El camino de Christele Harrouk hacia la arquitectura estuvo determinado por el entorno complejo y cambiante de su infancia en el Líbano, un lugar marcado por las contradicciones, la transformación y la resiliencia. Aunque su ingreso a la disciplina no fue planeado, esta pronto se convirtió en una profunda lente a través de la cual comprende el mundo y sus complejidades. Al combinar su pasión por la escritura con su experiencia en arquitectura y diseño urbano, Christele descubrió una voz única en la intersección de estos campos, adoptando el trabajo editorial como una plataforma poderosa para influir en el discurso y amplificar narrativas diversas.
Como editora en jefe de ArchDaily, Christele tiene el de dar forma al discurso arquitectónico a través de una curaduría reflexiva. Busca proyectos e historias que se involucren profundamente con el contexto, la cultura y las realidades sociales, priorizando aquellos que van más allá de presentar la arquitectura como mera forma o función. Para ella, el valor radica en el contenido que desafía las narrativas predominantes, amplifica las voces marginadas y fomenta conversaciones críticas en las comunidades globales.
Los colores pueden definir atmósferas, orientar la percepción del espacio y traducir modos de ser, memorias y afectos colectivos. Por ello, comprenderlos se ha convertido en una parte esencial de los procesos creativos y constructivos contemporáneos. Detrás de cada tono existe um campo de investigación que articula sociología, psicología, estética y tecnología, conectando el color con transformaciones culturales más amplias y revelando cómo puede convertirse en una herramienta de lectura y expresión del tiempo presente.
Buildner ha publicado los resultados de su concurso Pape Info Point, organizado en colaboración con el Programa de Letonia del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Letonia), el cual se centra en la conservación ambiental, la protección de la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos en Letonia.
Este concurso internacional invitó a profesionales de la arquitectura y el diseño a proponer un nuevo punto de información para visitantes en el Parque Natural de Pape, una zona protegida en la costa báltica de Letonia. Se desafió a los y las participantes a proyectar una estructura que potencie el papel del parque en la conservación y el ecoturismo, integrándose de manera armoniosa con el paisaje circundante. El objetivo era crear un espacio atractivo y educativo que informe a los y las visitantes sobre la rica biodiversidad del parque, sus poblaciones de aves migratorias y sus ecosistemas únicos, manteniendo al mismo tiempo una huella ambiental mínima.
Shenzhen es la primera Zona Económica Especial (ZEE) de China, y funciona como ventana para la Reforma y Apertura del país, además de ser una emergente ciudad de migrantes. Ha evolucionado hasta convertirse en una metrópolis internacional, moderna e influyente, creadora de la mundialmente famosa "Velocidad de Shenzhen" y acreedora al título de "Ciudad del Diseño". El diseño arquitectónico constituye la expresión más intuitiva del espíritu de integración e innovación de Shenzhen. Durante la última década (2015-2025), el desarrollo de la arquitectura urbana en Shenzhen se ha integrado estrechamente con su carácter urbano abierto e inclusivo, sus ventajas ecológicas de estar enclavada entre las montañas y el mar, y el espíritu local que fusiona la cultura tradicional con la tecnología innovadora, mostrando el encanto único y la sólida vitalidad de la ciudad a través de múltiples dimensiones.
La fusión creativa del arte y el activismo en los espacios urbanos ha proyectado al colectivo británico Led by Donkeys al centro de la atención pública, sumando millones de reproducciones con sus intervenciones en las redes sociales. Sus críticas ocupaciones visuales —ya sean mensajes en vallas publicitarias durante el día o proyecciones a gran escala por la noche— plantean una pregunta inevitable: ¿cuál medio posee mayor poder de persuasión? El libro "Led by Donkeys: Adventures in Art, Activism and Accountability" ofrece una inmersión profunda en su enfoque conceptual, trazando su rápida evolución a lo largo de seis años. Lo que comenzó como una respuesta al Brexit con sede en Londres se ha expandido hasta convertirse en una crítica global a la hipocresía política, abordando problemáticas en Europa, Medio Oriente y América. Para Peter Weibel, exdirector del ZKM Center for Art and Media en Karlsruhe, Alemania, la innovadora fusión de activismo y arte —o "artivismo"— representa la primera nueva forma de arte del siglo XXI. Años de experiencia en el activismo ambiental brindaron al grupo un entendimiento fundamental sobre las dinámicas de la comunicación política, la organización de intervenciones públicas y los desafíos para lograr un cambio social significativo.
