
Al pensar en Argentina, es común imaginar hitos urbanos como el Obelisco de Buenos Aires. Sin embargo, el país abarca más de 2,780,400 km², lo que lo convierte en uno de los más grandes de Sudamérica y en el hogar de una gran diversidad de paisajes y realidades que a menudo pasan desapercibidas. En particular, la provincia de Jujuy, en el norte de Argentina, se encuentra dentro del Triángulo del Litio: una región de gran altitud compartida con Bolivia y Chile que concentra aproximadamente el 54% de las reservas mundiales de este mineral. En este territorio se ubica el Salar de Olaroz, un sitio donde hoy convergen dos dinámicas opuestas: la expansión de la extracción industrial de litio y la preservación de la cultura y las tierras ancestrales habitadas por las comunidades kolla y atacama, lo que genera un conflicto entre la extracción industrial de gran escala y las prácticas agrarias tradicionales de bajo impacto.
Ante esta problemática, uno de los equipos ganadores de los ArchDaily Student Project Awards, integrado por Ezequiel Lopez, Maria Victoria Echegaray y Agustina Durandez, decidió profundizar en el asunto. El proyecto se desarrolló en el marco de su trabajo de tesis para la carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba. Su propuesta surge del interés por vincularse con territorios que suelen quedar al margen del discurso arquitectónico, utilizando la instancia de tesis como una oportunidad para realizar una investigación rigurosa y sostenida. De este modo, lograron formular respuestas de diseño informadas, firmemente arraigadas en las realidades territoriales y socioeconómicas del lugar. Al rechazar la postura binaria entre extracción y preservación, el proyecto aborda el territorio como un sistema donde ambas lógicas pueden coexistir a través de una mediación espacial y técnica.







