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Arquitectos: Lamoureux Architect Inc.
- Área: 6300 ft²
- Año: 2026



¿Qué sucede con una casa cuando la vida para la que fue diseñada llega a su fin? En el caso de la Casa sobre el Arroyo, la respuesta se fue gestando de manera gradual a medida que la obra cambió de uso, de propiedad y de estado de conservación a lo largo de casi ocho décadas. Aun frente a estas transformaciones, la estructura, la circulación y la relación con el sitio mantuvieron un papel central en la manera de entender la vivienda y, finalmente, de restaurarla.
Diseñada a partir de 1943 por Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge de Williams para el padre de Amancio, Alberto Williams, la Casa sobre el Arroyo surgió directamente de las condiciones de su emplazamiento en Mar del Plata, Argentina. En lugar de tratar al arroyo Las Chacras como un obstáculo a esquivar, el proyecto lo utiliza para organizar la propia vivienda. Un arco de hormigón armado cruza el cauce y eleva los espacios habitables sobre este, transformando al arroyo en una pieza fundamental de la experiencia de recorrer y habitar la casa.

Los símbolos siempre han viajado a través de la arquitectura. Aparecen en la piedra tallada, los textiles tejidos, los techos y muros pintados, los herrajes de las puertas y los objetos cotidianos, portando las creencias, los rituales y las historias de las culturas que los crearon. En los interiores contemporáneos, el diseño continúa este diálogo con el lugar al reinterpretar símbolos históricos y traducirlos a través de nuevos materiales, técnicas de fabricación y formas arquitectónicas.
El nudo Ruyi es un claro ejemplo de esto. Durante siglos, este motivo entrelazado ha formado parte de la tradición del anudado chino, simbolizando la continuidad, la armonía y los buenos deseos. Su geometría de bucles suaves ha estado presente en objetos decorativos y artesanías ceremoniales, demostrando cómo las referencias culturales pueden integrarse en un vocabulario de diseño que va mucho más allá del ornamento.

3DCP Group ha completado Skovsporet, un desarrollo de vivienda estudiantil impreso en 3D en Holstebro, Dinamarca, diseñado por SAGA Space Architects en colaboración con MS+. Ubicado cerca de VIA University College, el proyecto consta de 36 departamentos en planta baja distribuidos en seis bloques de edificios, con una superficie total de 1,650 metros cuadrados. Construido a lo largo de 12 meses, Skovsporet aplica la impresión 3D de concreto a gran escala en un desarrollo residencial, combinando elementos estructurales impresos con métodos constructivos convencionales. El proyecto fue desarrollado para NordVestBO y está programado para recibir al primer grupo de estudiantes este mes.


El colectivo de arte, arquitectura y diseño con sede en Londres Assemble anunció recientemente un nuevo proyecto de espacios de trabajo en la capital inglesa. Desde su fundación en 2010, el estudio ha consolidado una comunidad en torno a los oficios y la fabricación, ofreciendo espacios creativos y de industria ligera que resisten las fuerzas del mercado, funcionando como una plataforma para el trabajo social y ecológicamente comprometido. Recientemente, aseguró un contrato de arrendamiento por 25 años, con opción de compra, para Bromley Hall, una mansión de principios del período Tudor considerada una de las casas más antiguas de Londres. El plan consiste en transformar los tres edificios del sitio —Bromley Hall (c. 1485), la antigua biblioteca Poplar Library (c. 1904–5) y el edificio de contenedores RedBox— en el espacio de trabajo más grande de Assemble hasta la fecha, sumando 14,000 pies cuadrados (unos 1,300 m²) a su oferta actual de espacios de trabajo, con un plan de desarrollo a largo plazo proyectado para duplicar esta cifra. El nuevo proyecto del estudio persigue un doble objetivo: restaurar un edificio catalogado como Grado II* y aumentar la estabilidad de la comunidad de industrias creativas a través de contratos de arrendamiento a largo plazo y un nuevo espacio de colaboración.




El espacio público suele concebirse para ser percibido como universal, pero su acceso se experimenta de manera desigual. Para muchas mujeres, desplazarse por la ciudad implica una evaluación constante de la exposición, la visibilidad, la proximidad a otras personas, la iluminación, el acceso al transporte, las rutas de escape y la probabilidad de sufrir acoso. Estos cálculos están determinados tanto por condiciones espaciales como sociales. La seguridad es una cuestión de forma urbana, mantenimiento, movilidad, gobernanza y distribución de la inversión pública. Si bien el entorno construido puede no ser la causa directa de la violencia de género, sí puede intensificar la vulnerabilidad y normalizar la desigualdad en el acceso, especialmente a los espacios públicos.
Para los/las arquitectos/as y planificadores/as, existe una distinción fundamental entre diseñar para la vigilancia y diseñar para la seguridad cotidiana. Las estrategias de vigilancia tienden a centrarse en el control, la presencia policial y la gestión del movimiento, mientras que la seguridad cotidiana depende de si las personas pueden ver y ser vistas, si las rutas son claras, si los espacios públicos fomentan actividades durante todo el día y de qué manera se sostiene su mantenimiento a largo plazo. El rol del diseño es transformar las condiciones en las que se desarrolla la vida pública.




Filippo Brunelleschi y la cúpula de Santa Maria del Fiore, terminada en 1436 en la ciudad italiana de Florencia, representan un capítulo importante en la historia de la arquitectura, a menudo asociado con el distanciamiento progresivo entre el dibujo y la construcción. Esta separación, consolidada gradualmente con el paso del tiempo, encuentra un punto de inflexión decisivo en el Renacimiento. El dibujo se convierte en un instrumento para anticipar y afirmar la autoridad sobre la construcción. La obra de construcción, que alguna vez fue un espacio de invención y toma de decisiones, pasó a entenderse principalmente como un lugar de ejecución.
Durante los siglos siguientes, esta distancia se volvió cada vez más pronunciada, particularmente con la construcción moderna. La industrialización, la especialización técnica y la organización corporativa fragmentan el proceso constructivo en etapas cada vez más diferenciadas. Quienes diseñan rara vez construyen; quienes construyen no siempre participan en la toma de decisiones; y quienes financian, gestionan y habitan ocupan posiciones aún más distanciadas entre sí. Si bien la eficiencia de este modelo permitió construir a escala, también concentró el conocimiento y el poder de decisión en manos de unos pocos actores.