El espacio arquitectónico ha estado delimitado durante mucho tiempo por la permanencia: espacios para funciones fijas, fachadas que definen con claridad dónde termina el exterior y comienza el interior. No obstante, la vida contemporánea se define por la superposición y la transición: entre el trabajo y el hogar, el interior y el exterior, la privacidad y la comunidad. Las necesidades espaciales evolucionan continuamente, lo que exige una arquitectura capaz de responder, adaptarse y mantener su relevancia a lo largo del tiempo.
En este contexto, la adaptabilidad ha surgido no solo como una ambición de diseño, sino como una necesidad sostenible. Los edificios que se ajustan a usos cambiantes, climas en evolución o nuevas formas de habitar extienden su vida útil y reducen la necesidad de demoliciones o adecuaciones a gran escala. La flexibilidad se convierte en una medida de resiliencia, lo que permite que las estructuras mantengan su vitalidad a lo largo de las décadas. ¿De qué manera puede, entonces, la arquitectura responder a las formas cambiantes en que habitamos y experimentamos el espacio?
Las ciudades se están transformando lentamente. Las calles peatonales, las redes aptas para bicicletas y los vecindarios de uso mixto se han convertido en prioridades de planificación, a medida que las metas climáticas, los nuevos estilos de vida y el trabajo remoto reconfiguran las dinámicas cotidianas. Sin embargo, aun cuando estas ideas centradas en las personas ganan terreno, la mayoría de las urbes sigue dependiendo en gran medida del automóvil particular, lo que genera una tensión entre los futuros urbanos proyectados y los hábitos de movilidad que persisten en la actualidad.
Esta tensión ha impulsado a los/las profesionales de la arquitectura y del desarrollo inmobiliario a replantearse una de las piezas más complejas del rompecabezas urbano: el estacionamiento. Los edificios de uso mixto se multiplican, superponiendo viviendas, espacios de trabajo y servicios en superficies cada vez más reducidas, lo que exige aprovechar al máximo cada metro cuadrado. El desafío ya no radica simplemente en dónde colocar los vehículos, sino en cómo integrar el estacionamiento para favorecer la densidad, la habitabilidad y la adaptabilidad a largo plazo, permitiendo que las ciudades evolucionen sin que los automóviles dominen su morfología.
La trayectoria de Jonathan Yeung en la arquitectura comenzó a partir de su profundo aprecio por la experiencia física y corporal de recorrer espacios cuidadosamente diseñados. Habiendo crecido y estudiado en diversos lugares —Hong Kong, Kioto, Cambridge y Berkeley—, desarrolló una sensibilidad hacia la resonancia cultural de la arquitectura, a menudo de formas que trascienden una explicación simple. Para Jonathan, la arquitectura evolucionó de una experiencia corporal a una poderosa forma de expresión que abarca el diseño, la construcción y la escritura. El trabajo editorial se ha convertido, de manera natural, en una extensión de esta exploración, ofreciéndole una plataforma para reflexionar sobre ideas arquitectónicas desde múltiples perspectivas.
Aborda la curaduría editorial centrándose en temas de relevancia persistente: asuntos que invitan a conversaciones complejas y multidimensionales, arraigadas en dilemas sociales, culturales o arquitectónicos. Busca proyectos marcados por la intencionalidad y la excelencia: obras que desafían los límites, refinan lo cotidiano para convertirlo en algo excepcional o revelan sutiles matices espaciales y materiales que moldean nuestra experiencia del entorno construido. Su interés por el detalle arquitectónico destaca como un tema recurrente, el cual resalta el oficio y la precisión que contribuyen a crear espacios duraderos y atemporales que, a menudo, se pasan por alto en los discursos más amplios.
Está ocurriendo una rebelión silenciosa en el baño. Atrás quedaron el mármol brillante y las vistosas griferías doradas; la nueva tendencia en el diseño es de una serena confianza. Hoy en día, el lujo es sutil, sensorial y preciso. Celebra la artesanía por sobre la extravagancia y la autenticidad por sobre el espectáculo. El baño, que alguna vez fue el espacio más funcional de la casa, se ha convertido en un lugar donde la materialidad, el tacto y la luz se orquestan para crear una sensación de calma.
