
Al igual que los elementos arquitectónicos que componen y configuran el espacio construido —piso, paredes y techo—, los elementos vegetales también son capaces de definir los espacios libres en áreas de gran, mediana y pequeña escala, desde parques hasta jardines residenciales, actuando como estructuradores espaciales. Según Benedito Abbud, “El paisajismo es la única expresión artística en la que participan los cinco sentidos del ser humano. Mientras que la arquitectura, la pintura, la escultura y las demás artes plásticas usan y abusan únicamente de la visión, el paisajismo involucra también el olfato, el oído, el gusto y el tacto, lo que proporciona una rica vivencia sensorial al sumar las más diversas y completas experiencias perceptivas. Cuanto más logra un jardín agudizar todos los sentidos, mejor cumple su función” [1],
En esta segunda parte de nuestra serie, buscaremos ejemplificar de manera práctica la conceptualización y el uso de los hitos visuales, ejes, escalas, visuales y sensorialidad en un proyecto paisajístico.















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