Científicamente, el vidrio se define como un sólido amorfo, lo que significa que sus átomos no están dispuestos en una estructura cristalina regular. De ahí que este material se describa a menudo como un "líquido congelado en el tiempo". Esta configuración estructural explica una de sus cualidades más distintivas: la transparencia. Al carecer de una red cristalina capaz de dispersar la luz, la radiación atraviesa el material con muy poca interferencia. A pesar de su aparente fragilidad, esta misma estructura permite que el vidrio alcance un desempeño mecánico notable. Mediante procesos industriales como el templado, el laminado y la aplicación de revestimientos especializados, el material puede lograr altos niveles de resistencia, seguridad y eficiencia ambiental.
La historia de la arquitectura de las ciudades norteamericanas en el siglo XX suele caracterizarse por la búsqueda de la renovación urbana. En los Estados Unidos, Boston, Portland y San Francisco son solo algunos ejemplos de cómo los gobiernos municipales priorizaron la infraestructura vial de alta velocidad por encima del tejido urbano existente. En Canadá, Montreal habría seguido esta misma trayectoria de no haber sido por la intervención de diversas figuras a lo largo de su historia, entre las que destaca especialmente Blanche Lemco van Ginkel (1923–2022). Esta planificadora y arquitecta formada en Harvard, junto con su esposo Sandy Van Ginkel, abogó por la preservación del patrimonio urbano al mismo tiempo que aplicaba los principios de la infraestructura modernista.
Representación artística del sobrevuelo lunar de Orion. Imagen vía NASA bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0
Corría julio de 1969 y los habitantes del planeta Tierra estaban a punto de presenciar un momento histórico para la humanidad: la primera vez que un ser humano pisaba la superficie de la Luna a bordo de la misión Apolo 11. Tras este acontecimiento, la NASA alunizó cinco veces más en la superficie lunar, siendo la última de ellas la de la misión Apolo 17 en 1972. Desde entonces, la humanidad no había intentado regresar a la Luna hasta este año, 2026, cuando se lanzará la nave espacial Orion como parte de la misión Artemis II. Programada para despegar entre febrero y abril de 2026, Orion todavía no llevará personas a la superficie lunar; en su lugar, realizará un sobrevuelo para probar el software y los sistemas. Esto sentará las bases para un alunizaje tripulado real en el polo sur de la Luna como parte de Artemis III en algún momento entre 2027 y 2028, lo que eventualmente abrirá una era completamente nueva en el diseño arquitectónico extraterrestre.
Preservar edificios históricos exige responder simultáneamente a demandas técnicas, ambientales y normativas, manteniendo al mismo tiempo la continuidad material, cultural y simbólica de lo preexistente. A medida que se consolida la idea de que el edificio más sostenible es el que ya está en pie, y de que la preservación también involucra saberes constructivos, tradiciones materiales y los tejidos sociales de los que surgieron, estos mismos edificios se enfrentan a parámetros contemporáneos cada vez más rigurosos. La eficiencia energética, la seguridad, la reducción de emisiones de carbono y el cumplimiento normativo se han convertido en referencias ineludibles, situando a la arquitectura ante una tensión central: cómo actualizar lo construido sin romper la continuidad que sustenta su valor patrimonial.
Porous City / MVRDV and The Why Factory. Imagen cortesía de Frans Parthesius, MVRDV and The Why Factory
Este artículo es parte de nuestra nueva sección de Opinión, un formato para ensayos argumentativos sobre las preguntas críticas que definen nuestro campo.
Cada época de la arquitectura ha estado definida por sus instrumentos. El compás, el tablero de dibujo, la cámara y la computadora han alterado la manera en que se piensa y se produce en la arquitectura. Sin embargo, el momento actual se percibe cualitativamente distinto. A medida que la inteligencia artificial y los sistemas generativos se integran en los flujos de trabajo cotidianos, las herramientas dejan de ser extensiones pasivas de la mano del/de la arquitecto/a y comienzan a operar como agentes semiautónomos. Proponen, optimizan y simulan, produciendo resultados que, en ocasiones, escapan a la total previsión de sus creadores/as.