En el pasado, las imágenes generadas por IA solían parecerse a experiencias psicodélicas, llenas de colores y formas extrañas y, a veces, perturbadoras. Sin embargo, los avances recientes en la inteligencia artificial han transformado ese panorama. Hoy en día estamos rodeados de imágenes cuyo origen suele ser desconocido. Desde combinaciones lúdicas hasta retratos convertidos en obras de arte, es innegable que la Inteligencia Artificial se ha convertido en una parte permanente de nuestro paisaje visual. Como señaló Yuval Noah Harari en una entrevista de 2023 con The Economist: "La IA ha adquirido una capacidad extraordinaria para manipular y generar lenguaje, ya sea a través de palabras, sonidos o imágenes. En efecto, ha hackeado el sistema operativo de nuestra civilización".
La arquitectura, como es natural, no ha sido inmune a este fenómeno. Los generadores de imágenes basados en *prompts* han inundado el entorno virtual con renderizados que van desde lo surrealista hasta lo hiperrealista: ciudades futuristas, rascacielos orgánicos y cabañas utópicas suspendidas en acantilados idílicos. En su mayoría, estas imágenes se crean con herramientas de uso general que priorizan la novedad visual por sobre la lógica del diseño. No obstante, no todas las plataformas siguen este camino. Gendo, por ejemplo, fue desarrollada específicamente para profesionales de la arquitectura y el diseño, ofreciendo un control más preciso sobre parámetros como la escala, la materialidad y la intención espacial. Su objetivo no es simplemente generar imágenes, sino respaldar el pensamiento de diseño. Aun así, estas herramientas más intencionadas siguen siendo excepciones en un vasto océano de imágenes genéricas y descontextualizadas.
Los y las arquitectos/as de hoy en día trabajan en múltiples mundos: desde el diseño de mobiliario, paisajes y manzanas urbanas hasta la creación de sets de filmación, fotografías y videos. Se dedican a restaurar y readaptar edificios existentes en lugar de construir de cero, al tiempo que escriben, investigan y publican. Hay quienes diseñan espacios virtuales para videojuegos o especulan sobre hábitats en el espacio exterior y bajo el agua. También hay quienes se involucran directamente con la sociedad a través de la política, el activismo o proyectos comunitarios. Muchos/as experimentan con la biología, prueban nuevos materiales y asumen el rol de científicos/as. Los y las arquitectos/as están descolonizando las viejas narrativas y descarbonizando la industria de la construcción; al entrelazar sus pasiones personales con los desafíos sociales y ambientales más urgentes, logran expandir las fronteras de la profesión y ampliar su alcance.
Ante tantos cambios en la profesión, especialmente en los últimos años, cabe preguntarse: ¿Cómo está evolucionando el rol del/de la arquitecto/a en respuesta a las crisis globales y a las cambiantes necesidades de la sociedad? ¿De qué manera puede la interdisciplinariedad ampliar el alcance y el impacto de la práctica arquitectónica? ¿Y qué habilidades, más allá del diseño tradicional, se están volviendo esenciales para los y las arquitectos/as en el mundo actual?
Siguiendo una tendencia más amplia en los espacios arquitectónicos, los baños han evolucionado de cumplir funciones estrictamente utilitarias a convertirse en entornos integrados con sistemas inteligentes, donde se consideran parámetros físicos, cognitivos y sensoriales en el desarrollo de soluciones espaciales. Sin embargo, siempre es importante recordar que la tecnología de vanguardia no siempre garantiza una mejor experiencia. Si bien la automatización de gama alta y los controles digitales ofrecen capacidades impresionantes, a menudo son las características sutiles y fáciles de usar —aquellas que se sienten intuitivas en lugar de intrusivas— las que dejan una impresión duradera. Estas son las innovaciones silenciosas que elevan las rutinas diarias sin complejizarlas en exceso. La adopción de la ergonomía centrada en la persona usuaria —un enfoque de diseño que toma las necesidades y limitaciones humanas como punto de partida— ha guiado la creación de componentes que responden de manera adaptativa a la presencia, el comportamiento y las preferencias de las personas. Tecnologías como inodoros con funciones automatizadas, griferías activadas por proximidad, cisternas empotradas y controles de temperatura intuitivos no solo mejoran el confort y la accesibilidad, sino que también contribuyen a una gestión más eficiente de los recursos hídricos y energéticos.
En gran parte de China, el hormigón sigue siendo el material de construcción predominante. A pesar de la creciente preocupación por su impacto ambiental, este material continúa respondiendo a las prioridades de muchos desarrolladores y clientes: es rápido, rentable y altamente duradero. Por consiguiente, la mayoría de las tipologías de edificios en China todavía dependen en gran medida del hormigón. Esta dependencia se ve reforzada por la posición de China como el mayor productor mundial de cemento Portland. Una cadena de suministro profundamente arraigada, cimentada en la fabricación de materias primas y en la infraestructura económica, garantiza que el hormigón siga siendo la opción por defecto en la industria de la construcción.
