La India de hoy es un país de 1,400 millones de habitantes que requiere todo tipo de edificaciones imaginables: hospitales, universidades, viviendas y más. Como defensora de la sensibilidad y la practicidad en el diseño destaca Brinda Somaya, una reconocida arquitecta, conservacionista urbana y académica de prestigio internacional, nombrada recientemente miembro honoraria de la generación 2025 de Fellows del American Institute of Architects. Su trabajo demuestra una respuesta minuciosa a los contextos culturales, enriquecida por una comprensión profunda de la funcionalidad, lo que transforma sus proyectos en reliquias modernas. Una trayectoria de cuatro décadas ha consolidado un portafolio que abarca arquitectura, planificación urbana y preservación histórica; un legado en constante desarrollo.
En toda Asia, los andamios de bambú han simbolizado la intersección entre el conocimiento tradicional y la construcción moderna. El perfil urbano de Hong Kong está definido por intrincados andamios de bambú; sin embargo, este oficio ancestral está desapareciendo progresivamente de la región. Por su parte, las ciudades indias siguen utilizando andamios de bambú en obras de construcción por todo el subcontinente, revelando una paradoja distinta.
La reutilización adaptativa se ha convertido en un término de moda en la industria de la arquitectura. Presentada como una solución sostenible y económica al deterioro urbano, esta práctica ha sido adoptada por ciudades que enfrentan las presiones del cambio climático, las limitaciones inmobiliarias y la preservación cultural. Se contrata cada vez más a los/las arquitectos/as para rehabilitar lo antiguo en lugar de construir de nuevo. Dentro de este discurso, crece la inquietud sobre quién tiene la posibilidad de reutilizar y cómo.
El entorno construido de la India ha ganado visibilidad en los últimos años a través de un número creciente de proyectos arquitectónicos y de infraestructura transformadores. Las ciudades y los pueblos crecen a un ritmo cada vez más acelerado año tras año, a pesar de las crecientes preocupaciones en torno a la volatilidad climática y económica. La nación ha demostrado resiliencia al equilibrar la rápida urbanización con la escasez de recursos; una hazaña nada desdeñable. Las prácticas arquitectónicas de la India rara vez se basan únicamente en la novedad; por el contrario, se cimientan en sistemas que han existido durante siglos. A través de Building for Billions de ArchDaily, diversas historias recurrentes han destacado la inteligencia social y la capacidad de adaptación implícitas en estas prácticas, revelando una arquitectura que funciona menos como una forma aislada y más como una infraestructura.
Para quien la visita por primera vez, Mumbai se presenta como un caleidoscopio de sobrecarga sensorial. En el plano arquitectónico, la ciudad peninsular alberga una gran variedad de estilos. Su identidad arquitectónica surge de siglos de intercambio cultural e influencia colonial, pero lo que diferencia esta experiencia de la de otras ciudades históricas es la densidad y la proximidad con la que se producen estas yuxtaposiciones.
En medio de las arterias congestionadas por el tráfico de Los Ángeles, donde los automóviles han dominado las calles durante mucho tiempo, se cuestiona el futuro de la movilidad urbana. Esta reorientación no se centra simplemente en eliminar los automóviles o introducir nuevas tecnologías, sino en concebir la ciudad como un sistema integrado en el que las personas, los lugares y los vehículos coexistan en equilibrio. Los automóviles ya no son el centro incuestionable de la vida urbana; por el contrario, se les aborda como un componente más de una red de transporte multimodal más amplia. Hoy en día, el diseño busca priorizar las necesidades y experiencias humanas por encima de la hegemonía vehicular.
