
¿Qué pasaría si los remanentes industriales no fueran residuos, sino el punto de partida del diseño arquitectónico? En la sede de Rieder en Maishofen, Austria, más de 1.300 metros cúbicos de madera, 180 elementos de techo y cientos de fragmentos de concreto reforzado con fibra de vidrio reciclados convergen en un edificio moldeado tanto por la reutilización como por la planificación. La nueva nave de producción, diseñada por Kessler² Architecture, trata los excedentes de materiales como un recurso de diseño. Desarrollado como parte de una inversión a largo plazo en fabricación sostenible, el edificio híbrido de madera y concreto introduce una técnica de fachada que invierte los flujos de trabajo arquitectónicos convencionales: en lugar de diseñar primero y fabricar los componentes después, la envolvente del edificio se genera a partir de los restos de material ya disponibles en el sitio, estableciendo un nuevo lenguaje para la arquitectura industrial.