Sin embargo, históricamente, la arquitectura china se erigió sobre una rica tradición de construcción con madera. La Ciudad Prohibida es un claro ejemplo de ello: no solo es emblemática del patrimonio arquitectónico del país, sino que también sigue siendo una de las colecciones de estructuras de madera antiguas más grandes y mejor conservadas del mundo. Este legado plantea una pregunta crucial: ¿tiene la construcción con madera un futuro significativo en la industria contemporánea de la edificación en China?
Una casa ancestral en el pueblo rural de Willendorf in der Wachau custodia un huerto de árboles frutales. Estos árboles han permanecido en pie durante generaciones y, hasta el día de hoy, proveen la fruta que sirve de base para el negocio familiar. Delimitados por un lado por el río Danubio y por el otro por el borde del valle, tanto la casa como el huerto han sido testigos de incontables estaciones juntos. Con cada transición entre la oscuridad y la luz, del invierno al verano, se hace evidente la inevitabilidad del cambio.
Durante casi las últimas dos décadas, ciudades de todo el mundo adoptaron la "starchitecture"—edificios futuristas y llamativos diseñados por arquitectos y arquitectas de renombre mundial. En China, esta tendencia fue especialmente pronunciada, ya que la rápida urbanización impulsó la construcción de megaestructuras icónicas como el Galaxy SOHO de Zaha Hadid, la sede de CCTV de OMA y el Estadio Nido de Pájaro de Herzog & de Meuron en Pekín. Al momento de su construcción, todos estos proyectos fueron celebrados como símbolos de progreso y ambición global. No obstante, la arquitectura a nivel mundial ha comenzado a virar hacia un enfoque más centrado en el ser humano y el contexto, y China se ha posicionado como uno de los actores clave de esta transformación. Este año, el Premio Pritzker 2025 otorgado a Liu Jiakun no hace sino subrayar esta transición.
Las casas residenciales, villas y refugios se diseñan cada vez más como lugares de pausa: espacios donde la arquitectura propicia el descanso, la reflexión y una conexión más profunda con la naturaleza. En lugar de centrarse únicamente en la vida urbana o en la eficiencia compacta, estas viviendas se emplazan en ubicaciones remotas, escénicas o rurales, donde el paisaje se convierte en un elemento esencial de la vida cotidiana. Mediante un emplazamiento meticuloso, el uso de materiales naturales y distribuciones abiertas, ofrecen un estándar de vida elevado, que es a la vez deliberado y arraigado a su entorno.
En el restaurante Steirereck am Pogusch, la arquitectura y la gastronomía parecen hablar el mismo idioma: el de la transformación sensible de la materia prima. Los ingredientes locales, como hojas, raíces y flores, se transforman en platos sorprendentes, donde la sencillez se eleva a lo extraordinario. De la misma manera, el edificio, lejos de ser una estructura estática, ofrece una experiencia táctil y visual única. Uno de los elementos más intrigantes es el uso de paneles de aluminio espumado estabilizado que, en lugar de evocar la frialdad y rigidez que suele asociarse con el metal, han sido manipulados para trascender sus características convencionales. Estos paneles parecen respirar, con sus superficies porosas y texturizadas que absorben y reflejan la luz, creando un juego de sombras y brillos que evoca la ligereza y la cualidad orgánica de los materiales naturales.
En un mundo que se enfrenta a la escasez de recursos, a una rápida transformación digital y a demandas sociales en constante evolución, la necesidad de un diálogo dinámico entre las disciplinas de la arquitectura, el diseño, el desarrollo de productos y la fabricación nunca ha sido tan crucial. En 2025, los ICONIC AWARDS irán un paso más allá con una plataforma ampliada y renovada que une la arquitectura, el diseño de interiores y la innovación de productos —desde edificios hasta mobiliario— bajo un mismo techo. El German Design Council fusiona los antiguos premios "Innovative Architecture" e "Interior Products" para crear un nuevo y potente escenario para ideas visionarias y soluciones innovadoras.
La estación de servicio es una tipología arquitectónica que ha experimentado transformaciones significativas desde sus inicios. En un principio, estas estructuras eran simples puntos de abastecimiento en la carretera, diseñados más en función de la practicidad que de la estética. Con la expansión de la cultura del automóvil, las estaciones de servicio evolucionaron para adaptarse a las nuevas tecnologías, a los dinámicos paisajes urbanos y a los cambios en el comportamiento de los consumidores. Con el tiempo, dejaron de ser meras paradas utilitarias y se convirtieron en centros de servicio que integraban restaurantes, moteles y espacios de ocio, dando respuesta a las crecientes demandas del transporte contemporáneo.