"La plaza pública y la infraestructura cívica son la primera línea de defensa contra este tipo de ataques", proclamó el entonces presidente del Instituto Americano de Arquitectos (AIA), Thomas Vonier. Las décadas transcurridas desde el 11 de septiembre y la violencia armada masiva han presionado a las ciudades, tanto en los Estados Unidos como a nivel global, a reconsiderar el significado de la "seguridad". ¿Se trata de barreras, bolardos y vigilancia? ¿O tiene que ver con la confianza, la visibilidad, la evidencia y la resiliencia? Diversos proyectos confrontan estas interrogantes a distintas escalas para demostrar cómo la arquitectura y el pensamiento forense pueden, de manera colectiva, proteger a las comunidades y la vida cívica.
La India posee un antiguo legado de tradiciones que durante mucho tiempo ha dado forma a la concepción misma y a la creación de sus ciudades. El Vastu Shastra es una de estas tradiciones; más una ciencia que una creencia, se encuentra íntimamente entrelazada con los principios del diseño arquitectónico. Esta práctica sigue estando muy extendida y goza de gran prestigio: el 93% de las viviendas se diseñan para alinearse con los principios del Vastu. A medida que la India se urbaniza a un ritmo sin precedentes —con una proyección de 416 millones de nuevos habitantes urbanos para 2050—, el Vastu Shastra sigue influyendo en miles de millones de decisiones inmobiliarias frente a los desafíos de la vida urbana moderna. ¿Cómo puede evolucionar una ciencia espacial de 8,000 años de antigüedad para guiar el diseño de ciudades que albergan a millones de personas?
India se encuentra en un punto de inflexión decisivo en su evolución urbana. Dado que las Naciones Unidas proyectan que la urbanización alcanzará el 68% para 2050, las regiones metropolitanas del país necesitan adaptarse al aumento demográfico, al tiempo que preservan la equidad y la calidad de vida. Se prevé que la población urbana de la India supere los 600 millones de habitantes para 2030, lo que dirige la atención tanto hacia la densidad urbana como hacia la dispersión de las ciudades. Como actor emergente en el ámbito del desarrollo en altura, el país está reestructurando su relación con el crecimiento urbano mediante una transición de la dispersión horizontal a la expansión vertical.
Ante la migración anual de millones de habitantes hacia las metrópolis, el sur de Asia experimenta niveles asombrosos de desarrollo urbano. Este crecimiento trae consigo prosperidad económica pero también una fuerte presión ecológica, a medida que las selvas de concreto reemplazan a los hábitats naturales. La región, que alberga a países como India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka, Bután, Maldivas y Nepal, se enfrenta al desafío de abordar problemáticas contextuales para equilibrar la urbanización con la sostenibilidad ambiental. Estas negociaciones son sumamente complejas y exigen comprender de manera sistemática los escenarios económicos, sociales y políticos de cada país.
"Los límites de nuestro lenguaje de diseño son los límites de nuestro pensamiento de diseño". La declaración de Patrik Schumacher sugiere sutilmente un cambio en el entorno construido, que va más allá de la mera integración tecnológica para adoptar la inteligencia en los espacios y ciudades que habitamos. El futuro plantea la posibilidad de que los edificios cumplan funciones que trasciendan el albergar la actividad humana, participando activamente en la configuración de la vida urbana.
El mundo moderno está desconectado. Las interacciones en línea dominan la vida cotidiana de las personas en todo el mundo. Este cambio no es solo el resultado del auge de internet, sino también un reflejo crudo de la decadencia de los espacios públicos, en particular de los terceros lugares. Los terceros lugares, que alguna vez fueron esenciales para fomentar la comunidad y la cohesión social, han evolucionado drásticamente en las últimas décadas. En el paisaje comercializado actual, estos espacios enfrentan numerosas demandas tanto de los/as usuarios/as como de los/as diseñadores/as, lo que exige reconsiderar su accesibilidad y propósito.
En la medicina tradicional china, la acupuntura funciona a través de agujas colocadas estratégicamente que activan la curación en todo el cuerpo. El concepto del urbanista Jaime Lerner sobre intervenciones arquitectónicas focalizadas tiene éxito tanto en China como en países vecinos de Asia, donde las localidades se revitalizan mediante intervenciones sencillas. Las bibliotecas, específicamente, están impulsando una transformación social, cultural y económica en el continente.
