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Arquitectos: STUDIO MAKS
- Área: 1500 m²
- Año: 2026
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Proveedores: Guardian Glass, Sika, Schueco, Zumtobel


¿Qué ocurre cuando se le pide a la arquitectura crear un espacio sin límites? Los centros de convenciones, estadios, fábricas y centros logísticos parten del mismo desafío arquitectónico: generar interiores amplios y continuos que puedan albergar el movimiento, la visibilidad y la flexibilidad de uso. A mayor luz, mayores son las exigencias estructurales y, con ello, las posibilidades de la arquitectura.
La arquitectura de grandes luces no es una ambición reciente. Durante siglos, los/las arquitectos/as han buscado formas de cerrar grandes espacios públicos, desde la cúpula monumental del Panteón hasta las salas de hierro y vidrio del Palacio de Cristal de Londres. Cada avance amplió las posibilidades de la arquitectura, reemplazando muros más gruesos y sistemas estructurales más densos por métodos más ligeros y eficientes para salvar distancias. Hoy en día, el acero continúa esa evolución, haciendo posible cubrir luces que serían difíciles de lograr con sistemas estructurales convencionales, al tiempo que mantiene los grandes espacios públicos abiertos, flexibles y adaptables. La alta relación resistencia-peso del acero permite salvar mayores luces con menos columnas y sistemas estructurales más ligeros, mientras que los componentes prefabricados simplifican la construcción y reducen los trabajos en obra.

La 8.ª Bienal de Arquitectura de Tallin (TAB 2026) sitúa la pregunta "¿Cuánto?" en el centro de su programa, examinando cómo el costo, la escasez y las limitaciones moldean la producción arquitectónica. Con la curaduría de Kertu Johanna Jõeste, Siim Tanel Tõnisson y Ra Martin Puhkan de Stuudio TÄNA, junto con Mark Aleksander Fischer y Mira Samonig, la bienal se lleva a cabo en Tallin hasta el 30 de noviembre de 2026. Su exposición principal se alberga en Linnahall, el monumental complejo frente al mar construido para los Juegos Olímpicos de Verano de 1980, mientras que las exposiciones, instalaciones, debates y otros eventos se extienden a sedes como el Museo de Arquitectura de Estonia, la Academia de Artes de Estonia y el EKKM.


En el Día Internacional de la Democracia, este año las Naciones Unidas retoman una idea tradicional dentro del concepto: la amplia participación ciudadana en la toma de decisiones gubernamentales. En esta ocasión, el organismo internacional invita a reflexionar sobre cómo la participación y la inclusión de voces diversas en las decisiones de gobierno pueden ayudar a construir una sociedad más equitativa. Desde una perspectiva espacial, la reflexión sobre la democracia puede ir más allá de este enfoque vertical y, en su lugar, entenderse a través del encuentro. ¿Qué significa que un espacio sea democrático? ¿Cómo puede la arquitectura contribuir a alcanzar los principios históricamente asociados con la democracia? En el contexto actual de crisis en los sistemas de organización política a nivel mundial, este día sirve como plataforma para cuestionar la individualización y el autoritarismo a través de las herramientas socioespaciales que tenemos a nuestro alcance.

Lagos es una ciudad moldeada por el tiempo, la interacción humana, las fuerzas de la naturaleza y su relación cambiante y, a veces, conflictiva con estos tres elementos. No hay lugar donde esto resulte más evidente que cuando llega la lluvia.
Eko se asienta sobre una llanura aluvial. Su condición geográfica es anterior a la propia ciudad, remontándose a una época previa al trazado de la primera calle o a la delimitación de la primera frontera. Los sistemas de drenaje y los desarrollos inmobiliarios que paulatinamente se han convertido en frentes marítimos privatizados están construidos sobre un paisaje que, en su esencia, siempre ha estado en continuo diálogo con el agua. La inundación no es una anomalía; es el territorio que insiste en entablar un diálogo destinado a repetirse.







¿Qué sucede con una casa cuando la vida para la que fue diseñada llega a su fin? En el caso de la Casa sobre el Arroyo, la respuesta se fue gestando de manera gradual a medida que la obra cambió de uso, de propiedad y de estado de conservación a lo largo de casi ocho décadas. Aun frente a estas transformaciones, la estructura, la circulación y la relación con el sitio mantuvieron un papel central en la manera de entender la vivienda y, finalmente, de restaurarla.
Diseñada a partir de 1943 por Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge de Williams para el padre de Amancio, Alberto Williams, la Casa sobre el Arroyo surgió directamente de las condiciones de su emplazamiento en Mar del Plata, Argentina. En lugar de tratar al arroyo Las Chacras como un obstáculo a esquivar, el proyecto lo utiliza para organizar la propia vivienda. Un arco de hormigón armado cruza el cauce y eleva los espacios habitables sobre este, transformando al arroyo en una pieza fundamental de la experiencia de recorrer y habitar la casa.


Los símbolos siempre han viajado a través de la arquitectura. Aparecen en la piedra tallada, los textiles tejidos, los techos y muros pintados, los herrajes de las puertas y los objetos cotidianos, portando las creencias, los rituales y las historias de las culturas que los crearon. En los interiores contemporáneos, el diseño continúa este diálogo con el lugar al reinterpretar símbolos históricos y traducirlos a través de nuevos materiales, técnicas de fabricación y formas arquitectónicas.
El nudo Ruyi es un claro ejemplo de esto. Durante siglos, este motivo entrelazado ha formado parte de la tradición del anudado chino, simbolizando la continuidad, la armonía y los buenos deseos. Su geometría de bucles suaves ha estado presente en objetos decorativos y artesanías ceremoniales, demostrando cómo las referencias culturales pueden integrarse en un vocabulario de diseño que va mucho más allá del ornamento.