Hace dieciocho años, dos estudiantes de arquitectura decidieron que tenían un proyecto que valía la pena desarrollar. No se trataba de una estructura construida, sino de un proyecto digital que terminó revolucionando la forma en que las personas de todo el mundo consumen contenido de arquitectura. Así fue como se fundó ArchDaily, una visión que sigue guiando nuestro trabajo hasta el día de hoy. El futuro de la arquitectura se moldea continuamente en las aulas, talleres y estudios de todo el mundo, y queremos seguir apoyando a los y las estudiantes que participan activamente en esta evolución. Reconocer la creatividad y la visión de los y las estudiantes que están redefiniendo el discurso arquitectónico a nivel global es lo que nos llevó a crear los Student Project Awards.
Nos complace presentar los proyectos preseleccionados para esta primera edición de los ArchDaily Student Project Awards. Tras recibir cientos de propuestas de todo el mundo, nuestro equipo interno de arquitectos/as y editores/as examinó minuciosamente cada postulación hasta seleccionar un total de 104 proyectos preseleccionados. Los y las estudiantes participantes reflejan la diversidad del propio panorama arquitectónico, con propuestas provenientes de todos los continentes, todos los niveles de estudio y en una gran variedad de escalas y tipologías.
https://www.archdaily.cl/es/1093248/explora-la-lista-larga-de-los-premios-de-proyectos-estudiantiles-de-archdailyDaniela Porto
En la periferia de la mayoría de las ciudades, más allá de las autopistas de circunvalación y los distribuidores viales, está cobrando forma un tipo de arquitectura diferente. No está diseñada para ser vista, visitada o recordada. No congrega personas; mueve objetos. En su interior, miles de paquetes viajan de manera continua: se clasifican, elevan, escanean y despachan con mínimas interrupciones. Estos edificios rara vez entran en el discurso arquitectónico; sin embargo, se encuentran entre los espacios más trascendentales de nuestro tiempo. La tipología que define al siglo XXI es, cada vez más, el almacén.
La escala de esta transformación es difícil de asimilar porque se despliega horizontalmente, a lo largo de territorios en lugar de perfiles urbanos. La superficie global de almacenamiento ahora supera las decenas de miles de millones de pies cuadrados, expandiéndose rápidamente a la par del auge del comercio electrónico. Durante la pandemia de COVID-19, la demanda de infraestructura logística se aceleró varios años, comprimiendo el crecimiento futuro en un presente que ya de por sí estaba bajo presión. En India, el sector del almacenamiento sigue creciendo a tasas de dos dígitos, reconfigurando el suelo periurbano en corredores de almacenamiento y distribución. La logística ya no es un sistema de fondo; es una condición territorial.
Como derecho humano fundamental, la inclusión exige que todas las personas —independientemente de su origen, capacidad o circunstancia— sean reconocidas y respetadas, con un acceso equitativo a los mismos recursos y oportunidades. Para muchas personas con discapacidad y sus cuidadores/as, los baños accesibles siguen sin ofrecer lo más indispensable: un espacio seguro, privado y digno para el cambio asistido. Aunque muchas instalaciones cumplen con las normas de accesibilidad de la ADA y del ICC, la distribución de los baños convencionales no suele adaptarse a las personas usuarias que necesitan más espacio, tiempo y apoyo de sus asistentes o cuidadores/as. Esta brecha ha impulsado la adopción de cambiadores para personas adultas, instalaciones que amplían la accesibilidad más allá de los requisitos convencionales de los baños y responden a necesidades que el equipamiento estándar no puede resolver.
