Oslo, Noruega. Foto de Collection Maykova, vía Shutterstock
Oslo es la capital de Noruega, además de su ciudad más grande, y funciona como el centro político, económico y cultural del país. Ubicada al fondo del fiordo de Oslo y rodeada de colinas boscosas, alberga a cerca de 700.000 personas en el área urbana, con más de un millón de habitantes en su área metropolitana. Fundada hace aproximadamente mil años, Oslo tiene una larga historia como puesto comercial y sede administrativa. Sin embargo, gran parte de su carácter moderno se configuró después de que un gran incendio en el siglo XVII llevara a una reconstrucción total bajo el dominio danés, época en la que fue rebautizada temporalmente como Christiania. Hoy en día, se sitúa de manera constante entre las ciudades con mejor calidad de vida del mundo, valorada por su equilibrio entre el dinamismo urbano y el fácil acceso a la naturaleza.
Puerta de seguridad pivotante Di.Big. Imagen cortesía de Porte Blindate
¿Qué transforma un espacio habitable en un hogar? Más allá de la propiedad o el refugio, el hogar está ligado a una sensación de certeza más silenciosa: la convicción de que uno puede retirarse, descansar y alejarse momentáneamente de la imprevisibilidad del mundo. El hogar es el escenario donde se acumulan las rutinas, los recuerdos se asientan en los espacios y objetos, y la identidad personal toma forma física a través del habitar y los rituales cotidianos. Sin embargo, este sentido de pertenencia depende de otra condición que suele pasar desapercibida hasta que se ve alterada: la seguridad. Sentirse "en casa" implica una condición de confort y estabilidad. Cuando los entornos domésticos no logran ofrecer esto, los espacios diseñados para el descanso se convierten en fuentes de inquietud, afectando sutilmente las rutinas y el bienestar.
Las arquitectas franco-marroquíes y hermanas gemelas Salwa y Selma Mikoü han desarrollado una práctica que reúne arquitectura, ingeniería, artesanía y memoria cultural. Fundadoras de la firma parisina Mikoü Architecture, las hermanas se basan en sus diferentes enfoques del diseño, así como en su experiencia de haber crecido entre Marruecos y Francia. En una entrevista reciente con Louisiana Channel, conversan sobre la influencia de la arquitectura marroquí en su obra, su proceso de colaboración y su interés por poner las tecnologías de construcción contemporáneas en diálogo con las tradiciones artesanales.
El Praemium Imperiale es un premio mundial de arte que reconoce logros excepcionales en arquitectura, pintura, escultura, música y teatro o cine. El galardón es otorgado anualmente desde 1988 por la Asociación de Arte de Japón, con una única posposición en 2020 debido a la pandemia de COVID-19. Entre los galardonados de ediciones anteriores se encuentran el arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura, el arquitecto y humanitario japonés Shigeru Ban y el arquitecto burkinés-alemán Francis Kéré, reconocidos por la asociación como profesionales que "trascienden las fronteras nacionales y étnicas, encarnando la cultura y las artes de nuestro tiempo". Este año, la distinción en la categoría de arquitectura corresponde al arquitecto polaco-estadounidense Daniel Libeskind, cofundador de Studio Libeskind, conocido por el diseño del Museo Judío de Berlín y el Plan Maestro del World Trade Center en la ciudad de Nueva York.
A lo largo de la historia de la arquitectura, el círculo ha estado asociado a múltiples significados: desde la geometría cósmica de los templos antiguos y el óculo de las construcciones clásicas hasta los rosetones de las catedrales góticas y los ojos de buey de los barcos. No obstante, en el siglo XX, el círculo adquirió un nuevo sentido cultural. A medida que la aviación, la exploración espacial y la innovación tecnológica transformaban la forma en que la sociedad imaginaba el futuro, las formas circulares comenzaron a evocar máquinas, naves espaciales, cápsulas e incluso nuevas formas de habitar.