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Arquitectos: MACh Arquitetos
- Año: 2023

La reutilización adaptativa se ha convertido en un término de moda en la industria de la arquitectura. Presentada como una solución sostenible y económica al deterioro urbano, esta práctica ha sido adoptada por ciudades que enfrentan las presiones del cambio climático, las limitaciones inmobiliarias y la preservación cultural. Se contrata cada vez más a los/las arquitectos/as para rehabilitar lo antiguo en lugar de construir de nuevo. Dentro de este discurso, crece la inquietud sobre quién tiene la posibilidad de reutilizar y cómo.

En la búsqueda de fomentar el sentido de pertenencia de sus habitantes, valorar sus culturas ancestrales y preservar su identidad, el territorio latinoamericano reconoce una arquitectura con amplios matices y características regionales. El uso de técnicas constructivas y materiales locales o el diálogo entre lo modular y lo vérnaculo, entre otras cuestiones, reconocen la intención de promover la participación de comunidades nativas, estudiantes y sus familias, pueblos originarios y constructores locales durante el proceso de construcción y diseño de una gran variedad de escuelas rurales a lo largo de la extensión de América Latina.


Las torres de hormigón dominan los horizontes de las ciudades asiáticas y africanas - imponentes edificaciones que encarnan el desarrollo. Con acceso a las herramientas y materiales de la modernidad industrial, el Sur Global se presenta en el escenario mundial exhibiendo su abundancia. Sin embargo, en las profundidades de las ambiciones crecientes, el material de construcción habla de legados coloniales y economías extractivas que resultan en desequilibrios de poder en la esfera geopolítica. Una crisis climática en el horizonte solo intensifica la complicada relación entre los materiales de construcción, las demandas de sostenibilidad y la soberanía de muchos países.
Generative AI (Gemini / Google DeepMind). Concept: Eduardo Souza / ArchDaily
El término "prefabricado" es capaz de evocar imágenes de construcción estandarizada e invariable, que recuerda a la arquitectura utilitaria y repetitiva del período de posguerra, donde la urgencia de viviendas rápidas y económicas llevó a la creación de unidades uniformes y a menudo monótonas. Sin embargo, la realidad contemporánea es muy diferente. A medida que avanzan las tecnologías y los métodos de construcción, la prefabricación ha evolucionado hasta convertirse en sinónimo de innovación, adaptabilidad y diseño personalizado. Hoy, esta técnica permite crear espacios multifuncionales y flexibles, que responden no sólo a necesidades prácticas, sino también a las exigencias estéticas y sostenibles de la arquitectura moderna, con la integración de materiales de última generación y la inclusión de nuevas tecnologías, atendiendo a las demandas contemporáneas de personalización y adaptabilidad.

A nivel global, la arquitectura contemporánea continúa indagando en herramientas y metodologías de diseño para integrar la naturaleza en los espacios habitables dado sus comprobados beneficios y aportes a la mejora en la calidad de vida de las personas. Si bien existen diferentes creencias religiosas alrededor del mundo, la arquitectura religiosa por lo general se expande más allá de sus usos y funciones para conectar con lo sagrado. Sentidos, memorias y emociones se transmiten en estos espacios a partir del uso de ciertos materiales, organizaciones espaciales y hasta sonidos y aromas que potencian las experiencias en atmósferas de espiritualidad, divinidad y reflexión. En México, Chile, Ecuador, Brasil o Uruguay, proyectos de espacios de culto abiertos al exterior dan cuenta de una arquitectura capaz de adaptarse a diferentes entornos naturales manteniendo la premisa de que cada religión se encuentra ligada a una identidad social y demanda un vínculo particular con su comunidad y su paisaje circundante.

