
La firma Olson Kundig, con sede en Seattle, es un ejemplo elocuente de cómo el entorno y la cultura pueden moldear el enfoque de diseño de una oficina. Fundada en 1966 por Jim Olson (Jim Olson), la firma cuenta hoy en día con cientos de colaboradores y otros cuatro socios, entre ellos Tom Kundig. El estudio posee una extensa y diversa cartera de proyectos. En conferencias y entrevistas, Kundig suele referirse a su entorno de crianza —una región con una fuerte tradición minera y forestal— como una influencia clave en la estética industrial y racional de sus diseños, el uso de materiales duraderos y de bajo mantenimiento, y una particular atención al oficio artesanal. Al mismo tiempo, en muchos de los proyectos de la firma, destacan la imaginación, el énfasis en elementos cinéticos y un enfoque que desdibuja los límites entre el interior y el exterior. Esto suele lograrse mediante la incorporación de dispositivos de accionamiento manual que permiten a los usuarios y las usuarias activar directamente el edificio, conectándolos con el entorno, la arquitectura y sus mecanismos móviles.
