Kampung Admiralty / Ramboll Studio Dreiseitl + WOHA. Imagen cortesía de WOHA
Las verdes visiones urbanas de Ebenezer Howard se han extendido hacia el este, mucho más allá de sus raíces británicas. A principios del siglo XX, el urbanismo adoptó el movimiento de la ciudad jardín como un baluarte del buen diseño, en respuesta a la urbanización industrial de Occidente. Al poco tiempo, las ciudades asiáticas concibieron sus propios arquetipos, lidiando con las limitaciones locales de clima y densidad. Desde los experimentos de la época colonial hasta los megaproyectos contemporáneos, el diseño y el desarrollo urbano han adoptado y reinventado la visión de Howard bien entrado el siglo XXI.
Los edificios son físicos, estáticos y permanentes. Imaginarlos de otro modo suele exigir una gran dosis de creatividad. La industria ha operado bajo esta estrecha asociación entre estructura y permanencia, limitando de manera inconsciente las perspectivas sobre el ciclo de vida de las edificaciones. Las innovaciones en los materiales de construcción han abierto caminos para el diseño circular que desafían la antigua idea de que los edificios deben perdurar indefinidamente. Los nuevos enfoques promueven una arquitectura que fluctúa al ritmo de la naturaleza.
Desde nuevos métodos de ejecución para la reutilización adaptativa y estructuras de madera laminada hasta la fabricación digital, la nueva investigación busca proporcionar orientación sobre métodos y tecnologías de construcción emergentes.. Imagen cortesía de Perkins&Will
La innovación adopta múltiples formas y expresiones. Se proyecta que el año 2025 sea testigo de continuos avances en las áreas de inteligencia artificial, sustentabilidad y biotecnología. Estos avances suelen surgir de la experimentación en industrias como la tecnológica y la de la salud, donde las empresas cuentan con sólidos equipos de investigación y desarrollo, además de presupuestos significativos. Esto les permite desarrollar nuevos productos y servicios que responden a las necesidades cambiantes de la sociedad.
En un mundo que enfrenta desafíos complejos, la innovación en la arquitectura desempeña un papel distintivo. A diferencia de las industrias impulsadas por ciclos rápidos de innovación, la arquitectura debe equilibrar la creatividad con soluciones prácticas profundamente arraigadas en la experiencia humana. ¿Qué se necesitará para que la industria de la arquitectura aproveche plenamente su potencial al definir el futuro de nuestro entorno construido?
En los distritos históricos, desde Praga hasta París, ha comenzado una cuenta regresiva: los años que faltan para que innumerables tesoros arquitectónicos pierdan, literalmente, todo su valor. No por la lenta erosión del tiempo ni por los cambios erráticos del gusto cultural, sino por la inevitable matemática de la química atmosférica. En UrbanDecarbonisation: Destranding Cities for a Post-fossil Future, Paolo Cresci, Francesca Galeazzi y Aurel von Richthofen introducen el concepto de "desvalorización de activos por carbono" (carbon stranding), un escenario en el que los edificios dejan de ser viables financieramente debido al endurecimiento de las normativas de emisiones. Esto amenaza con extinguir económicamente distritos patrimoniales enteros antes de que alcancen su centenario.
Al erigirse sobre las ciudades globales, el rascacielos moderno ha sido durante mucho tiempo un símbolo de crecimiento económico y deterioro ambiental. Durante años, han sido señalados por ambientalistas como consumidores descontrolados de energía. Ante este panorama, el/la arquitecto/a malasio/a Kenneth Yeang reconoció que el rascacielos es una necesidad en las urbes contemporáneas y adoptó un enfoque pragmático para ecologizar una tipología constructiva que, de otro modo, resultaría insostenible. Los rascacielos bioclimáticos de Yeang combinan la viabilidad económica del espacio con la sostenibilidad y una mejor calidad de vida.