"Después de todo, el tiempo es un ingrediente clave de mi profesión", afirma Francis Kéré en su libro Francis Kéré: Building Stories. La arquitectura evoluciona y se transforma constantemente a lo largo del tiempo. Ladrillos, puertas, ventanas, muros, escaleras y otros elementos se convierten en los protagonistas de un proceso que comienza con un boceto y que, finalmente, toma forma como obra construida.
Partiendo de que la arquitectura comienza cuando sus habitantes empiezan a apropiarse de un espacio, Francis Kéré desarrolla sus proyectos de manera progresiva, y continúa trabajando en el diseño incluso durante la fase de construcción. A medida que su arquitectura crece con el tiempo, se integra con su entorno, se adapta a las necesidades de las personas usuarias y responde a los cambios de forma flexible y experimental, busca integrarse en la vida de quienes la habitan.
El Lucas Museum of Narrative Art abre oficialmente sus puertas al público hoy, 22 de septiembre de 2026. La silueta escultórica y curva del museo fue diseñada por Ma Yansong, de MAD Architects, con el diseño de paisaje a cargo de Mia Lehrer, de Studio-MLA, y con Stantec como oficina de arquitectura ejecutiva. La inauguración se produce tras una vista previa para miembros fundadores celebrada del 5 al 11 de septiembre, que ofreció un recorrido exclusivo por las galerías, y una noche de apertura repleta de estrellas el sábado 19 de septiembre, con la presencia de copresidentes famosos en el evento de lanzamiento del museo, cofundado por George Lucas y Mellody Hobson. Esta fecha coincide con el anuncio realizado por la institución hace casi un año, si bien el proyecto cuenta con una trayectoria más larga: tras ser aprobado en 2017 y comenzar su construcción al año siguiente, la apertura estaba prevista originalmente para 2025. El museo se ubica en un terreno de 4.5 hectáreas (11 acres) en el Exposition Park de Los Ángeles y consta de una estructura de 27,900 metros cuadrados (300,000 pies cuadrados) que alberga galerías, dos teatros, una tienda, una biblioteca, una cafetería, un restaurante y espacios para eventos.
Jardín Botánico Guangzhou Yunxi / AECOM + Architectural Design & Research Institute of SCUT + Guangzhou Landscape Architectural Design & Research Institute . Imagen cortesía de AECOM
En el Día Internacional de la Democracia, este año las Naciones Unidas retoman una idea tradicional dentro del concepto: la amplia participación ciudadana en la toma de decisiones gubernamentales. En esta ocasión, el organismo internacional invita a reflexionar sobre cómo la participación y la inclusión de voces diversas en las decisiones de gobierno pueden ayudar a construir una sociedad más equitativa. Desde una perspectiva espacial, la reflexión sobre la democracia puede ir más allá de este enfoque vertical y, en su lugar, entenderse a través del encuentro. ¿Qué significa que un espacio sea democrático? ¿Cómo puede la arquitectura contribuir a alcanzar los principios históricamente asociados con la democracia? En el contexto actual de crisis en los sistemas de organización política a nivel mundial, este día sirve como plataforma para cuestionar la individualización y el autoritarismo a través de las herramientas socioespaciales que tenemos a nuestro alcance.
Este artículo forma parte de "Thresholds", una edición impresa especial de Cobe Notes x ArchDaily.
Lanzada en septiembre de 2024, la serie Redescubriendo el modernismo en África se sumó a un creciente interés global sobre este tema. Históricamente subestimado en los debates arquitectónicos, el trabajo de arquitectos/as e investigadores/as —tanto dentro como fuera del continente— ha continuado narrando la historia de estas valiosas obras de arquitectura moderna. Estos edificios representan el esfuerzo de los/las diseñadores/as por crear una arquitectura adaptada al contexto de cada territorio a partir de conceptos y tecnologías globales, coincidiendo con las profundas transformaciones políticas que supuso la independencia de la mayoría de los países africanos.