Sin embargo, hacia finales del siglo XX, la estandarización generalizada de las estaciones de servicio hizo que se empezaran a percibir como "no lugares", un concepto definido por el antropólogo Marc Augé para describir espacios transitorios que carecen de significado social o cultural. Con diseños uniformes y un enfoque centrado en la eficiencia, estas estaciones se volvieron intercambiables, lo que reforzó su papel de infraestructura puramente funcional en lugar de intervenciones arquitectónicas significativas. Esta estandarización también marcó un alejamiento de la época en que las estaciones de combustible funcionaban como hitos reconocibles, contribuyendo así a un paisaje homogeneizado y desprovisto de identidad local.
Arabia Saudita está experimentando una transformación notable bajo la guía de Vision 2030, con inversiones en turismo, cultura, tecnología y sustentabilidad que están reconfigurando la identidad del Reino. Como parte de esta evolución cultural, el Mujassam Watan Urban Sculpture Challenge, organizado por Buildner en colaboración con la Iniciativa Mujassam Watan (un proyecto de la Fundación Social Al Fozan), invita a arquitectos/as y artistas a dar forma a los espacios públicos en evolución de Arabia Saudita a través del diseño escultórico contemporáneo.
El Carnaval es una de las mayores expresiones culturales de Brasil. Imagen vía Shutterstock
Río de Janeiro, a menudo llamada la "Ciudad Maravillosa", es un vibrante tapiz tejido con diversos hilos culturales, históricos y sociales. Su historia comienza con los pueblos indígenas tupí, purí, botocudo y maxakalí, quienes habitaban originalmente la región. El nombre de la ciudad, que se traduce como "Río de Enero", proviene de los exploradores portugueses que llegaron a la bahía de Guanabara el 1 de enero de 1502, creyendo erróneamente que se trataba de la desembocadura de un río.
A principios de este mes, la noticia del fallecimiento de Frank Gehry desató una ola de homenajes al creador de extravagantes museos, salas de conciertos y sinuosos complejos residenciales. En lugar de volver sobre ese terreno ya tan explorado, vale la pena detenerse en una obra más contemplativa de su trayectoria: el Maggie's Cancer Caring Centre en Hong Kong. Silencioso, optimista y concebido para la resiliencia cotidiana, el edificio refleja múltiples facetas de las intenciones de Gehry: un compromiso con el optimismo y la supervivencia y, en un plano más personal, la propia confrontación de un/a arquitecto/a ante la pérdida y los cuidados al final de la vida.
Estas palabras redefinen el centro Maggie's de Hong Kong como algo más que un encargo profesional; sugieren un proceso de diseño moldeado por el duelo y orientado hacia el confort, la dignidad y la posibilidad de la esperanza, una filosofía que se alinea estrechamente con la misión de la organización.
El concepto de "armario cápsula", popularizado en la década de 1970 por Susie Faux, propone un ejercicio de síntesis: un conjunto compacto de prendas versátiles, capaces de combinarse de innumerables maneras para adaptarse a distintas ocasiones. En la cultura visual, existen varias metáforas al respecto: en caricaturas como Doug o El laboratorio de Dexter, al abrir el clóset se revelaban filas de ropa idéntica, listas para simplificar la vida (y, en el caso del equipo de animación, el trabajo). En el mundo real, figuras como Steve Jobs convirtieron esta lógica en un método, adoptando un uniforme diario para eliminar la pequeña pero recurrente decisión de "¿qué ponerse?", liberando tiempo y energía para asuntos más importantes.
Para otras personas, sin embargo, esto dista mucho de ser una carga. Elegir la vestimenta es un momento placentero, capaz de marcar el tono del día e influir en el estado de ánimo. En este sentido, el clóset es también una extensión de la identidad, un espacio donde convergen las elecciones prácticas y simbólicas. No es casualidad que expresiones como "salir del clóset" o "guardar un esqueleto en el clóset" estén profundamente arraigadas en el lenguaje, revelando la dimensión cultural de este elemento del hogar. En el diseño de interiores contemporáneo, esta noción ha adquirido nuevos matices: el clóset puede definir el carácter de un espacio, guiar la circulación, influir en la percepción e incluso moldear la atmósfera de un ambiente.