Tras dos emocionantes semanas de nominaciones, los lectores y las lectoras de ArchDaily han evaluado 455 proyectos y seleccionado a los 15 finalistas para el premio Building of the Year Award China. Arquitectos, arquitectas y entusiastas participaron en el proceso de nominación, eligiendo obras que ejemplifican lo que significa impulsar los límites de la arquitectura. Estas obras finalistas no solo han sido las más inspiradoras para la comunidad de ArchDaily, sino que también revelan las tendencias crecientes de la arquitectura china.
Entre los 15 finalistas del premio China Building of the Year Award 2026, se hace evidente un cambio gradual de enfoque: desde los edificios públicos de gran escala hacia la revitalización rural, los espacios públicos comunitarios, la exploración de nuevas tipologías escolares y los espacios interiores a pequeña escala. Las personas están prestando mayor atención a sus necesidades individuales y experiencias de vida, así como a los entornos que las rodean. Asimismo, se puede observar cómo diferentes firmas responden a las demandas de las ciudades y de los usuarios y las usuarias en este período de transformación para el sector inmobiliario.
Antes de presentar los proyectos preseleccionados, queremos destacar los valores que rigen este proceso de premiación. Como la plataforma de arquitectura más grande del mundo, somos plenamente conscientes de nuestra responsabilidad con la profesión y con el avance de la disciplina. Dado que nuestra misión está directamente vinculada con la arquitectura del futuro —inspirar y educar a las personas que diseñarán el tejido urbano del mañana—, la confianza que nuestros lectores y lectoras depositan en nosotros para reflejar las tendencias arquitectónicas de todo el mundo plantea desafíos que asumimos con entusiasmo. Los premios Building of the Year Awards, de votación democrática y centrados en los usuarios y las usuarias, constituyen uno de los pilares fundamentales de nuestra respuesta a estos retos, con el propósito de derribar jerarquías establecidas y barreras geográficas. A continuación, presentamos los 15 finalistas del China Building of the Year Award 2026. El período de votación estará abierto desde el 8 de abril hasta el 15 de abril de 2026 a las 11:59 PM (hora de Beijing). Los ganadores definitivos se anunciarán el 16 de abril de 2026. Haz clic aquí para conocer los detalles y saber cómo votar.
El primer episodio de la serie de podcasts Room For Dreams, producido en colaboración con INDX|GLOBAL, presenta un interesante panel de discusión centrado en materializar el futuro a través de la perspectiva de la arquitectura y el diseño de la India. Grabada en vivo en la Semana del Diseño de Milán 2026 y moderada por Claire Broadka de designboom, la conversación reúne a tres profesionales visionarios de la arquitectura: Rachna Agarwal, custodia de Studio IAAD y Zoera; Vaibhav Dimri, socio fundador de Anagram Architects; y Dinesh Panwar de Urbanscape Architects.
Anan Alsama diseñado por Fatimah Alabid, Masud Alzunaifer y Maha Alesawi. Imagen cortesía de Mujassam Watan
En la ciudad, la estética no se mide por la altura de las torres ni por el ancho de las vías, sino por su capacidad para evocar significados dentro del espacio. Desde este enfoque, la iniciativa Mujassam Watan surge como algo más que un mero esfuerzo artístico. Representa un intento deliberado de redefinir la relación entre las personas y el lugar, entre la memoria material y la identidad imaginada. En la ciudad de Khobar, en el Reino de Arabia Saudita —donde la modernidad urbana se cruza con una rápida transformación social—, esta iniciativa plantea la siguiente pregunta: ¿cómo puede una escultura convertirse en un texto abierto, que no solo se lea visualmente sino que se experimente a nivel sensible?
El territorio de Ecuador abarca una notable diversidad de paisajes, que van desde la Costa del Pacífico hasta las cumbres de los Andes, la vasta extensión de la selva amazónica y las volcánicas islas Galápagos. Cada región del país presenta características distintivas que se reflejan en sus diversos contextos ambientales, culturales y sociales. Si bien la arquitectura latinoamericana tiene sus raíces en ricas tradiciones ancestrales, técnicas constructivas nativas y materiales locales, la arquitectura ecuatoriana contemporánea expresa una identidad en evolución que fusiona estos elementos con las exigencias actuales. La tradición y la innovación, los recursos locales y las técnicas modernas, junto con la responsabilidad social y la estética, interactúan con el entorno natural, las condiciones urbanas y los contextos sociales.
