
¿Cómo serán las ciudades del futuro? O mejor dicho, ¿cómo deberían ser las ciudades del futuro? Las clásicas películas de ciencia ficción inspiradas en Star Trek, con las que muchas personas crecimos, pintaban un panorama de autos voladores, grotescos rascacielos de acero y tejidos urbanos demasiado vastos y densos para la escala humana. Sin embargo, se puede afirmar que el ideal para las ciudades de hoy y de mañana ha dado un giro de 180 grados. El nuevo urbanismo moderno promueve ciudades diversas y de usos mixtos, con manzanas transitables a pie, transporte sostenible y espacios públicos accesibles. Copenhague, con sus calles aptas para peatones y bicicletas, idílicos canales de agua, edificios icónicos y residentes generalmente felices, cumple con muchos de esos requisitos. No es de extrañar que la capital danesa haya sido designada como la Capital Mundial de la Arquitectura de la UNESCO para 2023; otra prueba de la posición de la ciudad como laboratorio de arquitectura contemporánea innovadora y planificación urbana centrada en las personas.






























