
“Con el perdón del maestro [Le Corbusier], la casa es una máquina para llevar consigo y la ciudad, una máquina a la cual conectarse”. Esta frase fue pronunciada hace casi 60 años por David Greene, el/la arquiteto/a fundador/a del grupo inglês Archigram, con motivo de la presentación de Living Pod, um estudio para una casa cápsula que podía transformarse en una casa rodante. La idea principal era que la estructura pudiera conectarse y desconectarse de las ciudades, dando forma a la Plug-In City. Su interior mínimo la delimitaba como una cápsula hermética, pequeña y confortable, con un espacio concebido a partir de compartimentos planificados para múltiples usos. El Living Pod fue uno de tantos otros proyectos igualmente utópicos y audaces de este grupo que parecía tener una fijación con las estructuras nómadas y mutantes, como la Walking City y la Instant City.






























