberías oxidadas, colosales hornos de carbón y altas chimeneas, invitando a más de 500,000 personas al día a conocer de cerca la edad de oro de la industria pesada europea.
Acompáñanos en un viaje fotográfico por este parque de juegos de la era de las máquinas, a continuación...
Tras casi 50 años de una acelerada urbanización, la renovación urbana ha pasado de una "era de expansión" a una "era de consolidación del patrimonio existente". La planificación urbana ya no se centra en el crecimiento periférico, sino en la transformación y actualización cualitativa del tejido edificado para reactivar el espacio público. A través de un recorrido por los proyectos de reconversión recientes de varias y varios ganadores del Premio Pritzker, analizamos cómo responde la vanguardia de la disciplina a los desafíos que plantea esta nueva época.
A lo largo de los años, el paisaje nocturno de las ciudades ha experimentado una transformación significativa, marcada por la aparición de más de 80 alcaldes/as nocturnos/as a nivel mundial, una tendencia que va en aumento desde principios de la década de 2000. Andreina Seijas, actualmente asociada en Gehl, ha analizado estas dinámicas cambiantes de la gobernanza nocturna en sus investigaciones y durante sus estudios de doctorado en la Harvard GSD. En esta entrevista, Seijas profundiza sobre este desarrollo, los desafíos y oportunidades de los/las alcaldes/as nocturnos/as, las diferencias globales y el papel del cambio climático. La crianza de Seijas en Caracas, Venezuela, donde los problemas de seguridad dictaban estrictos toques de queda, despertó su pasión por crear entornos urbanos más seguros e inclusivos, en particular para la juventud. Su búsqueda de un mejor futuro para la noche urbana explora el potencial de las ciudades para volverse más seguras, inclusivas y productivas mediante la creación de espacios para el trabajo y el ocio después del anochecer.
La configuración de la mezquita, el lugar de culto para la comunidad musulmana, remonta sus orígenes al patio del fundador de esta religión. En consecuencia, las primeras mezquitas eran simples espacios abiertos destinados a la oración ritual. Con el paso de los años y los siglos, fueron adquiriendo múltiples características funcionales estandarizadas, como el mihrab, un nicho que indica la dirección de la oración, y el minbar, un púlpito para que quien predica imparta el sermón. También se popularizaron otros elementos, como las cúpulas y los minaretes, utilizados históricamente para el llamado a la oración. Estos tenían el propósito adicional de señalar la función del edificio como mezquita, y eran empleados por gobernantes y benefactores para realzar su majestuosidad.
En la actualidad, las mezquitas no están exentas del debate arquitectónico. Se cuestionan tanto los elementos que carecen de función religiosa como la relación entre la mezquita y su contexto. La discusión es especialmente intensa en regiones del mundo con comunidades musulmanas relativamente nuevas, donde ciertos sectores de la teoría defienden la eliminación de los elementos simbólicos bajo el argumento de que constituyen un "pastiche", mientras que otras posturas añoran la carga sentimental asociada a las formas históricas. No obstante, el diseño contemporáneo ha logrado elevar la arquitectura de las mezquitas, cumpliendo de manera creativa con sus requisitos funcionales y permitiendo que sea el contexto del edificio el que determine su forma.
Con un contexto de gran riqueza cultural e histórica, la ciudad de Colonia, también llamada Köln por sus habitantes, es considerada uno de los centros más importantes del oeste de Alemania. Situada a orillas del río Rin, la ciudad despliega su narrativa arquitectónica a través de la interacción entre hitos históricos e intervenciones contemporáneas. En el casco antiguo, la catedral medieval de Colonia —declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y la catedral más alta del mundo— domina el paisaje urbano, un perfil que también se ve definido por las doce iglesias románicas de la ciudad.
Más allá de su núcleo histórico, Colonia se abre a la modernidad con estructuras como los edificios Kranhaus o el Weltstadthaus de Renzo Piano. Este mosaico de estilos arquitectónicos se ve acentuado por intervenciones como el Museo Kolumba de Peter Zumthor, el cual integra las ruinas de una iglesia de estilo gótico tardío destruida durante la Segunda Guerra Mundial para dar lugar a un espacio de serenidad dedicado a la contemplación del arte y la historia.
Durante siglos, las maquetas han sido fundamentales para el diseño arquitectónico, ya que ofrecen a los/las arquitectos/as una forma tangible de explorar ideas, poner a prueba conceptos y comunicar su visión. Desde el Renacimiento hasta el Modernismo, las maquetas han sido herramientas clave en los procesos de construcción y reflexión, aportando una comprensión profunda de la forma, la proporción y las relaciones espaciales. Sin embargo, en la era digital actual, donde los modelos 3Dy la Realidad Virtual(RV) se han consolidado como herramientas potentes y eficientes, surge la pregunta: ¿siguen siendo relevantes las maquetas físicas en la arquitectura contemporánea?
La mezquita, el lugar sagrado de oración del Islam, posee una identidad y características estructurales distintivas. Se trata de una arquitectura serena y espiritual que acerca a las personas a su fe y a la divinidad. Se cree que la casa original del profeta Mahoma en Medina (en la actual Arabia Saudita) fue el primer lugar de oración y sirvió de modelo para la arquitectura de las primeras mezquitas: una estructura de ladrillos de adobe con dependencias residenciales a un lado de un patio rectangular cerrado. Posteriormente, se hizo cada vez más frecuente la asignación de espacios abiertos en el centro de las ciudades para que los musulmanes pudieran reunirse a orar, lo que dio lugar a diversos espacios de culto con una característica espacial universal: su orientación hacia La Meca.
El proceso de diseño de la mezquita comenzó con una única forma geométrica cerrada, lo que reforzaba la idea de espiritualidad y aislamiento. Al poco tiempo, este sencillo prototipo espacial evolucionó hacia la primera mezquita hipóstila formal, conocida por su amplia sala de oración y sus series de arcadas. Las variaciones de este modelo dieron origen a la primera mezquita de Medina, conocida como la Mezquita de Quba (622 d. C.), la Mezquita de Kairuán en Túnez (670 d. C.) y la Mezquita de los Omeyas en Damasco (715 d. C.), algunas de las cuales incorporaron detalles de columnas de la arquitectura griega y romana antigua. No obstante, con el paso de los años, el rol de las mezquitas evolucionó: pasaron de ser un mero lugar de culto a convertirse en una arquitectura que ayuda a restablecer los valores del Islam y aporta a la sociedad en los ámbitos educativo, cívico y ceremonial.