
Está ocurriendo una rebelión silenciosa en el baño. Atrás quedaron el mármol brillante y las vistosas griferías doradas; la nueva tendencia en el diseño es de una serena confianza. Hoy en día, el lujo es sutil, sensorial y preciso. Celebra la artesanía por sobre la extravagancia y la autenticidad por sobre el espectáculo. El baño, que alguna vez fue el espacio más funcional de la casa, se ha convertido en un lugar donde la materialidad, el tacto y la luz se orquestan para crear una sensación de calma.










