
Una ciudad de una vibrante diversidad arquitectónica: las estructuras modernistas de Belgrado dotan a la capital serbia de un carácter único. El gris del hormigón brutalista de Belgrado es una de las señas de identidad de la ciudad, presente tanto en complejas fachadas volumétricas como en formas rectilíneas monolíticas. Sin embargo, mientras abundan los análisis arquitectónicos sobre las cualidades externas de las estructuras brutalistas de la ciudad y de otros lugares, el registro fotográfico de sus interiores es relativamente escaso; algo que la fotógrafa Inês d’Orey ha intentado cambiar en su exposición más reciente.
Actualmente en exhibición en la Galeria das Salgadeiras en Lisboa, "Beograd Concrete" surge de la residencia artística de Inês d'Orey en Belgrado, donde la fotógrafa documentó un variado conjunto de edificios brutalistas de la ciudad, desde sedes públicas hasta oficinas y escuelas.