¿Qué aportan los materiales ligeros al espacio público bajo un principio de diseño ético, ecológico y no extractivo? Diversas texturas textiles ofrecen un punto de partida al situarse más cerca del cuerpo que los materiales estructurales pesados y convencionales. Gracias a su flexibilidad y capacidad de respuesta, permiten configurar un tipo de envolvente blanda en lugar de un límite fijo en el espacio arquitectónico. Al reaccionar ante los más mínimos estímulos ambientales, el tejido introduce un movimiento continuo en el espacio. Asimismo, al superponerse o ensamblarse, genera gradaciones de densidad, profundidad y confinamiento, mientras que las recientes tecnologías innovadoras de fabricación amplían las posibilidades de su forma y durabilidad estructural.
Los materiales semitransparentes, por su parte, median las condiciones de permeabilidad visual y la experiencia corporal del espacio. Al transmitir y filtrar la luz, desdibujan las divisiones claras entre interior y exterior, lleno y vacío, creando umbrales que no están del todo abiertos ni cerrados por completo, sino en constante negociación. Así, reinterpretar la estructura en el espacio urbano mediante la ligereza, la translucidez y la suavidad abre paso a modos alternativos de percepción espacial y de interacción corporal.
En el Salone del Mobile 2026, MARA presentó su última colección dentro de un stand diseñado por el arquitecto y diseñador italiano Ferruccio Laviani. Concebida como una microabstracción de una arena, la instalación situó al público visitante en el centro de una composición espacial ascendente, donde los productos más recientes de la marca se exhibían en gradas escalonadas.
La propuesta se inspiró en la idea del teatro griego como un espacio de encuentro, intercambio y observación colectiva. El stand planteaba una suerte de paisaje arquitectónico en el que las personas podían sentarse, transitar por el espacio, observar los objetos desde diferentes ángulos e interactuar con la marca de una manera más directa y experiencial.
Ubicado a orillas del río Sava en Belgrado, Serbia, el terreno de una antigua fábrica de cemento se convirtió en el punto de partida para la 21.ª edición del Concurso para Estudiantes de Arquitectura de Saint-Gobain. El certamen, organizado en colaboración con el World Green Building Council, OneClick LCA, la Ciudad de Belgrado, el Academic Yachting Club Belgrade, el Serbia Green Building Council y la Green & Blue Corridors Association, invitó a los y las estudiantes a imaginar un nuevo Centro de Deportes y Recreación capaz de transformar una ribera industrial en un destino público activo durante todo el año. Más de 200 universidades de 34 países participaron en esta 21.a edición del Concurso para Estudiantes de Arquitectura.
Studio NEiDA opera en la intersección de la práctica arquitectónica, la investigación y el trabajo curatorial, con un enfoque constante en cómo los edificios surgen de las condiciones materiales y culturales de un lugar. En lugar de tratar la materialidad como un lenguaje de acabado, el estudio la define como el inicio de una narrativa arquitectónica: a partir de lo disponible a nivel local, analizan qué saber artesanal existe en el territorio y cómo esos recursos y habilidades sitúan al proyecto dentro de un linaje arquitectónico. Este enfoque pone en primer plano las limitaciones y posibilidades como fuerzas productivas, posicionando el diseño como un proceso iterativo que alinea la intención espacial con las realidades de la cultura constructiva y la inteligencia vernácula.
