
Existe un dicho que afirma que «toda buena arquitectura tiene filtraciones». Aunque probablemente no se concibió como una apología de los daños causados por el agua, este video se toma la frase en serio para analizar, con humor, algunas de las filtraciones más célebres de la arquitectura. Frank Lloyd Wright era conocido por desestimar las numerosas filtraciones accidentales de sus edificios; en una ocasión, le sugirió al señor Johnson que moviera su mesa si no quería que le lloviera encima. Sin embargo, la arquitectura también cuenta con notables ejemplos de filtraciones intencionadas, como el vestíbulo de las Termas de Vals de Peter Zumthor. Allí, los muros permiten que el agua subterránea de la montaña circundante se filtre, creando hermosos murales a partir de los depósitos minerales que el agua recoge en su recorrido por la tierra. Ya sean intencionadas o no, las filtraciones representan una realidad inevitable e importante para los/las arquitectos/as. Siempre se debe planificar el curso del agua que ingresará a nuestros edificios, y este video ofrece cinco estrategias humorísticas para lograrlo.

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