Oslo, Noruega. Foto de Collection Maykova, vía Shutterstock
Oslo es la capital de Noruega, además de su ciudad más grande, y funciona como el centro político, económico y cultural del país. Ubicada al fondo del fiordo de Oslo y rodeada de colinas boscosas, alberga a cerca de 700.000 personas en el área urbana, con más de un millón de habitantes en su área metropolitana. Fundada hace aproximadamente mil años, Oslo tiene una larga historia como puesto comercial y sede administrativa. Sin embargo, gran parte de su carácter moderno se configuró después de que un gran incendio en el siglo XVII llevara a una reconstrucción total bajo el dominio danés, época en la que fue rebautizada temporalmente como Christiania. Hoy en día, se sitúa de manera constante entre las ciudades con mejor calidad de vida del mundo, valorada por su equilibrio entre el dinamismo urbano y el fácil acceso a la naturaleza.
La identidad arquitectónica de Nairobi se transformó tras la independencia de Kenia en 1963. A medida que la nueva nación buscaba definirse a sí misma, la ciudad se convirtió en un campo de pruebas para una arquitectura moderna capaz de encarnar el progreso y, al mismo tiempo, responder a la cultura africana, el clima y las condiciones locales. Esto dio paso a un período de experimentación arquitectónica, en el cual surgieron diversos enfoques para abordar la relación entre modernidad, identidad y lugar.
El Centro Internacional de Convenciones Kenyatta es quizás la expresión más clara de este momento. Su arquitectura conjugó los principios modernistas con referencias a las formas africanas, estableciendo una respuesta singular a las aspiraciones de una nación recién independizada. A su alrededor, arquitectas y arquitectos de Kenia e internacionales desarrollaron otras interpretaciones del modernismo —desde las fachadas con protección solar de Reinsurance Plaza hasta la silueta escultórica de Nation Centre—, junto con proyectos religiosos, educativos y cívicos que ampliaron el vocabulario arquitectónico de la ciudad.
Una exposición que recorre la visión detrás de diez proyectos seleccionados de Herzog & de Meuron en China se inaugurará el 12 de septiembre de 2026 en el Museo M+ de Hong Kong. La muestra conmemora el quinto aniversario del museo; desde su apertura, M+ ha conformado su colección en torno al arte visual, el diseño y la arquitectura, la imagen en movimiento y la cultura visual de Hong Kong de los siglos XX y XXI. El edificio del museo, diseñado por Herzog & de Meuron entre 2012 y 2021, se sitúa en el Distrito Cultural de West Kowloon (WestK) de la ciudad, un polo cultural de cuarenta hectáreas a lo largo del puerto de Victoria. "Herzog & de Meuron: In Focus" cuenta con la curaduría de Ikko Yokoyama e Iris Ng, y examina proyectos que abarcan desde 2002 hasta 2021, entre ellos Tai Kwun en Hong Kong (2006–2018) y el Estadio Nacional de Pekín (2002–2008).
Plan maestro de Bakú Expo City, ZHA, 2026. Imagen cortesía de ZHA
ZHA ha sido seleccionada para diseñar un nuevo distrito urbano de 198 hectáreas en Bakú, Azerbaiyán. El proyecto rodea el actual recinto de eventos Baku Expo Center, en una zona de bosque de pinos que se planea preservar. El plan responde al crecimiento demográfico de la ciudad durante la última década con un plan maestro diseñado para organizar la oferta de una amplia variedad de viviendas. Este es el segundo proyecto de la firma en Bakú, después del centro cultural Heydar Aliyev, terminado en 2013. A una escala diferente, las edificaciones del nuevo distrito parecen seguir el estilo geométrico heredado de Zaha Hadid, mediante una serie de estructuras blancas con bordes redondeados que transmiten una idea de arquitectura fluida.
En 2021, la colaboración entre el estudio de arquitectura italiano Mario Cucinella Architects y la empresa italiana de impresión 3D WASP dio como resultado el desarrollo de TECLA: una vivienda impresa en 3D completamente con tierra cruda. Cinco años después, la tecnología detrás de este proyecto ha evolucionado, extendiéndose de manera silenciosa por diversos continentes y prácticas de diseño. Al controlar la velocidad, el ángulo y la trayectoria de la boquilla de extrusión, los/las arquitectos/as pueden crear mucho más que simples muros. Con el paso de los años, han experimentado con formas de moldear el material impreso en 3D para generar motivos superficiales detallados, reincorporando el relieve, la textura y patrones complejos directamente en la estructura. De este modo, buscan tender un puente entre las tradiciones de construcción con tierra y la computación digital, en una época en la que el código comienza a influir directamente en la forma y en la expresión material de la arquitectura.
