La Municipalidad de São Paulo oficializó ayer la declaratoria como patrimonio de siete obras modernistas, seis de las cuales fueron proyectadas por Paulo Mendes da Rocha y una por Gregori Warchavchik. Además de estas, otros 32 inmuebles fueron declarados patrimonio en la capital paulista.
En su tesis doctoral, Guilherme Essvein de Almeida presenta un análisis de dos importantes obras de la arquitectura contemporánea: la Casa de la Música de Oporto proyectada por Rem Koolhaas y la Ciudad de las Artes en Río de Janeiro, de la autoría de Christian de Portzamparc. La tesis, defendida en 2018, fue dirigida por el Dr. Carlos Eduardo Dias Comas y forma parte del programa de posgrado de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul. A continuación, se presenta el resumen proporcionado por el autor y el enlace para acceder a la tesis completa.
https://www.archdaily.cl/es/1122037/la-casa-de-la-musica-y-la-ciudad-de-las-artes-por-una-monumentalidadPedro Vada
La pared del Teatro Oficina que colapsó por la presión del árbol, tras las lluvias de este martes, en São Paulo. Foto: Cortesía
El Teatro Oficina, diseñado por Lina Bo Bardi y Edison Elito en 1984, sufrió la destrucción parcial de una de sus paredes debido a la fuerte lluvia que azotó São Paulo la tarde de ayer. El muro del gran paño de vidrio orientado hacia uno de los últimos terrenos baldíos del barrio de Bixiga cedió alrededor del emblemático árbol plantado dentro del teatro.
La responsabilidad ante el uso y consumo de recursos naturales y los impactos de la construcción ha sido una pauta constante en las discusiones del campo de la arquitectura y el urbanismo. Si en el pasado las ideas de "tabula rasa", demoliciones masivas y nuevas obras eran aceptadas y fomentadas, hoy en día parece haber una transformación en el escenario, donde se hace indispensable debatir sobre la reutilización, el reciclaje adaptativo y las reformas, partiendo y valiéndose de lo preexistente. En este texto proponemos un análisis atento sobre cómo grandes referentes de la arquitectura interactúan con construcciones preexistentes en sus proyectos, a partir del estudio de algunos casos.
Cada año, nuestro equipo de curaduría presenta una retrospectiva de proyectos de casas que se destacaron durante el período. Esta selección, una pequeña muestra de los más de dos mil proyectos publicados en ArchDaily Brasil solo este año, está conformada por una serie de residencias con soluciones proyectuales específicas que abordan, cada una a su manera, factores como materiales, técnicas constructivas, soluciones estructurales, procesos de edificación y contenidos programáticos.
La mampostería estructural consiste en un sistema constructivo en el que las cargas que actúan sobre el edificio se distribuyen a lo largo del plano de la pared, de modo que el propio cerramiento del edificio es estructural. La lógica, por lo tanto, es que la pared, al ser un plano continuo, distribuya las cargas de manera uniforme hacia la cimentación, y que esta las transmita al suelo.
Se trata, por ende, del apilamiento de piezas, bloques, ladrillos o piedras —los cuales pueden o no estar unidos y reforzados por algún tipo de mortero o acero— que poseen características específicas que garantizan su funcionamiento autoportante.
El crecimiento de las ciudades brasileñas sin el debido acompañamiento de los poderes públicos ha provocado una serie de problemas relacionados con la falta de vivienda digna en nuestra sociedad. Desde la década de 1980, asociaciones populares y el sector académico se unieron en la lucha para presionar al poder público a fin de desarrollar políticas habitacionales que pudieran, no solo construir nuevas viviendas y nuevos barrios, sino también garantizar otros derechos como la educación y la salud. Hoy, cuarenta años después de este levantamiento, se observa una ausencia de políticas públicas habitacionales en los tres niveles de gobierno que atiendan a la población más vulnerable. Al mismo tiempo, se percibe la popularización de las iniciativas de Asistencia Técnica para la Vivienda de Interés Social, conocidas como ATHIS.
El ingreso a un hospital supone adentrarse en una experiencia de angustia e incertidumbre. En momentos donde sobrevivir es el único objetivo, los atributos estéticos parecen irrelevantes y el análisis de la atmósfera del espacio hospitalario puede parecer un capricho inoportuno.
Sin embargo, estar en una Unidad de Cuidados Intensivos puede resultar aún más aflictivo si el/la paciente no cuenta con una ventana que le indique si es de día o de noche. O cuando, al momento del triaje para el primer diagnóstico, se debe transitar por pasillos estrechos y una sucesión de pequeñas salas cerradas para los primeros contactos con el personal de guardia y de enfermería: un verdadero laberinto.