
Un collage de materiales entre los troncos de innumerables abedules del paisaje finlandés, la Villa Mairea, construida por Alvar Aalto en 1939, es una obra residencial emblemática que marca la transición de la arquitectura tradicional a la moderna. Concebida como casa de huéspedes y refugio rural para Harry y Maire Gullichsen, Aalto recibió total libertad para experimentar con sus ideas y estilos, algo que resulta evidente al estudiar esta residencia, extrañamente cohesiva.