El concepto de arquitectura inclusiva ha cobrado relevancia a medida que el entorno construido evoluciona para reflejar y abordar las diversas necesidades de la humanidad. Este enfoque prioriza la empatía, la accesibilidad y la equidad, con el objetivo de crear espacios que resuenen en personas de diversos perfiles demográficos, capacidades y contextos culturales. Más que limitarse a cumplir con las normas de accesibilidad o incorporar elementos de diseño universal, representa un cambio de paradigma que humaniza la arquitectura y la alinea con valores sociales fundamentales. Desde esta perspectiva, la arquitectura inclusiva fomenta conexiones, acoge la diversidad y garantiza que los espacios físicos contribuyan al bienestar colectivo.
Este artículo explora cuatro temas interrelacionados —empatía, arquitectura inclusiva, equidad espacial y accesibilidad— a través de una selección de artículos publicados en 2024. En conjunto, estos ejes temáticos revelan cómo la arquitectura puede responder a los desafíos y aspiraciones de la sociedad, ilustrando su potencial como un catalizador para el cambio social. Desde el diseño enfocado en la conexión emocional hasta el abordaje de las desigualdades espaciales, las lecciones de 2024 enfatizan la responsabilidad de los/las arquitectos/as de crear espacios que trasciendan la funcionalidad, promuevan la inclusión en todas las escalas y fomenten entornos donde todas las personas se sientan visibilizadas, valoradas y empoderadas.

Cada año, el equipo de Curaduría de Proyectos de ArchDaily repasa la vasta gama de obras publicadas a lo largo de este período, presentando retrospectivas que permiten no solo identificar tendencias y variaciones en la producción arquitectónica, sino también reconocer de qué manera impactan en nuestra audiencia. En ArchDaily Brasil, la selección anual de las mejores casas –que año tras año sigue siendo nuestra categoría de proyectos más popular– representa una muestra de las variadas soluciones, estrategias, técnicas y materiales que se encuentran en la arquitectura residencial de los países de habla portuguesa.


La identidad de una región está profundamente vinculada a sus espacios comunitarios. Estos espacios —ya sean parques, plazas públicas o centros comunitarios— reflejan la cultura, la historia y los valores de sus usuarios y usuarias. No solo preservan la identidad regional, sino que moldean activamente la manera en que las comunidades interactúan con su entorno, fomentando una relación dinámica entre el lugar y las personas. Los espacios comunitarios van más allá de ser ubicaciones físicas; constituyen núcleos sociales vitales que promueven la participación, la expresión cultural y el sentido de pertenencia. Estos entornos simbolizan una identidad y un propósito compartidos.



Marcelo Rosenbaum habla con vivacidad y emoción, reflejando su innegable pasión por lo que hace. Su acercamiento a la arquitectura está marcado por una postura proactiva, lo que lo lleva a viajar a los interiores más remotos de Brasil, a menudo de forma voluntaria. Allí escucha atentamente las demandas locales y busca desarrollar proyectos que vayan más allá de simples edificios, convirtiéndose en instrumentos de transformación de la realidad local. Uno de sus proyectos más conocidos está en Tocantins, Hogares de Niños en Fazenda Canuanã, realizado en colaboración con la oficina Aleph Zero, que viajó por el mundo y ganó varios premios. El 20 de junio cerró el programa de la Convención Nacional AsBEA 2024, cuyo tema fue "Raíces Sostenibles", realizada en Florianópolis. Tuvimos la oportunidad de hablar con él sobre su trayectoria profesional y algunos de sus trabajos más recientes:

“En distintas regiones del planeta, la naturaleza impone condiciones adversas al cuerpo humano. En estos lugares, diseñar un edificio es casi como crear ropa: un artefacto que protege y ofrece comodidad. Este desafío requiere prestaciones tecnológicas que deben combinarse con la estética. Hacer que los seres humanos se sientan bien implica algo más que satisfacer nociones de confort y seguridad; también se trata de trabajar con los espacios en sus dimensiones simbólicas y perceptuales”. Así comienza la descripción del proyecto de la Estación Antártica Comandante Ferraz de Estúdio 41, ubicada en la Península de Keller, donde el mar circundante se congela durante unos seis a siete meses al año, en el que todo y todos llegan por avión o barco y la ferretería más cercana está a días de distancia. Si diseñar un edificio ya presenta innumerables complejidades, no es difícil imaginar los desafíos adicionales al desarrollar algo en un ambiente extremo, como temperaturas muy altas o bajas, o en lugares susceptibles a la corrosión, radiación, entre otros. En este artículo exploraremos las dificultades, las principales soluciones y los materiales utilizados en estos contextos.