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Arquitectos: Territorio Estudio
- Área: 225 m²
- Año: 2023




El agua es vida. Los animales, las plantas, los hongos y las bacterias dependen de ella: el agua estructura sus células, transporta sus nutrientes y alberga los procesos químicos que los mantienen vivos. Incluso las raras excepciones confirman la regla. Algunas semillas y esporas pueden perder casi toda su agua y entrar en un estado de latencia tan profundo que su metabolismo prácticamente se detiene; sin embargo, es el agua lo que las devuelve a la vida. En el sentido más literal, el agua nos conecta.
No obstante, también nos divide. Cada año, miles de personas abandonan el norte de África en embarcaciones precarias con destino a Lampedusa, en busca de mejores condiciones de vida en Europa; más de 30,000 personas han muerto o desaparecido en el Mediterráneo desde 2014. El agua dibuja fronteras y controla flujos. Antes de que comenzara la guerra contra Irán en febrero de 2026, el el Estrecho de Ormuz transportaba alrededor del 25% del petróleo crudo por vía marítima a nivel mundial, con repercusiones en los precios del combustible que se sintieron mucho más allá del Golfo. El agua también ocupa el centro del debate medioambiental, donde su exceso puede ser tan letal como su escasez. Inundaciones graves azotan cada vez más a los países que menos han contribuido a las emisiones globales, mientras que los mayores contaminadores siguen estando mejor equipados para resistir. Si el agua es vida, también puede significar muerte. En última instancia, el agua es política.


Tras su última edición en 2019, Amman Design Week regresa del 2 al 17 de octubre de 2026, reuniendo a más de 220 diseñadores, diseñadoras y participantes en exposiciones, instalaciones, proyectos de espacio público, charlas, talleres y performances en Jordania. Esta cuarta edición se desarrollará en Ras El Ain, Jabal Al Lweibdeh, Jabal Amman, Iraq Al Amir y, por primera vez, en Aqaba. Fundado en 2016 por Su Majestad la Reina Rania Al Abdullah, el evento vuelve bajo la temática "Acumulaciones" (Accumulations), para explorar cómo los materiales, las memorias, el conocimiento, el trabajo y las prácticas cotidianas se congregan con el tiempo para formar parte de los lugares habitados. Este concepto vincula de manera directa a la edición de 2026 con la propia ciudad.

Xu Tiantian es la directora fundadora de DnA_Design and Architecture, una práctica interdisciplinaria que aborda tanto la dimensión física como la social del entorno habitacional contemporáneo en diversas escalas. Nacida en 1975 en Fujian, China, obtuvo una maestría en Arquitectura en Diseño Urbano de la Graduate School of Design de Harvard y una licenciatura en arquitectura de la Universidad de Tsinghua en Pekín. Su trabajo reciente se centra en la revitalización rural a través de una estrategia que describe como "acupuntura arquitectónica", entendida como intervenciones a pequeña escala y específicas para cada sitio, diseñadas para activar la cultura, la agricultura y el turismo locales. Estas intervenciones, concentradas principalmente en las regiones rurales de China, han sido reconocidas por ONU-Hábitat como un modelo global para la integración urbano-rural. En esta entrevista con Louisiana Channel, reflexiona sobre el rol de el/la arquitecto/a, cuestiona la disciplina misma y el concepto de belleza, explica su metodología de trabajo y enfatiza la dimensión espacial de la naturaleza.

Los proyectos de diseño más innovadores e impactantes surgen de la intersección de diferentes campos. La comunidad de la arquitectura siempre ha tomado prestado de —o se ha inspirado en— otras formas de producción cultural, como el cine, la fotografía, la literatura y el teatro. En la teatralidad de las iglesias barrocas y las secuencias cinematográficas de los museos contemporáneos, los/las arquitectos/as han mirado más allá del propio edificio para comprender cómo el espacio puede dar forma a un relato y construir una experiencia.
La creación de mundos (worldbuilding) da un paso más allá. En lugar de diseñar únicamente la arquitectura de un lugar, exige a los/las arquitectos/as establecer las reglas sociales, narrativas, tecnologías, economías, atmósferas, comportamientos y relaciones que hacen que ese lugar sea creíble. En vez de empezar preguntándose: «¿Cómo debería verse este edificio?», la creación de mundos propone comenzar con: «¿En qué tipo de mundo tendría sentido este edificio?»






¿Qué hace que valga la pena preservar un edificio? La antigüedad es la respuesta más común, pero no siempre la mejor. Un edificio de las décadas de 1950 o 1970 puede tener tanta relevancia histórica como una catedral medieval; simplemente exige un marco de referencia diferente, uno que valore el contexto político, el significado cultural y la innovación arquitectónica por encima del mero paso del tiempo. Esto es especialmente cierto en el caso de la arquitectura moderna en el llamado Sur Global, donde el movimiento adoptó formas de expresión únicas.
Es precisamente este diálogo el que ArchDaily y el World Monuments Fund abren ahora en conjunto. El WMF aporta su experiencia en conservación sobre el terreno en todo el mundo, mientras que ArchDaily ofrece la capacidad editorial para contextualizar ese trabajo y conectarlo con una audiencia global. El objetivo es hacer ambas cosas a la vez: preservar lugares y contar sus historias, moldeando el modo en que se comprende el patrimonio moderno mucho más allá del propio ámbito de la conservación.


La arquitectura esta semana reflexiona sobre cómo los edificios y las ciudades se adaptan a las cambiantes condiciones culturales, sociales y ambientales. Desde la expansión de instituciones consolidadas y la preservación de archivos de arquitectura hasta nuevos enfoques para la vivienda y el uso del espacio doméstico, diversas historias analizan cómo la arquitectura media entre los contextos existentes y las necesidades futuras. Estas interrogantes van más allá de los edificios individuales y abordan el papel del espacio público, la infraestructura, la energía y la memoria colectiva en la configuración del entorno construido. Al mismo tiempo, nuevos proyectos y programas culturales en diversos contextos demuestran cómo la arquitectura puede responder a las historias locales, la transformación urbana y las limitaciones de recursos, al tiempo que establece nuevas relaciones entre los edificios, el paisaje y las comunidades que los habitan.