Este artículo es parte de nuestra nueva sección de Opinión, un formato para ensayos basados en argumentos sobre las cuestiones críticas que dan forma a nuestra disciplina.
Barcelona es la primera ciudad en la historia del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA en albergar el evento en dos ocasiones. La edición de 1996, Presente y futuros: arquitectura en las ciudades, llegó en un momento de gran efervescencia, cuando la urbe posolímpica consolidaba un modelo urbano que se convertiría en uno de los más estudiados y cuestionados del urbanismo contemporáneo, y cuando la arquitectura aprendía a pensarse a través de la gran metrópoli como su principal espacio de indagación. Treinta años después, la misma ciudad vuelve a plantear la pregunta bajo una condición muy distinta: una en la que el entorno construido ya no puede entenderse como un objeto autónomo, sino únicamente a través de los sistemas ecológicos, materiales y políticos más amplios que lo sostienen. El tema del Congreso de 2026 —Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición— no abandona las preocupaciones urbanas de 1996, sino que las replantea desde una escala planetaria.
El equipo curatorial detrás de esta edición, integrado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, aborda la arquitectura como una herramienta crítica y transformadora arraigada en el territorio, con una labor que abarca la práctica profesional, la investigación y la docencia. Su programa estructura el Congreso en torno a seis líneas temáticas interconectadas (Devenir más que humano, Devenir circular, Devenir encarnado, Devenir interdependiente, Devenir hiperconsciente y Devenir sintonizado) y lo distribuye en tres sedes de carácter muy diverso —Les Tres Xemeneies del Besòs, el Disseny Hub en Glòries y el CCIB—, cada una elegida tanto por su carga simbólica como por su capacidad de aforo.
Históricamente—al igual que otras formas culturales—la arquitectura ha sido documentada, compartida y promovida principalmente a través de la impresión. Libros, revistas y periódicos llevaron los argumentos e imágenes de la disciplina, y debido a que la práctica arquitectónica depende en gran medida de la comunicación visual, las revistas impresas crearon un puente entre las publicaciones académicas y las revistas comerciales. A lo largo de las décadas posteriores a la guerra, volúmenes bellamente producidos curaron un punto de vista colectivo, señalando lo que el campo consideraba en términos generales digno de discusión o ejemplar.
A través de los principales centros culturales, un puñado de publicaciones moldeó este discurso: sus perspectivas eran típicamente sofisticadas, profesionales y cuidadosamente editadas—destilando una producción global indisciplinada en una pequeña constelación de proyectos notables. El sistema privilegiaba ciertas prácticas y geografías, pero también amplificaba la arquitectura para audiencias más amplias. Los edificios comenzaron a instalarse en la imaginación pública; los viajes culturales—viajes realizados expresamente para experimentar la arquitectura—pasaron de ser una rareza a convertirse en un ritual.
Entre costas, ríos, lagos y cordones montañosos, el entorno natural de España reconoce una gran variedad de climas, topografías y especies de vegetación. Buscando impulsar el reconocimiento global del impacto de la construcción sobre el medio ambiente y la importancia de atender al cambio climático desde nuevas maneras de crear arquitectura, varias prácticas arquitectónicas y equipos de investigación se plantean diseñar cabañas o prototipos de alojamiento en pequeñas dimensiones. Mientras son capaces de integrarse armoniosamente con su contexto natural circundante, demuestran al mismo tiempo estrategias de autosuficiencia, aprovechamiento de recursos y maximización de los espacios como así también amplias aplicaciones de tecnologías de innovación y resoluciones materiales acordes a cada región.
El Castillo Wulff en Viña del Mar es una reconocida edificación gracias a su apariencia y estilo arquitectónico inspirado en la mansión de Liechtenstein, en Alemania. La estructura cuenta con características de diseño alemán y francés, además de rasgos medievales, cualidades que resultan llamativas tanto para la población nacional, como para los miles de turistas que la visitan.
Kagi Maldives Spa Island / Yuji Yamazaki Architecture. Image Cortesía de Kagi Maldives Spa Island
Las Maldivas es un país insular soberano situado en el océano índico, está organizado en 26 atolones. Su capital y ciudad más poblada es Malé, con una población de 103,693 habitantes. Está constituido por 1,200 islas de las cuales 203 están habitadas; se ubica a 450km de la india y es considerado un micro-estado ya que su extensión es de 298 kilómetros cuadrados. Tiene un clima tropical y húmedo y es el país menos poblado de Asia. El archipiélago está compuesto por cerca de 1190 islas coralinas agrupadas en una doble cadena de 26 atolones, siguiendo una dirección norte-sur, que ocupan una extensión de cerca de 90,000km, por lo que se trata de uno de los países más dispersos del mundo.
Tulum es una región ubicada en el sureste de México, dentro de los límites geográficos del estado de Quintana Roo, específicamente en la costa del mar Caribe y forma parte de la Riviera Maya. Históricamente hablando, Tulum se trataba de una ciudad amurallada y de ahí proviene su nombre, que en maya significa muralla, mismo que surgió cuando ya se encontraba en ruinas.
Valladolid es una población de poco menos de 50 mil habitantes, ubicada al oriente de Yucatán. Se encuentra justo a mitad de camino entre Cancún y Mérida, así como a unos 40 minutos de la zona arqueológica de Chichén-Itzá. En un principio los turistas que llegaban a ella lo hacían como escala en su tránsito por la península. No obstante, su gastronomía y sus edificios hicieron que dejara de ser un parador turístico involuntario para convertirse en un destino turístico en sí mismo.
“Cuentan los antiguos que en un lugar de Chiloé, para cruzar al Mas Allá, las almas errantes deben suplicar "¡Balseo!" al Tempilkawe ( Ser mitológico asociado a la cultura Huilliche ) quien debe llevarlos en su embarcación desde Punta Pirulil ( Cucao, costa occidental de la Isla Grande ) hasta el mundo espiritual que hay en la otra orilla.”
-Leyenda del Balseo de las Almas Imaginario y maritorio: relatos, fábulas y mitos del mar, en “Chile, país oceánico".
Kuy Kuy Tempilkawe o Puente Balsero, es el resultado de la interpretación escultórica de la tradición oral del pueblo mapuche basada en la leyenda del Balseo de las almas. Emplazado en los acantilados de Punta Pirulil en la bahía de Cucao (Chiloé), el Muelle del Alma, es un gran ejemplo de cómo arte, arquitectura,paisaje y tradición se funden para contar una historia.
Les presentamos el libro de la editorial ARQ: Turismo y arquitectura moderna en Chile. Guías y revistas en la construcción de destinos turísticos (1933-1962), de Macarena Cortés, el cual ofrece una particular mirada sobre el acerbo de modernos edificios que permitieron hacer de Chile un país turístico desde mediados de los años treinta. Esta mirada se basa en considerar cómo eran mostrados estos edificios en la publicidad que, desde la empresa Ferrocarriles del Estado de Chile, se llevó a cabo durante más de tres décadas para impulsar los viajes y el conocimiento tanto del territorio como de las ciudades chilenas.
Paisajes naturales, arquitecturas y ciudades son mostrados a la luz de una estética que aspiraba a un gran público y que quería hacer de ellos “destinos” deseables. Los artículos de Claudio Galeno, Hugo Weibel, Luciano Basauri y Dafne Berc, permiten ahondar esta perspectiva desde diversos puntos de vista, que van desde la historia urbana local a la consideración de casos internacionales.