A lo largo de su obra, los intereses de NEiDA van más allá de la forma para adentrarse en los contextos sociopolíticos y climáticos que definen cómo se construye y se habita la arquitectura. El estudio enfatiza el aprendizaje a partir de prácticas constructivas sin autoría, vernáculas e informales como un modo de establecer una gramática común para la intervención; asimismo, describen la continuidad entre el interior y el exterior no como una preferencia estilística, sino como una respuesta a la vida local y a las lógicas de ventilación, donde los espacios al aire libre pueden estar tan definidos espacialmente y ser tan centrales programáticamente como los interiores. La colaboración, bajo este esquema, no es un elemento secundario: el estudio destaca el intercambio en obra con los/las artesanos/as y constructores/as como una metodología fundamental, donde los proyectos evolucionan a través de la inteligencia colectiva y una comunicación adaptativa.
La construcción industrializada reduce drásticamente los residuos de obra y garantiza un montaje de precisión, pero la sostenibilidad a largo plazo depende de la durabilidad de la envolvente del edificio aplicada en fábrica.. Imagen cortesía de Terraco
El espacio público suele diseñarse en torno a una idea estrecha de cómo las personas se mueven, interactúan y responden a su entorno. ParkTEA parte de una postura diferente: la ciudad también puede dar cabida a quienes experimentan el espacio a través de diferentes condiciones sensoriales y sociales.
Desarrollado por Ignacio Martínez Pardo en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), el proyecto fue concebido dentro del programa de Trabajo de Fin de Máster (Habilitante) durante el curso académico 2024-2025, bajo la tutoría de Héctor Fernández Elorza, Jesús Aparicio, Carlos García Fernández y Jaime Daroca Guerrero. Reconocido como uno de los ganadores de la primera edición de los ArchDaily Student Project Awards, ParkTEA aborda el tema de la coexistencia a través de una propuesta que integra el cuidado, la infraestructura y la vida urbana.
Las ciudades de todo el mundo comparten un objetivo común: volverse más saludables y verdes, con el respaldo de una infraestructura cívica que restaure los ecosistemas y fortalezca la vida pública. La gran pregunta es cómo lograrlo. Los objetivos climáticos globales, los códigos de edificación locales y las normativas municipales orientan cada vez más a quienes diseñan y planifican hacia mejores decisiones. Sin embargo, muchas ciudades aún luchan por traducir estos marcos de referencia en confort cotidiano a nivel de calle y en una protección ecológica a largo plazo. ¿Qué sucedería si la ciudad ya no fuera tratada como una urbe tradicional, sino como un parque nacional?
Los parques nacionales operan mediante sistemas de protección que abordan el territorio como una red de relaciones ecológicas, y no como una simple colección de sitios aislados. Establecen una base común para lo que debe preservarse, mantenerse y hacerse accesible a lo largo del tiempo. Al aplicar esta lógica al entorno urbano, el éxito del modelo puede inspirar orgullo y un sentido de responsabilidad compartida entre los/las diseñadores/as, los/las formuladores/as de políticas y los/las residentes, fomentando un compromiso colectivo con la salud, el hábitat y la infraestructura cívica.
Emplazada en el rompeolas exterior del Puerto de Cap-d'Ail, junto a Mónaco, la Beach House ocupa un umbral entre la tierra y el mar. Rodeado de agua y embarcaciones amarradas, el edificio entabla un estrecho diálogo con el puerto, expuesto a las variaciones de la luz, los reflejos y la atmósfera del Mediterráneo. En este entorno, la casa se percibe casi como una embarcación más amarrada junto al muro del puerto.
Sin embargo, cuando Dave Rowles comenzó a trabajar en el diseño, la residencia presentaba muy poco de este carácter en su interior. La antigua vivienda unifamiliar había sido desmantelada casi por completo, quedando reducida a una estructura de concreto expuesto. En consecuencia, la renovación comenzó con una pregunta fundamental: ¿cómo puede un interior capturar las cualidades de su entorno? En lugar de competir con el imponente contexto marítimo, el diseño se centró en crear un espacio sereno y guiado por la materialidad, que enmarca y amplifica la belleza y la experiencia del paisaje circundante mediante detalles de roble, cedro, mármol y acero inoxidable. En colaboración con barth, firma especializada en carpintería y acabados de interiores, Rowles transformó la estructura de concreto en un espacio cohesivo, donde los materiales naturales, la luz y los detalles refinados definen tanto los ambientes interiores como los exteriores.
