
No es ningún misterio por qué incluimos personas en nuestros diseños. Las personas son la vía más rápida para lograr una conexión emocional. Con los estímulos visuales adecuados, es posible evocar sentimientos profundos, transformando una simple imagen en una fuente de asombro o aspiración. En la visualización arquitectónica, intentamos moldear esas sensaciones a partir de las percepciones que la mayoría compartimos. Aunque todos somos criaturas de las circunstancias y utilizamos nuestro conocimiento empírico para guiarnos en el día a día, gran parte de nuestro condicionamiento es el mismo. Por ello, resulta crucial considerar cómo se utiliza a las personas al crear las visualizaciones de tus diseños.
El entourage funciona como tu guía visual, ya que alerta al espectador sobre la historia o las emociones que deseas transmitir. A veces, esa historia habla del uso, es decir, explica cómo alguien interactúa o se desplaza por un espacio. En otras ocasiones, resulta un poco más abstracta. Cualquiera que sea el enfoque, el arte de la escala humana es en realidad un estudio de composición, condicionamiento y narrativa. Cuanto más sepas sobre cada tema, mejor será el resultado de tu visualización, sobre todo cuando te enfrentes a un encargo complejo.
En este artículo, me gustaría mostrarte cómo abordamos el entourage en Kilograph. Dado que contamos con trayectorias diversas —que incluyen a artistas, arquitectos/as, especialistas en marcas y técnicos/as de realidad virtual—, debatimos constantemente sobre cómo hacer que las personas destaquen, tanto desde una perspectiva psicológica como estética. Esto es lo que hemos descubierto.















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