
Se equivoca quien imagine encontrar en las siguientes líneas un discurso sobre materialidad, técnicas constructivas sostenibles, formas de tallar la madera o de trenzar la paja. Este artículo se propone justamente desplazar la mirada más allá de los aspectos que, con frecuencia, definen el debate sobre la cultura de los pueblos originarios cuando se trata de "arquitectura".
En un universo en el cual el propio término "arquitectura" es ajeno, abordar sus construcciones —si es que esta palabra alcanza para nombrarlas— desde un enfoque exclusivamente material o tecnológico no deja de ser un intento de encuadrar sus formas de producir espacio en categorías occidentales. Se reduce, de este modo, una cosmología compleja a un conjunto de atributos mensurables, como si fuera posible transformarla en un checklist aplicable a cualquier arquitectura, borrando justamente aquello que la distingue: las relaciones entre territorio, cuerpo y memoria.