Ha comenzado un nuevo año y, con él, una nueva edición de los Premios ArchDaily Building of the Year. Durante 17 años, les hemos entregado las riendas a ustedes, nuestros/as lectores/as, para elegir los mejores proyectos de arquitectura del año, y su respuesta siempre ha estado a la altura. Con una selección completamente nueva de más de 3,000 proyectos de todo el mundo, ha llegado el momento de perderse en nuestra biblioteca de proyectos y comenzar a hacer su selección.
Desde una pequeña biblioteca en la zona rural de Myanmar, galardonada en la primera edición del Building of the Year en 2009, hasta una innovadora planta de valorización energética de residuos en 2025, los proyectos ganadores de estos premios siempre han resultado sorprendentes, inspiradores y, sobre todo, un reflejo del panorama arquitectónico actual. Cualquier persona puede registrarse para obtener una cuenta gratuita de ArchDaily y votar. Por ello, les invitamos a explorar el catálogo de proyectos publicados en 2025 —todos ellos elegibles para participar en una o más de las 15 categorías disponibles— para elegir a sus favoritos.
https://www.archdaily.cl/es/1093345/los-premios-archdaily-building-of-the-year-2026-ya-estan-abiertosDaniela Porto
Culinary Health Fund . Imagen cortesía de Longboard
Antes de comprender racionalmente un espacio, lo percibimos de manera sensorial. La luz, la proporción, la textura, el color y la materialidad influyen en cómo el cuerpo interpreta un entorno, determinando si se siente acogedor, frío, íntimo o impersonal. Los elementos visuales y cromáticos pueden afectar directamente la percepción de la profundidad, la atmósfera y la escala dentro de los interiores, particularmente en edificios contemporáneos caracterizados por grandes luces y superficies continuas. Entre los elementos arquitectónicos que dan forma a esta experiencia, el cielo raso suele ser uno de los más subestimados, a pesar de su profunda influencia en cómo se percibe y se habita el espacio.
Refugio de autobuses / Pearce Brinkley Cease + Lee . Imagen cortesía de JWest Productions
El futuro de los nodos de transporte en los Estados Unidos no estará definido por icónicas terminales de aeropuertos metropolitanos ni por monumentales estaciones centrales de tren. Las comunidades rurales albergan la mayor parte de la red de carreteras del país, concentran casi la mitad de las millas recorridas por camiones de carga y generan dos tercios del transporte ferroviario de mercancías. Esta realidad posiciona a los nodos de transporte rural como puntos de acceso regional y centros de distribución vitales que moldean la movilidad nacional al margen de los modelos de expansión urbana.
Durante la mayor parte de la historia humana, la noche llegaba como una certeza planetaria. La oscuridad se extendía sobre los paisajes y el cielo revelaba miles de estrellas. Hoy en día, ese cielo está desapareciendo. La luz artificial se proyecta hacia arriba desde las ciudades, dispersándose por la atmósfera y transformando la noche en una bruma permanente. Investigaciones que mapean el brillo global del cielo muestran que más del 80 por ciento de la humanidad vive hoy bajo cielos con contaminación lumínica, y la Vía Láctea ha desaparecido de la vista de más de un tercio de la población mundial. La pérdida de los cielos oscuros suele debatirse en el ámbito de la astronomía; sin embargo, las causas de este cambio están profundamente arraigadas en el entorno construido. Los edificios emiten luz, la reflejan a través de fachadas de vidrio y extienden la iluminación mucho más allá de sus muros. En la tecnosfera —el vasto sistema de infraestructuras y materiales que la humanidad ha construido—, la arquitectura moldea actualmente tanto el espacio físico como las condiciones sensoriales que lo rodean.