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Arquitectos: KPMB Architects
- Área: 197000 ft²
- Año: 2017
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Proveedores: Zeitraum, Faram, Filtrine, Gunlocke, Lightblocks










El Shou Sugi Ban es una técnica tradicional japonesa de preservación de la madera que consiste en carbonizar su superficie para crear una capa protectora. Si bien sus orígenes están arraigados en la durabilidad práctica, el método se ha adaptado ampliamente al entorno construido contemporáneo, configurando una estética única y distintiva. Se trata de un material contradictorio: resulta audaz en su lenguaje visual debido a sus tonos oscuros y, al mismo tiempo, se nutre de su entorno natural y lo complementa, lo que permite que las viviendas se implanten con discreción en sus respectivos terrenos.
El acabado carbonizado de las 22 residencias presentadas aquí, distribuidas en Canadá y Estados Unidos, sirve como hilo conductor para hacer frente a climas extremos. Desde frentes lacustres húmedos hasta bosques densos, esta piel carbonizada actúa como un escudo resistente ante diversas condiciones climáticas. Más allá de la mera protección, estas casas demuestran cómo la textura del material cambia con la exposición a la luz, transformándose de un tono mate opaco en la sombra a una superficie brillante con destellos plateados bajo el sol directo. Estos proyectos también ponen de manifiesto la capacidad de esta técnica para definir volúmenes arquitectónicos, utilizando el revestimiento oscuro para crear siluetas nítidas y monolíticas, o para resaltar los vacíos en la masa del edificio, como accesos rehundidos y terrazas protegidas.



Marianne McKenna y Shirley Blumberg, socias fundadoras de KPMB Architects, han sido galardonadas con la Medalla de Oro 2025 del Royal Architectural Institute of Canada (RAIC), la máxima distinción de la organización. El premio reconoce a aquellas personas cuyo trabajo e influencia han realizado una contribución duradera a la arquitectura canadiense. La Medalla de Oro del RAIC se entregará formalmente en la Conferencia de Arquitectura de la RAIC en junio.

Cuando pensamos en ciudades, a menudo asumimos que la cuadrícula ortogonal es la norma: ordenada, predecible y racional. Sin embargo, muchas áreas urbanas alrededor del mundo, notablemente aquellas moldeadas por colinas y terrenos irregulares, desafían esta convención. En ciudades como Lisboa, en Portugal, las cuadrículas ortogonales aparecen solo en zonas más planas como Baixa, mientras que áreas circundantes como Alfama se adaptan orgánicamente a la topografía. Estas áreas crean formas urbanas más estratificadas, irregulares y visualmente dinámicas. Ereván en Armenia, ofrece otro ejemplo urbano de esta adaptación: el Complejo Cascade transforma una empinada colina en un espacio público aterrazado que conecta diferentes niveles de la ciudad mientras enmarca vistas panorámicas. Para otros países, esta respuesta a la topografía se vuelve aún más crítica. Ciudades como Tegucigalpa en Honduras o Valparaíso en Chile están definidas por terrenos empinados e irregulares que requieren que los arquitectos y arquitectas se involucren profundamente con la tierra. Diseñar en estos contextos, especialmente para proyectos residenciales, exige adaptación técnica y una comprensión contextual que permita que la pendiente se convierta en un elemento generador en el proceso de diseño.


Junto al Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto, el Centro de Ensamblaje de Aviones Bombardier representa un proyecto emblemático en el diseño aeroespacial canadiense. Ubicado junto al aeropuerto más grande de Canadá, combina 70,000 m² (750,000 ft²) de precisión técnica con un enfoque centrado en las personas. El editor de ArchDaily, Moisés Carrasco, tuvo la oportunidad de conversar con Lilia Koleva, socia de NEUF architect(e)s y fundadora de la oficina de la firma en Toronto, la cual lideró este proyecto. Koleva compartió detalles de su trayectoria profesional y reflexionó sobre los desafíos de establecer y hacer crecer la oficina de NEUF en Toronto. Asimismo, analiza el Campus Bombardier, al que describe como un proyecto definitorio en su carrera, y explica cómo este demuestra la capacidad de NEUF para abordar obras de gran escala y alta complejidad técnica sin perder de vista a quienes habitan y usan el espacio. Esta obra se suma a la experiencia previa de la oficina en diseño industrial y amplía su portafolio de soluciones arquitectónicas centradas en el ser humano. Koleva también reflexiona sobre la importancia de fomentar la colaboración, la adaptabilidad y una comprensión clara de las necesidades de los/las clientes, cualidades que han definido su enfoque de la arquitectura y su liderazgo en NEUF.