El centro de una planta nunca es simplemente un espacio vacío. Una vez que las habitaciones y los recorridos comienzan a organizarse a su alrededor, el centro empieza a estructurar la totalidad del diseño. Puede albergar un patio, una escalera, un jardín o una habitación compartida. También puede preservar algo preexistente en el sitio o dar soporte a un proceso que la arquitectura no controla por completo. Lo que ocupa esta posición determina cómo se distribuyen, conectan y utilizan los espacios circundantes.
En Un lenguaje de patrones, de Christopher Alexander, Sara Ishikawa y Murray Silverstein, se describe que los espacios compartidos son más eficaces cuando se sitúan en el centro de gravedad de la vida cotidiana y permanecen conectados con las rutas que las personas transitan con mayor frecuencia. Su argumento sugiere que un centro es relevante no por ocupar el medio geométrico, sino porque las habitaciones, los senderos y las actividades circundantes le otorgan peso espacial. Los proyectos incluidos aquí extienden esa idea más allá del espacio comunitario, mostrando cómo el centro puede organizar la circulación, el uso colectivo, los sistemas ambientales y la relación entre la arquitectura y lo preexistente en el sitio.
Agosto de 2023; una perspectiva aérea captura la gran escala de la secuencia de construcción horizontal a medida que la estructura comienza a tomar su forma orgánica en el sitio. Imagen cortesía de Clark Construction
Las recientemente inauguradas David Geffen Galleries en el LACMA son el resultado de más de una década de esfuerzos en múltiples frentes: la ciudad, el condado, el público, el arquitecto, los equipos de ingeniería, la empresa contratista general y los diversos agentes de la construcción involucrados en plasmar un diseño ambicioso y visionario en una obra construida. El proyecto también ha estado sujeto a un escrutinio inusualmente intenso, con reacciones que van desde la admiración por su meticulosa construcción y ambición arquitectónica hasta críticas sobre su escala, costo, masa de concreto y complejidad de ingeniería en una ciudad propensa a sismos como Los Ángeles. Más allá de las posturas, el edificio sigue siendo un caso de estudio excepcionalmente sofisticado sobre cómo se negocia la arquitectura a través de la construcción.
Esta conversación aborda las David Geffen Galleries desde la perspectiva de Clark Construction, la empresa contratista general encargada de ayudar a materializar el diseño de Peter Zumthor. Carlos González, presidente de grupo en Clark Construction, supervisó el proceso de construcción y compartió con ArchDaily algunos de los desafíos técnicos, materiales y logísticos del edificio. Estos abarcan desde su monolítica estructura de concreto y su extenso sistema de postensado hasta los 56 aisladores sísmicos que permiten que el edificio se mueva durante un terremoto; desde las impredecibles condiciones del suelo cerca de los pozos de alquitrán de La Brea hasta la fabricación de parteluces de bronce macizo y la integración de sistemas mecánicos dentro de la estructura de concreto de doble losa del edificio.
Las imágenes de las bancas en el parque High Line de Nueva York se difundieron por todo el mundo cuando el proyecto se inauguró en 2009. Surgiendo en diagonal a partir de la misma materialidad y modulación del pavimento, estas piezas pasan de manera fluida del concreto a la madera, evocando las vías del tren que alguna vez ocuparon el lugar. Para resistir décadas de exposición a la intemperie, el proyecto requería una especie de madera de durabilidad excepcional, por lo que se seleccionó el ipé, proveniente de la Amazonia brasileña. Su lento crecimiento produce una madera dura, densa y de baja porosidad, naturalmente resistente al desgaste, la humedad y el deterioro biológico. Sin embargo, la elección desató controversia en su momento debido a las preocupaciones sobre la certificación del manejo forestal de la madera. Esta perspectiva más amplia transforma nuestra manera de pensar sobre los materiales: su origen sigue siendo importante, pero también lo es qué ocurre una vez que la vida útil del edificio llega a su fin.